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Evaluación sobre exposición oral.
Categoría: La exposición. el día 2014-09-30 19:07:01
EVALUACIÓN SOBRE LA EXPOSICIÓN ORAL
Sobre la parte oral:
-Dicción: vocalizar, hablar alto y claro; hablar despacio y pronunciando cada palabra. El receptor debe recibir el mensaje con total claridad
-Fluidez: el discurso debe ser continuado, sin interrupciones, realizando pausas donde corresponda. Debe tener un ritmo adecuado .
-Expresión gestual: se debe transmitir seguridad y confianza. El lenguaje gestual complementa al oral para contribuir a la claridad del mensaje. Mantener el contacto visual con el público de vez en cuando.
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Sobre la elaboración:
-Coherencia: La información debe surgir de forma ordenada para que tenga sentido; la exposición debe constar de tres partes:
a. Introducción: saludo inicial y planteamiento del tema y objetivo o intenciónque se quiere
conseguir.
b. Desarrollo: exposición de las ideas principales y secundarias con los datos necesarios.
c. Conclusión: planteamiento del objetivo cumplido, cita de materiales utilizados y propuestas de
debate, despedida.
-Información: valorar si es adecuada, precisa, suficiente….
-Documentación: se valora la búsqueda de material complementario, las fuentes utilizadas.
-Montaje: Se valora el diseño del power point, vídeo….
-Originalidad: se valora la capacidad creativa, la información personal, la capacidad argumentativa… es decir, todo lo que imprima un estilo propio a la exposición del tema elegido.
Textos expositivos
Categoría: La exposición. el día 2014-09-17 10:05:57
¿QUÉ ES UN TEXTO EXPOSITIVO?
Un texto expositivo es un texto informativo que transmite unos conocimientos jerarquizados, organizados sin finalidad demostrativa.
Se trata de transmitir una información objetiva.
Características:
-Claridad expositiva, lenguaje accesible; se tiene que ajustar al público al que va dirigido.
-Utilización de nexos de cohesión para ayudar a ordenar contenidos.; por ejemplo, los que indican sucesión de tiempo (en primer lugar, después...) o los que indican causa o consecuencia (porque, pues, por consiguiente...)
-Función referencial porque sirve para informar: oraciones enunciativas, verbos en tercera persona....
Hau exposiciones orales y escritas.
¿DÓNDE ENCONTRAMOS TEXTOS EXPOSITIVOS?
-En los medios de comunicación: la noticia, la crónica y el reportaje.
-En el mundo académicos: conferencias, seminarios, congresos, manuales....
-En folletos, planos, guías.....
Una modalidad de los textos expositivos son los textos prescriptivos o instructivos; dan instrucciones de cómo se hace algo.... un ejemplo son las recetas de cocina.
La España franquista
Categoría: 2ª MITAD DEL SIGLO XX el día 2014-05-04 18:07:10
CONTEXTO HISTÓRICO.
AÑOS 40:
Desenlace de la Segunda Guerra Mundial. España es expulsada del concierto internacional.
Dictadura de Franco personalista y totalitarista que se extenderá hasta la apertura a las libertades en los años 70 donde asistiremos a un desarrollo económico y una transformación política.
Frontera entre vencedores y vencidos. Dura represión a los vencidos.
Pocos países del mundo han dado un cambio tan notable. En 36 años, los españoles lograron “bajarse del burro y subirse al 600”
Los años de posguerra fueron de una férrea dictadura militar con prohibiciones y censura, aislamiento internacional, años de hambre.
Época de las cartillas de racionamiento, el servicio militar de tres años. El auxilio social. La Sección femenina que desarrollaba una tarea de asistencia social, pero no respondía a las necesidades reales de promoción de la mujer.
AÑOS 50.
El comienzo de la guerra fría y la postura anticomunista de Franco acercó España a EEUU; es la época de las bases americanas y la leche en polvo.
La literatura se lanzó a describir la realidad española. Arrasada la vida cultural y con los mejores intelectuales en el exilio se lleva a cabo una enseñanza mediocre y manipuladora; los idiomas regionales eran reducidos al ámbito doméstico.
La novela realista describía con vigor esa dura realidad; Nada de Carmen Laforet, La Colmena de Camilo José Cela, El Jarama, de Sánchez Ferlosio, Tiempo de silencio de Luís Martín Santos y los relatos de Ignacio Aldecoa hablaban de aquellos oscuros y desolados tiempos.
Acaba el furor represor del dictador. España es admitida en la ONU.
Llega la televisión y el 600. García Berlanga y Juan Antonio Bardem llevan al cine “Bienvenido Mr. Marshall”, una irónica crítica sobre la España atrasada que no fue captada por los censores.
AÑOS 60.
