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"Segundo tratado sobre el Gobierno civil". John Locke
Categoría: Ciudadanía el día 2009-12-26 20:15:28
Del poder paternal
"54. Aunque ya he dicho más atrás (Capítulo II) que "todos los hombres son iguales por naturaleza", no quiero que se me entienda que estoy refiriéndome a toda clase de igualdad. La edad o la virtud pueden dar a los hombres justa precedencia; la excelencia de facultades y de méritos puede situar a otros por encima del nivel común; el nacimiento puede obligar a algunos, y los compromisos y el beneficio recibido puede obligar a otros a respetar a aquéllos a quienes la naturaleza o la gratitud o cualquier otro signo de respetabilidad hace que se le deba sumisión; y, sin embargo, todo esto es compatible con la igualdad de la que participan todos los hombres en lo que respecta a la jurisdicción o dominio de uno sobre otro; y ésa es la igualdad de la que allí hablaba a propósito del asunto que estaba yo tratando, es decir, del mismo derecho que todo hombre tiene a disfrutar de su libertad natural, sin estar sujeto a la voluntad o a la autoridad de ningún otro hombre.
55. Los niños, debo confesarlo, no nacen en este estado de igualdad, si bien a él están destinados. Sus padres tienen una suerte de gobierno y jurisdicción sobre ellos cuando vienen al mundo, y también durante algún tiempo después; pero se trata solamente de algo transitorio. Los lazos de esta sujeción son como los refajos en que son envueltos los recién nacidos a fin de darles soporte durante el tiempo de su infancia en que son más débiles; la edad y la razón, a medida que van creciendo, aflojan esas ataduras hasta que por fin las deshacen del todo y queda el hombre en disposición de decidir libremente por sí mismo".
"Introducción a la historia de la filosofía". G. W. Hegel
Categoría: Historia de la Filosofía el día 2009-12-25 11:30:18
El ser en sí
"Un ejemplo de ello lo da el germen. El germen es simple, casi un punto; incluso por medio del microscopio se descubre poca cosa en él. Pero esto simple está embarazado con todas las cualidades del árbol. En el germen está contenido todo el árbol, su tronco, ramas, hojas, colores, olor, sabor, etc. Y, sin embargo, esto simple, el germen, no es el árbol mismo; esta diversidad aún no existía. Es esencial saber esto: que hay algo que contiene una diversidad en sí, pero la cual aún no existía por sí. Un ejemplo aún más importante es el Yo. Cuando yo digo: Yo, esto es enteramente simple, lo universal abstracto, lo común a todos; cada uno es un Yo. Y, no obstante, éste es el reino múltiple de las representaciones, de los impulsos, de los deseos, de las inclinaciones, de los pensamientos, etc. En este simple punto, en el Yo, está contenido el todo. Es la fuerza, el concepto de todo aquello que el hombre desarrolla de sí. Según Aristóteles, se puede decir que en lo simple que es en sí, en la dynamis, potencia, en la aptitud, está contenido todo lo que ha de desarrollarse. En la evolución no puede descubrirse ninguna otra cosa que lo que existe ya en sí".
"El ser y la nada". Jean-Paul Sartre
Categoría: Filosofía el día 2009-12-23 11:12:03
La primera actitud hacia el prójimo: el amor, el lenguaje, el masoquismo
"Lo que el amo hegeliano es para el esclavo, el amante quiere serlo para el amado. Pero aquí termina la analogía, pues el amo, en Hegel, no exige sino lateralmente y, por así decirlo, de modo implícito, la libertad del esclavo, mientras que el amante exige ante todo la libertad del ser amado. En este sentido, si he de ser amado por el otro, debo ser libremente elegido como amado. Sabido es que, en la terminología corriente del amor, el amado es designado con el término de elegido. Pero esta elección no debe ser relativa y contingente: el amante se irrita y se siente desvalorizado cuando piensa que el amado lo ha elegido entre otros: "Entonces, si yo no hubiera venido a esta ciudad, si no hubiera frecuentado la casa de fulano, ¿tú no me habrías conocido, no me habrías amado?" Esta idea aflige al amante: su amor se convierte en amor entre otros amores, limitado por la facticidad del amado y por su propia facticidad, a la vez que por la contingencia de los encuentros: se convierte en amor en el mundo, objeto que supone el mundo y que puede a su vez existir para otros. Lo que él exige, lo traduce con estas palabras torpes e impregnadas de "cosismo": "Estábamos hechos el uno para el otro"; o bien utiliza la expresión "almas gemelas". Pero hay que saberlo interpretar: él sabe bien que lo de estar hechos "el uno para el otro" se refiere a una elección originaria. [...] En realidad, lo que el amante exige es que el amado haya hecho de él una elección absoluta".
"Compendio de teología". Santo Tomás de Aquino
Categoría: Historia de la Filosofía el día 2009-12-21 22:21:02
Capítulo CXXVI: Del grado y orden de los ángeles
"[...] El primer modo de entender que conviene a las sustancias intelectuales, es participar en la causa primera, es decir, en Dios, del conocimiento de las razones de los efectos, y por consiguiente de sus obras, supuesto que por su medio Dios produce los efectos inferiores. Esto es propio del primer orden de las jerarquías, que se dividen en tres órdenes, en conformidad a las tres cosas que se observan en todo arte de operación. [...] Es propio del primer orden recibir del Sumo Bien, como fin último de las cosas, el conocimiento de los efectos; y por esta razón se dice que los Serafines están como abrasados o encendidos en el fuego del amor, porque el bien es el objeto del amor. Es propio del segundo orden contemplar los efectos de Dios en las mismas razones inteligibles, según están en Dios, y por esta razón los Querubines reciben su nombre de la plenitud de la ciencia. Es propio del tercer orden considerar en Dios mismo cómo las criaturas entran en participación de las razones inteligibles aplicadas a los efectos, y por esta razón son llamados Tronos, porque Dios descansa sobre ellos.
