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"La interpretación de los sueños". Sigmund Freud

Categoría: Filosofía el día 2010-02-18 14:17:58

                                                    Los sueños

  "En tiempos que podemos llamar precientíficos, la explicación de los sueños era para los hombres cosa corriente. Lo que de ellos recordaban al despertar era interpretado como una manifestación benigna u hostil de poderes supraterrenos, demoníacos o divinos. Con el florecimiento de la disciplina intelectual de las ciencias físicas, toda esta significativa mitología se ha transformado en psicología, y actualmente son muy pocos, entre los hombres cultos, los que dudan aún de que los sueños son una propia función psíquica del durmiente.

  Pero desde el abandono de la hipótesis mitológica han quedado los sueños necesitados de alguna explicación. Las condiciones de su génesis, su relación con la vida psíquica despierta, su dependencia de estímulos percibidos durante el sueño, las muchas singularidades de su contenido que repugnan al pensamiento despierto, la incongruencia entre sus representaciones y los afectos a ellas ligados y, por último, su fugacidad y su repulsa por el pensamiento despierto, que considerándolos como algo extraño a él los mutila o extingue en la memoria, son problemas que desde hace muchos siglos demandan una satisfactoria solución, aún no hallada. El más interesante de todos ellos es el relativo a la significación de los sueños, el cual entraña dos interrogaciones principales. Refiérese la primera a la significación psíquica del acto de soñar, al lugar que el sueño ocupa entre los demás procesos anímicos y a su eventual función biológica. La segunda trata de inquirir si los sueños pueden ser interpretados; esto es, si cada uno de ellos posee un "sentido", tal como estamos acostumbrados a hallarlos en otros productos psíquicos".

 


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"Contrato social". Jean-Jacques Rousseau

Categoría: Ciudadanía el día 2010-02-16 20:13:10

                                                De los diputados o representantes

  "Tan pronto como el servicio público deja de ser el principal asunto de los ciudadanos y prefieren servir con su bolsillo a hacerlo con su persona, el Estado se halla próximo a su ruina. Entonces, si es preciso ir a la guerra, pagan tropas y se quedan en su casa; si es preciso ir al Consejo, nombran diputados y se quedan en su casa también. A fuerza de pereza y de dinero consiguen tener soldados para avasallar a la patria y representantes para venderla.

  El movimiento del comercio y de las artes, el ávido interés de ganancia, la indolencia y el amor a las comodidades es lo que hace cambiar los servicios personales en dinero. Se cede una parte de su propio provecho para aumentarlo a su gusto. Dad dinero, y pronto tendréis cadenas. La palabra hacienda es una palabra de esclavo, desconocida en la ciudad. En un país verdaderamente libre, los ciudadanos todo lo hacen con sus brazos y nada con el dinero; lejos de pagar para eximirse de sus deberes, pagarán para llenarlos ellos mismos. Yo me hallo muy distante de las ideas comunes, pues creo las prestaciones personales menos contrarias a la libertad que los impuestos.

  Cuanto mejor constituido se halla el Estado, más prevalecen los asuntos públicos sobre los privados en el espíritu de los ciudadanos. Hasta hay muchos menos asuntos privados, porque proporcionando la felicidad común una suma más considerable a la de cada individuo, quédale a cada cual menos que buscar en los asuntos particulares. En una ciudad bien conducida, todos van presurosos a las asambleas; pero con un mal gobierno, nadie quiere dar un paso para incorporarse a ellas, porque nadie pone interés en lo que allí se hace, ya que se prevé que la voluntad general no dominará y que a la postre los cuidados domésticos todo lo absorben. Las buenas leyes inducen a hacer otras mejores; las malas, otras peores. En cuanto alguien dice de los asuntos del Estado "¡qué me importa!", se debe contar con que el Estado está perdido.

   El entibiamiento del amor a la patria, la actividad del interés privado, la gran extensión de los Estados, las conquistas, el abuso del gobierno, han dado lugar a la existencia de diputados o representantes del pueblo en las asambleas de la nación. A esto es a lo que en ciertos países se ha osado llamar el tercer estado".


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"El manifiesto comunista". K. Marx y F. Engels

Categoría: Historia de la Filosofía el día 2010-02-13 14:28:02

                                                     Burgueses y proletarios

  "Espoleada por la necesidad de un mercado más extenso, la burguesía recorre el mundo entero. Necesita anidar en todas partes, establecerse en todas partes, crear vínculos en todas partes.

  Gracias a la explotación del mercado mundial, la burguesía dio un carácter cosmopolita a la producción y al consumo de todos los países. Con gran desolación de los reaccionarios, ha arrancado a la industria su base nacional. Las viejas industrias nacionales han sido destruidas y están destruyéndose continuamente. Son suplantadas por nuevas industrias, cuya instauración se convierte en un problema vital para todas las naciones civilizadas, por industrias que ya no emplean materias primas del país, sino materias primas venidas de las más lejanas regiones del mundo, y cuyos productos no sólo se consumen en el propio país, sino en todas las partes del globo. En lugar de las antiguas necesidades, satisfechas con productos nacionales, brotan necesidades nuevas, que reclaman para su satisfacción productos de los países más apartados y de los climas más diversos. En lugar del antiguo aislamiento y de las regiones y naciones que se bastaban a sí mismas, se establece una red de comercio universal, una interdependencia universal de las naciones. Y esto se refiere tanto a la producción material, como a la producción intelectual. La producción intelectual de una nación se convierte en patrimonio común de todas. Las limitaciones y peculiaridades del carácter nacional resultan de día en día más imposibles; de las numerosas literaturas nacionales y locales se forma una literatura universal.