El infante Juan Carlos es nombrado sucesor por Franco.
Llegada del turismo. Los trenes traían turistas y salían repletos de emigrantes.
Emigración de miles de españoles a las fábricas europeas de Alemania, Suiza, Francia. El gobierno lo fomentó por la entrada de divisas (dinero que enviaban los emigrantes a sus familias). Las reservas de dinero aceleraban las transformaciones que se producían en el interior.
El Concilio Vaticano Segundo obliga a la Iglesia a mezclarse en la calle.
Llegan los primeros electrodomésticos y el fútbol sustituye a los toros
AÑOS 70.
La oposición estudiantil no parará de crecer hasta la desaparición del Régimen. Los universitarios forman movimientos progresistas que luchan por la Amnistía y la Libertad.
En 1975 se ejecutaron las últimas cinco víctimas de la pena de muerte.
Las mujeres recuperan derechos truncados y arrebatados por la Dictadura; protagonizan manifestaciones reivindicativas.
EDUCACIÓN Y COSTUMBRES.
La Iglesia había educado a los españoles bajo una férrea moral y un patrioterismo entusiasta: fue el nacionalcatolicismo. Se enseñaba Formación del Espíritu Nacional: los escolares comenzaban el día izando la bandera y cantando el cara al Sol, rezando el Ave María y el Ángelus.
Tras la Guerra Civil 16.000 profesores fueron sancionados y fusilados por el nuevo gobierno franquista. Más tarde, la Universidad recogería los anhelos de libertad de la sociedad y los alumnos se manifestaron contra el Régimen.
Lista de costumbres y reglas que ayudan a describir la sociedad de la Dictadura:
-multas por besarse en público; se publicaban los nombres de los sancionados por conducta deshonesta.
-premios a la natalidad de las familias (familias numerosas de hasta 19 hijos)
-La Semana Santa se respetaba; se prohibían los bailes y la música, sólo había cine religioso.
-la importancia de la radio; las radionovelas y los consultorios sentimentales “Querida señora Francis”; sus respuestas ilustraban a la mujer a no salirse de su papel o rol de amante esposa y madre.
-La llegada de la tele: programas que marcaron toda una época: “el hombre y la Tierra” de Felix Rodríguez de la Fuente”.
-La llegada del hombre a la Luna.
-En el año 75 en adelante serán años de plena libertad (los franquistas lo llamaban libertinaje) libertad que se manifiesta en la política y el sexo y en otros aspectos pendientes.
LAS MUJERES BAJO EL FRANQUISMO.
“Con la pata quebrada..”
Durante los años de gobierno del dictador, las españolas sufrieron un retroceso sin precedentes. El Régimen las relegó a una dependencia absoluta de sus padres o maridos y las destinó al exclusivo papel de madres y esposas.
Se partía de un reconocimiento de derechos bajo la República; se les reconocía los mismos derechos ante la ley, habían obtenido el derecho al voto (dos veces votaron en 1933 y 1936)
Otra consecuencia de la guerra fue que las mujeres constituyeron uno de los colectivos más duramente afectados por la represión: durante los tres años que duró la guerra y los primeros años de la durísima posguerra, las vidas de unos 150.000 españoles fueron segadas ante los pelotones de fusilamiento.; entre ellas muchas mujeres: las que tenían una militancia en el bando republicano, pero también otras por ser hijas, hermanas o esposas de hombres de izquierdas; otras fueron delatadas por un familiar cercano que renegaba de ellas por miedo a su perfil político, personal o intelectual. Esto les sucedió,a por ejemplo, a Amparo Barayon, esposa del escritor Ramón J. Sénder que fue fusilada en el verano del 36.
Las mujeres de izquierdas eran presentadas como las transmisoras del mal, que podía traer al mundo hijos “enemigos de España” por la nefasta formación que ellas les proporcionarían. De ahí que contra ellas se utilizaran métodos específicos como el rapado de la cabeza o la ingesta de aceite de ricino seguidos de su exhibición pública por las calles. Eran en realidad, formas de violencia que iban dirigidas contra el cuerpo femnino porque se presuponía que debía ser purificado convenientemente.
Consecuencias de la Dictadura para ellas:
-tuvieron que afrontar la responsabilidad de sacar adelante solas a su familia
-dificultades y restricciones para acceder al mercado laboral: la ley establecía que las mujeres debían abandonar el trabajo en el momento de contraer matrimonio. Si trabajaba debía contar con el permiso del marido.
-La Dictardura, a través dela Iglesia y de la Sección femenina las sometió desde el punto de vista ideológico y moral, con el fin de apuntalar ese modelo de mujer como madre y esposa, pieza clave de la familia patriarcal que ahora se reforzaba..