El segundo modo de entender es considerar las razones de los efectos en las causas universales, lo cual es propio de la segunda jerarquía, que se divide también en tres órdenes, según las tres cosas pertenecientes a las causas universales que obran principalmente en el orden intelectual. [...] En virtud de esto recibe el nombre de Dominaciones el primer orden de estas jerarquías; porque, en efecto, al Señor corresponde dar preceptos y preordenar. La segunda cosa que se encuentra en las causas universales, es aquello que mueve desde luego para la ejecución de la obra, como poseyendo el principado de la ejecución, y por esto el segundo orden de esta jerarquía recibe el nombre de Principados, según San Gregorio, o Virtudes, según San Dionisio. [...] La tercera cosa que se encuentra en las causas universales es aquello que separa los obstáculos que se oponen a la ejecución, y por eso el tercer orden de esta jerarquía es llamado Potestades, siendo su oficio alejar todo lo que puede ser obstáculo para la ejecución de las órdenes divinas. Esta es la razón por la que se dice también que las Potestades alejan los demonios.
El tercer modo de entender es considerar las razones de los efectos en los efectos mismos, lo cual es propio de la tercera jerarquía, que está en relación inmediata con nosotros, que recibimos de los efectos mismos el conocimiento que de ellos tenemos. Esta jerarquía tiene también tres órdenes, siendo el más inferior el de los Ángeles, llamados así porque anuncian a los hombres las cosas necesarias para su gobierno, razón por la que son también llamados guardas o custodios de los hombres. Sobre este orden está el de los Arcángeles, por cuyo medio se anuncia a los hombres todo aquello que es superior a la razón, como los misterios de la fe. El orden más elevado de esta jerarquía es llamado Virtudes, según San Gregorio, porque obra cosas sobrenaturales para probar las cosas que anuncia y son superiores a las razones, y por eso se dice que es propio de las Virtudes obrar los milagros. San Dionisio, por el contrario, llama Principados al primer orden de esta jerarquía, para enseñarnos que los Principados presiden a cada nación, los ángeles a cada hombre, y los arcángeles están encargados de dar a conocer a cada hombre las cosas pertenecientes a la salud común.
[...] El último orden ha conservado el nombre común, obrando como obra por la virtud de todos. Siendo, como es, privilegio del superior obrar sobre su inferior, y como por otra parte la acción intelectual consiste en enseñar o instruir, los ángeles superiores, en tanto que instruyen a los inferiores, los purifican, los iluminan y los perfeccionan. [...] Nada de esto es obstáculo, sin embargo, para que todos los ángeles, aun los más inferiores, vean la esencia divina".
"Las leyes, o de la legislación". Platón
Categoría: Ciudadanía el día 2009-12-19 17:47:42
Libro quinto
"[...] establecería yo el proyecto de ley siguiente: es, sin duda, necesario, decimos nosotros, que, en una ciudad que se pretende se vea libre del peor mal, cuyo nombre exacto sería más bien el de escisión que el de sedición, no haya en ninguno de los ciudadanos ni una extrema pobreza, ni tampoco una excesiva riqueza, ya que ambas cosas dan lugar a aquellos males; el legislador, pues, debe imponer un límite en ambos sentidos. Asignemos, por tanto, como límite de la pobreza el valor del lote inicial, valor que debe subsistir y que ningún magistrado permitirá que disminuya nunca para nadie, como tampoco lo permitirá, en virtud de los mismos principios, ningún ciudadano que se precie de ser virtuoso. Tomando este lote como unidad, el legislador permitirá se llegue a adquirir el doble, el triple o aun el cuádruple; pero si las adquisiciones de alguno sobrepasan esta medida, bien sea por habérselo encontrado, bien por donación, bien por haber tenido suerte en los negocios o por cualquier otra circunstancia análoga a estas que le haya proporcionado ese excedente sobre la medida, si lo cede a la ciudad y a los dioses, merecerá la buena fama y se verá libre de multa; pero si alguien infringe esta ley, se le podrá denunciar libremente con derecho a la mitad de este excedente, y el culpable pagará una parte igual de sus haberes privados, además de entregar a los dioses la otra mitad del excedente. Todas las adquisiciones que hagan los ciudadanos a más de su lote inicial se inscribirán en un registro público ante los magistrados que designe la ley, para que todos los procesos en cuestiones financieras resulten fáciles y verdaderamente claros".
"Pragmatismo". William James
Categoría: Ética el día 2009-12-17 15:42:59
Concepción de la verdad según el pragmatismo
"Nuestra obligación de buscar la verdad es parte de nuestra obligación general de hacer lo que vale la pena. La retribución que aportan las ideas verdaderas es la única razón para seguirlas. Idénticas razones existen con respecto a la riqueza y a la salud.
La verdad no formula otra clase de pretensiones ni impone otra clase de deberes que los que formulan e imponen la riqueza y la salud. Todas estas pretensiones son condicionales; los beneficios concretos que ganamos se reducen a lo que llamamos la prosecución de un deber. En el caso de la verdad, las creencias falsas actúan a la larga tan perniciosamente como beneficiosamente actúan las creencias verdaderas. Hablando abstractamente, la cualidad "verdadera" puede decirse que es absolutamente valiosa y la cualidad "falsa" absolutamente condenable: se puede llamar a la una buena y a la otra mala, de modo incondicional. Imperativamente, debemos pensar lo verdadero y rechazar lo falso".
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