  Gracias al rápido perfeccionamiento de los instrumentos de producción y al constante progreso de los medios de comunicación, la burguesía lleva la civilización hasta todas las naciones, hasta a las más salvajes. Los bajos precios de sus mercaderías constituyen la artillería pesada que derrumba todas las murallas de China y obliga a capitular a los bárbaros más fanáticamente hostiles a los extranjeros. Obliga a todas las naciones, si no quieren sucumbir, a abrazar el régimen de producción de la burguesía, las obliga a implantar la llamada civilización, es decir, a hacerse burgueses. En una palabra: se forja un mundo a su imagen y semejanza.

  La burguesía ha sometido el campo al dominio de la ciudad. Ha creado ciudades enormes; ha aumentado enormemente la población de las ciudades en comparación con la del campo, sustrayendo una gran parte de la población al idiotismo de la vida rural. Del mismo modo que ha sometido el campo a la ciudad, ha sometido los países bárbaros o semibárbaros a los países civilizados, los pueblos campesinos a los pueblos burgueses, el Oriente al Occidente".


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"La política". T. Campanella

Categoría: Ciudadanía el día 2010-02-10 19:19:45

                                                    Aforismos políticos

  "36. Las mejores leyes son aquéllas, pocas y breves, que se ajustan a las costumbres del pueblo y al bien común. Las leyes tiránicas tienen muchos recovecos, que resultan útiles para uno solo o para pocos, y que no se ajustan a las costumbres públicas, para que puedan prosperar los pocos que las hicieron.

   Exigüidad, brevedad, abundancia: utilidad pública.

   Muchedumbre: inseguridad, incapacidad.

   Utilidad privada - perjuicio público.

37. Cambiar a menudo las leyes es señal de ruina, como sucedió en Florencia.

  Cambio frecuente de legislación.

39. El primer guardián de las leyes debe ser el honor de quien las cumple; el segundo, la aspiración al beneficio que originan al cumplidor; el tercero, el temor a la pena de quien no las cumple. Quien establece la custodia de las leyes según un orden distinto, las pone mal, y quien no pone esas tres salvaguardias es un mal legislador, esto es, un embustero o un tirano, y quien las pone todas, en este o en el otro siglo, es divinísimo.

  Custodia de la ley: el estímulo del honor, el deseo de un bien, el temor a la sanción". 


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"Timeo, o de la naturaleza". Platón

Categoría: Historia de la Filosofía el día 2010-02-07 10:08:42

  "Para todo el mundo es evidente de dónde proceden las enfermedades. Son cuatro los elementos de que se compone nuestro cuerpo: la tierra, el fuego, el agua y el aire. El exceso o el defecto, contrarios a la naturaleza, en esos elementos, o bien el hecho de que cambien su lugar por un lugar que les es extraño, o bien incluso el hecho de que, puesto que el fuego y los demás elementos tienen más de una variedad, cada uno de ellos se revista de propiedades que no le corresponden, así como todos los demás fenómenos de este tipo, son cosas que dan lugar a los desórdenes interiores y a las enfermedades. En efecto, en tales casos, si cada uno de los elementos modifica sus propiedades o cambia de lugar en contra de la naturaleza, los elementos que primitivamente eran fríos se vuelven calientes, los que eran secos se vuelven húmedos, ligeros los que eran pesados y pesados los que eran ligeros. En pocas palabras, admiten todos los cambios posibles en todos sentidos. Así pues, cabe decir que, solamente cuando cada elemento se une a sí mismo o se separa de sí según una ley regular o de una manera uniforme, puede el cuerpo o el viviente, permaneciendo idéntico a sí mismo, mantenerse sano y en buen estado. Pero al tener lugar algún desorden, en el momento de entrar o salir uno de esos elementos, ese desorden producirá alteraciones infinitamente variadas, enfermedades y destrucciones innumerables.

  Sin embargo, al existir, además, combinaciones naturales secundarias, es necesario, para estudiar las enfermedades, entrarse aún por un segundo tipo de consideraciones. La médula, en efecto, los huesos, la carne y los tendones proceden de estas combinaciones secundarias; así mismo, la sangre, aun cuando de otra manera distinta, se compone también de los mismos elementos".


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"Adiós a la filosofía". E. M. Cioran

Categoría: Historia de la Filosofía el día 2010-02-04 21:09:44

                                          Adiós a la filosofía

   "(Los grandes sistemas no son en el fondo más que brillantes tautologías. ¿Qué ventaja hay en saber que la naturaleza del ser consiste en la "voluntad de vivir", en la "idea", o en la fantasía de Dios o de la Química? Simple proliferación de palabras, sutiles desplazamientos de sentidos. Lo que es repele el abrazo verbal y la experiencia íntima no nos revela nada fuera del instante privilegiado e inexpresable. Por otro lado, el ser mismo no es más que una pretensión de la Nada.

   Sólo se define por desesperación. Hace falta una fórmula; incluso hacen falta muchas, no fuera más que por dar justificación al espíritu y una fachada a la nada.

  Ni el concepto ni el éxtasis son operativos. Cuando la música nos sumerge hasta las "intimidades" del ser, volvemos a salir rápidamente a la superficie: los efectos de la ilusión se disipan y el saber se declara nulo.

  Las cosas que tocamos y las que concebimos son tan improbables como nuestros sentidos y nuestra razón; sólo estamos seguros en nuestro universo verbal, manejable a placer, e ineficaz. El ser es mudo y el espíritu charlatán. Eso se llama conocer.

   La originalidad de los filósofos se reduce a inventar términos. Como no hay más que tres o cuatro actitudes ante el mundo -y poco más o menos otras tantas maneras de morir- los matices que las diversifican y las multiplican sólo dependen de la elección de vocablos desprovistos de todo alcance metafísico.

  Estamos abismados en un universo pleonástico, en el que las interrogaciones y las réplicas se equivalen)".

 


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