Sus vidas quedaron regidas por el viejo Código Civil de 1889, que garantizaba su sometimiento al varón en el seno de la familia y les negaba cualquier autonomía en el ámbito público. Su misión quedaba relegada al de traer hijos al mundo.
La ocupación más adecuada a la naturaleza femenina era la de ocuparse de los hijos y el hogar. Para estimular a las mujeres, se organizaban competiciones como el concurso de Mujer Ideal, vigente en los años 70.
La jerarquía eclesiástica llevó las riendas a la hora de dictar las pautas por las que debía discurrir el comportamiento de las mujeres en la posguerra. El fin era atraerlas al redil de la Iglesia. Las mujeres de clase alta desarrollaban actividades de caridad y de recatolización de los vencidos.
Las militantes de la Sección Femenina jóvenes y solteras desempeñaban tareas asistenciales, educativas y adoctrinadoras a través del Servicio Social. Ellas mismas se formaban, practicaban deporte y llevaban uniforme..
En los años siguientes hubo unas tímidas reformas, se puso fin a las discriminaciones salariales y de acceso al trabajo, peros había que contar con la autorización marital.
La vida de las mujeres siguió mediatizada por una Iglesia comprometida con la Dictadura e invasora de todos los espacios.
Finales de los 60 , algunas organizaciones antifranquistas contaron con plataformas para la militancia femenina como el Movimiento Democrático de mujeres, vinculado al Partido Comunista. El Movimmiento feminista atrajo a las más jóvenes con formación universitaria. Sus demandas pusieron de manifiesto el atraso en la modernización de las relaciones hombres y mujeres, acumulado durante 40 años y único en la Europa de los años 70. Un ejemplo: en 1976, un año después de morir Franco, el delito de adulterio seguía tipificado como delito o falta en el Código Penal.
MAESTROS Y LITERATURA.
Después de la Guerra Civil, el 90% de los intelectuales se exiliaron.
1/3 de profesores universitarios fueron incapacitados. Se produjeron “limpias” en el interior “intelectuales mediocres y aludadores del franquismo ocuparon los puestos de sus ilustres predecesores”.
7.000 maestros de la escuela pública durante la República fueron encarcelados, otros exiliados y muchos ejecutados. Recordemos el papel de la educación y la cultura en el proyecto de la Segunda República.
El objetivo de la dictadura fue acabar con el progreso educativo y cultural. La represión cultural fue feroz. Las vacantes de los maestros represariados y asesinados fueron ocupados por voluntarios sin formación para sentar las bases del nuevo movimiento educativo: el nacionalcatolicismo a a. El laicismo era una de las bestias negras batir junto con el comunismo. En los libros hechos históricos fueron falseados o eliminados en nombre del catolicismo.
Fue un movimiento de “borrón y cuenta nueva”; durante los años siguientes al Levantamiento militar, se controló con mano de hierro la producción cultural y la educación; había que adoctrinar a las nuevas generaciones
En las cuatro décadas de dictadura que transcurrieron desde el fin de la guerra civil hasta la muerte del dictador vieron la luz importantes logros artísticos y literarios
Los que se atrevieron a volver se vieron sometidos a un control férreo: Cela,Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Vicente Alexandre, Miguel Mihura, Azorín, Baroja…
Pero frente estaba la lista de los que pasaron al exilio (voluntario u obligatorio): Pedro Salinas, Rafael Alberti, Manuel Altolaguirre, Jorge Guillén, Luís Cernuda, J. Ramón Jiménez, …algunos de ellos no regresaron jamás a su país. Otros debieron esperar al restablecimiento de la democracia. Otros pasaron por la cárcel como A. Buero Vallejo, quien, tras siete años de prisión, escribió una pieza del teatro español: Historia de una escalera. El éxito no impidió que sus estrenos posteriores estuvieran marcados por una lucha constante con la censura. Ejemplo de censura ocurrió cuando le fue otorgado el premio Nobel a Juan Ramón Jiménez en 1956; los periódicos hablaron de las características más amables de su poesía, en un intento de ocultar su condición de exiliado.
Escritores y poetas buscaban otros trabajos para ganarse la vida: colaboraciones con la prensa de la época o en las instituciones del mismo gobierno que ejercía el control más estricta sobre lo que se publicaba. Se instaura el premio Nadal que se establece como punto de referencia de los nuevos valores de la narrativa española: Nada, de Carmen Laforet o La sombra del ciprés es alargada de Miguel Delibes…
Existía un número apreciable de revistas literarias.
En los años 50 las cosas comenzaron a cambiar. Surgió una nueva generación de escritores; la primera que no había participado en la guerara directamente y que trajo la llamada literatura social, donde la crítica a la realidad circundante se hizo más osada y clara. Era la época de Luís Martín Santos, muerto en accidente tras publicar su primera y revolucionaria novela Tiempo de silencio. Juan García Hortelano, Juan y Luís Goytisolo, Rafael Sánchez Ferlosio con el Jarama y Alfanhuí, Carmen Martín Gaite, Ana María Matute, Ignacio Aldecoa y Juan Marsé.
En poesía aparecieron Jaime Gil de Biedma, Ángel González, José Manuel Caballero Bonald y José Agustín Goytisolo entre otros.
Y en el teatro Lauro Olmo con La camisa. Comenzaban a llegar o a los escenarios autores antes prohibidos o rigurosamente vigilados como Albert Camus, Beckett o Ionesco.
Y al mismo tiempo que se escribía, se leía cada vez más. Las ediciones extranjeras de autores prohibidos se iban infiltrando a través de algunas librerías.
Cuando Franco desaparece, deja tras de sí una nación mucho más preparada para absorver la oferta cultural y pedagógica de los años siguientes de lo que a él, probablemente le hubiese gustado.
7.000 maestros de la escuela pública durante la República fueron encarcelados, otros exiliados y muchos ejecutados. Recordemos el papel de la educación y la cultura en el proyecto de la Segunda República; el objetivo fue acabar con el progreso educativo y cultural. La represión cultural fue feroz. Las vacantes de los maestros represariados y asesinados fueron ocupados por voluntarios sin formación para sentar las bases del nuevo movimiento educativo: el nacionalcatolicismo. El laicismo era una de las bestias negras a abatir junto con el comunismo. En los libros hechos históricos fueron falseados o eliminados en nombre del catolicismo.
Fue un movimiento de “borrón y cuenta nueva”; durante los años siguientes al Levantamiento militar, se controló con mano de hierro la producción cultural y laad educación; había que adoctrinar a las nuevas generaciones
En las cuatro décadas de dictadura que transcurrieron desde el fin de la guerra civil hasta la muerte del dictador vieron la luz importantes logros artísticos y literarios
LA NOVELA DE POSGUERRA
Categoría: 2ª MITAD DEL SIGLO XX el día 2014-04-18 16:25:04
1. LA NOVELA DE POSGUERRA: LAS NOVELAS INAUGURALES DE LOS AÑOS 40 (Cela, Laforet, Delibes)
En los primeros años de la posguerra la censura tanto política como literaria prohibía toda desviación o crítica de la doctrina oficial del Régimen. La ruptura de la sociedad española provocada porla Guerra Civil repercutió marcadamente, por lo tanto, en la literatura. Así pues, el desarrollo de la poesía de los años 30 quedó truncado en la década posterior.
Por el contrario, la novela experimentó un resurgimiento en los años 40 del siglo XX, ya que se mostró como el género más apropiado para reflejar la situación del país: un nuevo panorama caracterizado por la represión, el exilio, el empobrecimiento intelectual de España y, sobre todo, una fuerte censura que explica el hecho de que en esta época la novela de éxito estaba caracterizada por obras de escasa originalidad y de carácter triunfalista.
Sin embargo, en este contexto surgen dos novelas muy innovadoras escritas por autores desconocidos hasta entonces: La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela y Nada de Carmen Laforet, a los que poco tiempo después se les unirá Miguel Delibes con La sombra del ciprés es alargada.
En general, estos novelistas reflejan el mundo de la posguerra desde una perspectiva pesimista y existencial, por eso abundan en sus narraciones los personajes tristes, desorientados, frustrados y el mundo rural ambientado en un clima de pobreza y oscuridad como espacio.
Camilo José Cela (La Coruña 1916- Madrid 2002) realizó estudios de Medicina y Derecho que no llegó a terminar. En la Guerra Civil tomo partido en el bando nacional. Trabajó como funcionario durante algún tiempo para luego dedicarse a la literatura por completo. Dedicación que le valió el Premio Nóbel en 1989. Es autor de numerosas obras, entre las que cabe destacar La familia de Pascual Duarte y La colmena, aunque esta última está escrita en los años 50, ambas son un referente de la literatura Española posterior ala Guerra Civil.
La familia de Pascual Duarte, escrita en 1942, refleja a la perfección el ambiente de pesimismo existencial que vivía la España de posguerra. La novedad consiste en un argumento siniestro narrado con un lenguaje rural pero muy cuidado con la finalidad de que al lector le pareciera verosímil la historia cuyo contexto se desarrolla en el atrasado mundo rural, que, unido a la presión de los instintos determina la conducta del protagonista que deriva en una violencia desenfrenada.
Esta obra provocó un escándalo tal que dio lugar a que la clasificaran con el término tremendismo ya que se apartaba de las tendencias narrativas vigentes.
Carmen Laforet (Barcelona 1921- Madrid 2004) pasó su infancia y adolescencia en Canarias pero regresó a la península para estudiar Filosofía en Barcelona y Derecho en Madrid. Carreras que abandonó a los 21 años para poder casarse y fundar una familia. En 1944 publicó Nada que obtuvo el Premio Nadal en 1945. Este libro llamó la atención, no solamente por la juventud de la escritora (23 años), sino por la descripción que esta hizo sobre la sociedad de aquella época.
En la obra se refleja a la perfección el estancamiento y la pobreza de la sociedad española de la posguerra así como la lenta desaparición de la pequeña burguesía tras la Guerra Civil. Con todo, Laforet introdujo, mediante el estilo literario, una renovación de la prosa de la época.
En etapas posteriores a los años 40, la escritora también publicó La isla y los demonios y La mujer nueva.
Miguel Delibes: (Valladolid 1920-2010) Fue catedrático en Derecho Mercantil y director del periódico El Norte de Castilla. Se caracterizó por ser un gran conocedor del mundo rural y un firme defensor la naturaleza. Además de realizar una dura crítica a una sociedad deshumanizada y consumista. Desde 1974 hasta la fecha de su muerte fue miembro dela RAE.
Delibes se dio a conocer en 1947 con la publicación de La sombra del ciprés es alargada, con la que ganó el Premio Nadal y, a pesar de ser la primera, en ella ya aparecen dos de los grandes temas de Delibes: la infancia y la muerte.
En general, en la narrativa de Miguel Delibes, aparece un humanismo de base cristiana y se encuentra al margen de modas y escuelas dentro de la narrativa española de posguerra. Así encontramos obras como Aún es de día, también escrita en los años 40. Más tarde, en periodos posteriores, publicó El camino y Los santos inocentes.
Adrián Llop, Pilar Bellido e Ignacio Torralba
2.EL REALISMO SOCIAL EN ALGUNAS NOVELAS DE LOS AÑOS 50: Temas. Técnicas y estilo. Títulos emblemáticos (La colmena, de Cela; El Jarama, de Sánchez Ferlosio).
Durante la década de los 50 la economía española se industrializa, y se produce un desplazamiento de la población del campo a las ciudades. Mientras que, a nivel internacional,la Guerra Fríaenfrenta al mundo occidental liderado por los Estados Unidos contra el bloque socialista, encabezado porla Unión Soviética, en España continúa el régimen dictatorial de Franco.
Tras la visión existencial de la narrativa de los 40, en los 50, sin embargo, aparece el realismo social. Ahora el escritor, consciente de la realidad histórica y social, utiliza su obra como vehículo de protesta y denuncia. Como consecuencia, la novela del realismo social abandona la visión existencial de los años 40 y recoge nuevas preocupaciones sociales.
El tema predominante de este género literario es la crítica social, que se realiza gracias a la severa descripción del mundo rural, de la clase obrera y de la burguesía, además del conflicto que se establece entre el individuo y la sociedad. Es conseguido mediante obras que relatan la dureza de la vida cotidiana de la clase trabajadora y del campesinado de manera objetiva, eliminando los aspectos más fantásticos o subjetivos que se alejan de la realidad. También son utilizados otros temas más cercanos al lector como la infidelidad, el dinero, conflictos matrimoniales, o la influencia social.
Por otro lado, las técnicas narrativas y el estilo del realismo social, presentan una gran influencia del neorrealismo italiano y de escritores norteamericanos conocidos como “lost generation”. Resulta muy frecuente la utilización de un narrador omnisciente (que conoce todo respecto al mundo de la historia pero se limita únicamente a narrar sin opinar) y también, de diálogos en estilo directo y monólogos. La mayoría de las obras comienzan ya en mitad de la historia, por lo que los autores utilizan recursos como flashback, la concentración de las acciones en cortos periodos de tiempo y la sucesión de diferentes puntos de vista para ayudar al lector a seguir la historia. A su vez, el autor busca la limitación del protagonismo de los personajes, basándose en los actos de éstos y no tanto en la manera de expresarlos o en su mundo interior.
Por último, predomina un lenguaje sencillo y descriptivo, con el objetivo de reflejar de manera veraz el habla cotidiana de los personajes, siendo el protagonista principal la comunidad y no un personaje en concreto.
Entre los títulos de las obras más emblemáticas de esta época podemos encontrar, en primer lugar La colmena (1951). Es una de las obras más importantes de Camilo José Cela y también es considerada como la inauguradora del realismo social de los años 50. Está compuesta por seis capítulos y un epílogo, dentro de los cuales se encuentran un conjunto de secuencias que realizan descripciones tanto de los múltiples personajes como de sus acciones. Esta estructura favorece a uno de los objetivos principales del autor: hacer que un conjunto de vidas aparentemente diferentes, se crucen en algún momento de la obra relacionándose entre sí (de ahí, el símil con la colmena de abejas). Como consecuencia, no existe un argumento fijo, si no el de casi cuatrocientos personajes (personaje coral), que se desarrollan a lo largo de tres días en el Madrid de 1942. A su vez, la obra se caracteriza por el intento del autor de hacerla aparentemente objetiva; sin embargo, adopta una actitud omnisciente que hace visible esta falsa objetividad.
El Jarama (1956). Escrita por Rafael Sánchez Ferlosio y estimada como el máximo exponente del objetivismo. Narra la historia de unos jóvenes que acuden a bañarse a la orilla del río Jarama y de unos adultos que están tomando algo en una taberna cerca de los jóvenes, durante 16 horas. La historia se ve interrumpida por la muerte en el río de una muchacha que rompe con el monoteísmo de la obra. El Jarama se caracteriza por la estética objetivista adoptada por el autor, no introduciendo ningún valor sentimental en todo su desarrollo. El lenguaje utilizado es coloquial, reflejando las escenas de las diferentes generaciones presentes, a través de diálogos que ayudan a la objetividad (casi toda la obra son diálogos). No existe un único protagonista, si no que se reúnen en grupo. También, cabe destacar la simultaneidad de las escenas, que se observa en la relación entre los jóvenes y la conversación entre los mayores.
María Zuil, Javier García-Rodeja y Marina Calvo
3. LA RENOVACIÓN DE LA NOVELA EN LOS AÑOS 60: Procedimientos narrativos.
Los años 60 en España se caracterizaron por un intenso crecimiento económico encuadrado dentro de la expansión de la economía europea. La mejora económica promovió el crecimiento demográfico y desencadenó grandes movimientos migratorios. España seguía inmersa en la dictadura franquista que afectó a todos los aspectos de la sociedad. Dominaban los aires de modernidad y el “desarrollismo” como un movimiento de progreso económico descontrolado y poco beneficioso a largo plazo.
En la literatura hubo un agotamiento del realismo social y se inició el experimentalismo, similar al del “boom” hispanoamericano, que buscaba que el lector tuviera un papel activo haciendo su propia interpretación. Otra de las características reflejadas tanto en la creación literaria como en la musical es el hecho de jugar con el lector o con el oyente.
Las influencias de autores anteriores como Marcel Proust, James Joyce o Franz Kafka son evidentes. Marcel Proust, con su novela Á la recherche du temps perdu refleja su visión particular del mundo gracias al método de la observación. James Joyce revolucionó la novela con su principal obra, Ulises. Este libro supuso una ruptura absoluta con la narrativa anterior por su utilización innovadora del lenguaje, la transformación de las palabras y por el recurso del monólogo interior o la mezcla de estilos. Esta obra es una de las más influyentes para la novela de los sesenta. Franz Kafka, en novelas como Der Prozess o Amerika, refleja al hombre como un habitante de un mundo absurdo frente al que nada puede hacer.
En lo referente a las características principales de esta época, hay que destacar, en primer lugar, el punto de vista múltiple, que es compartido por varios personajes (perspectivismo) y varios narradores que van cambiando sin previo aviso.Así mismo, también se utiliza el monólogo interior; es una técnica de gran importancia en esta época. Los personajes expresan libremente sus pensamientos hablando para sí mismos. Un ejemplo de estos monólogos se encuentra en las obras de Juan Benet, Saúl ante Samuel o Volverás a Región. Además, se produce una limitación de la importancia del argumento. Ya no importa tanto la historia que se narra sino cómo se narra. La tensión del relato recae en reflexiones sobre temas como la muerte, los sentimientos o en aspectos simbólicos o fantásticos.
Se utiliza una estructura compleja, que es consecuencia de la falta de importancia del argumento. Son frecuentes el desorden cronológico los saltos en el tiempo o la retrospección. Los diversos puntos de vista se traducen en el contrapunto (varias historias relacionadas o no entre sí son contadas simultáneamente) o en la estructura caleidoscópica (múltiples historias cruzadas). Gonzalo Torrente Ballester es un buen ejemplo de esta complejidad estructural en su novela La saga/ fuga de J.B., donde mezcla intensamente fantasía y realidad.
El estilo es manejado con total libertad; y como ejemplo de este estilo innovador y libre cabe mencionar al autor Juan Marsé con su obra Si te dicen que caí. Además, el lenguaje está caracterizado por frases de gran extensión, ausencia de puntuación, fragmentos no literarios (textos periodísticos o publicitarios), mezcla de registros culto y vulgar. Esta combinación que aporta expresividad está reflejada en las obras Mortal y rosa, de autor Francisco Umbral.
El panorama literario dio un giro brusco con la muerte de Franco en 1975 ya que se produjo una eclosión artística y una apertura del abanico de libertades sociales y políticas al tiempo que se eliminaba la censura favoreciendo la llegada de obras y pensamientos del exterior del país.
Laura Valdeolmillos
4. ALGUNOS NOMBRES DE RENOVACIÓN DE LA NOVELA DE LOS AÑOS 60: Luis Martín-Santos y Tiempo de silencio. Juan Marsé. Juan Goytisolo.
Luis Martín-Santos (1924 – 1964) nació en Larache, Marruecos. Medico psiquiatra y escritor, autor de una de las mejores novelas españolas del siglo XX: Tiempo de Silencio, en 1962.
Hijo de padre militar, se doctoró en medicina, colaboró en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y fue presidente del Sanatorio Psiquiátrico de San Sebastián.
Tiempo de silencio narra la historia de Pedro, un joven investigador que se ve envuelto en un aborto clandestino. Se trata de una historia caracterizada por gran dramatismo, que finaliza con la retirada del protagonista, derrotado, a ejercer medicina a un pueblo. Utilizando un tono irónico y crítico, denuncia la dictadura, la exclusión social y las diferencias entre las clases sociales.
Ahonda en temas recurrentes en esta época, como el retraso científico de nuestro país, y la libertad frente al determinismo de la herencia y el ambiente. Sus personajes son prototipos de la situación real de la sociedad. El escritor empezó la continuación de esta obra, Tiempo de Destrucción, pero quedó inconclusa debido al accidente de coche, que, en 1964, acabó con su vida.
Martín-Santos innova utilizando tres personas narrativas: el monólogo interior, la segunda persona y el estilo indirecto libre, procedimientos narrativos que venían utilizándose desde James Joyce, pero que eran ajenos al realismo social al uso de la época. Todo ello contribuye a lo que él llama realismo dialéctico o pedestre.
Juan Marsé nació en Barcelona en 1933; perteneciente ala Generación de los 50, es considerado uno de los grandes narradores españoles contemporáneos, varias de sus novelas han sido llevadas al cine y en el año 2008 le fue concedido el Premio Cervantes.
Sus obras están ambientadas en época de posguerra; en ellas analiza la degradación moral y social de su época, las diferencias de clase, la memoria de los vencidos y la infancia perdida. Utiliza técnicas del realismo social y a la experimentación con mecanismos narrativos vanguardistas, especialmente la ironía. Sus principales obras son: Encerrados con un solo juguete, Esta cara de la luna, La oscura historia de la prima Montse, Si te dicen que caí, La muchacha de las bragas de oro y El embrujo de Shangai.
Juan Goytisolo, nació en Barcelona en 1931. Escritor e intelectual español, es considerado el narrador mas importante de la Generación de los 50. Recibió el Premio Nacional de Literatura en el año 2008. Actualmente colabora en diarios, es miembro del Parlamento Internacional de Escritores y preside el jurado dela ONU parala Educación, Ciencia y Cultura.
Su trayectoria narrativa podemos dividirla en tres etapas. En la primera, escribió las novelas Juego de manos y Duelo en el paraíso. Se caracterizan por una interpretación poética de la realidad centrada en la mitificación del ámbito de la infancia y adolescencia. Plantean la dicotomía entre una juventud con todo un futuro por delante y un mundo adulto con una historia a sus espaldas de la que los primeros quieren escapar.
En la segunda etapa, publica sus obras: El circo y Campos de Níjar, donde supera el lirismo y la abstracción anterior, adoptando un enfoque de crítica social de la realidad.
Finalmente en una tercera etapa, experimental, Goytisolo realiza una crítica descarnada de la sociedad, cultura y religión española, a través de las novelas: Señas de identidad y Reivindicación del conde Don Julián.
Carlos Eguinoa, Rocío Sánchez y Diego Muñoz-Mingarro
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Completa, la narrativa hispanoamericana con “Los cachorros”.
La novela española en el siglo XX: formidable trabajo cooperativo
LA NOVELA HISPANOAMERICANA
Categoría: 2ª MITAD DEL SIGLO XX el día 2014-04-18 16:23:21
2. PRIMERA RENOVACIÓN NOVELESCA: HACIA EL REALISMO MÁGICO
Desde 1940 comienzan los primeros intentos de renovación de la estética de la novela, a cargo de lo que podríamos llamar "primera generación". Hay una relativa renovación temática, basada en la aparición de paisajes urbanos y temas existenciales, aunque perviven los viejos temas, sobre todo el tema social. Pero lo más llamativo es cómo junto a la realidad irrumpe la imaginación, de modo que realidad y maravilla aparecerán íntimamente ligados en la novela: uso del mito, de la leyenda, de la magia, de la poesía.
Esto es lo que se ha dado en llamar "realismo mágico"- término acuñado por Franz Roh en 1925 para referirse a un movimiento pictórico alemán- y alternativamente "lo real maravilloso", denominación usada por Alejo Carpentier.
Parte de la renovación formal se debe a la lectura y a la incorporación de elementos tomados de alguno de los grandes renovadores europeos y norteamericanos de la novela (Faulkner sobre todo, pero también Kafka y Joyce) o tomados del lenguaje surrealista, muchos de cuyos hallazgos lingüísticos se emplean para expresar lo maravilloso. Introducen innovaciones técnicas como el subjetivismo, el monólogo interior, los saltos cronológicos, etc.; y utilizan un lenguaje brillante y barroco, cargado de sugerentes imágenes.
Destacan primero en ese gran proceso de renovación: Miguel Ángel Asturias (guatemalteco), con una novela que inaugura en verdad el género de la "novela de dictador", El señor Presidente; Alejo Carpentier (cubano), Los pasos perdidos, El siglo de las luces, El recurso del método es su propia novela "de dictador"; Jorge Luis Borges (argentino) que nunca cultivó la novela, sino solo el relato breve; Juan Rulfo (mexicano) es autor solamente de dos libros de creación: los relatos El llano en llamas y su novela Pedro Páramo, el modelo más acabado de realismo fantástico. Otros autores destacados son Augusto Roa Bastos (paraguayo, Hijo de hombre), Juan Carlos Onetti (urugayo, El astillero) o José Lezama Lima (cubano, Paradiso).
Es, por lo tanto, la narrativa de los años cuarenta a los sesenta una etapa más renovadora e imaginativa que la de la novela de los años veinte y treinta. Algunos escritores aparecen vinculados a “lo real maravilloso” y al “realismo Mágico”.
a) LO REAL MARAVILLOSO
Alejo Carpentier en 1948 finalizó un artículo sobre “lo real maravilloso americano”, en el que denunciaba la artificiosidad de la literatura europea al querer introducir lo maravilloso en sus obras y a la vez evitar el realismo.
“Lo real maravilloso” se vincula al surrealismo. El arte se desliza hacia lo irracional y crea mundos en los que están presentes los mitos y leyendas que provienen de los ritos mágicos religiosos de los orígenes y también de la conquista.
Surge cuando unos cuantos escritores se dan cuenta de que la realidad americana es diferente de la europea y esta diferencia se encuentra precisamente en los elementos mitológicos de los sustratos indígena y africano que se manifiestan en el mágico, maravilloso y extraño mundo de los indios y negros americanos que consideraban la magia como parte integrante de la realidad, de lo cotidiano.
Por todo esto, lo real maravilloso nace en países con una fuerte tradición folclórica ligada a la vida rural. De hecho, sus autores más representativos (Alejo Carpentier, Miguel Ángel Asturias y Augusto Roa Bastos) proceden de pequeños países preindustriales y esto los diferencia de los surrealistas europeos que exaltan lo maravilloso como reacción ante una sociedad industrializada.
b) EL REALISMO MÁGICO
Aunque se inició en 1918, será en los años cincuenta y sesenta cuando se manifiesta de manera general en Hispanoamérica.
Lo mágico-realista es fundamentalmente realista. La temática es cotidiana, pero aparece algún elemento inesperado que crea un efecto extraño y provoca el asombro en el lector. Consistiría en la introducción de algún elemento mágico en la realidad cotidiana de los protagonistas y en su aceptación sin demasiadas emociones.
Características:
- Convivencia simultánea de una temporalidad pasada, presente y futura en el relato. Saltos temporales.
- Superposición o yuxtaposición de lugares geográficos, a veces improbables.
- Insignificancia del ser humano.
- Las vidas de muchos personajes están guiadas por lo casual.
- Abundancia de detalles en la narración.
- Yuxtaposición de palabras antitéticas.
- Aparecen ya elementos urbanos.
- A menudo se incorporan personajes literarios famosos.
- Monólogo interior.
La novela que aparece entre los cuarenta y los sesenta no sólo es el antecedente de la “nueva novela” hispanoamericana porque asimila la renovación lingüística que le aporta la influencia de las vanguardias, sino también por el enorme significado que sobre ella habrán de tener ensayistas y narradores como Jorge Luis Borges, que empezará a publicar sus colecciones de cuentos. Ha de considerarse, por tanto, el inicio de la renovación que se consagrará después.
De forma más detallada sus principales características son:
- La desintegración de las formas tradicionales de la novela, debido a que con esta nueva novela se tratan nuevas técnicas y el lector se convierte en un “lector cómplice” y dejará de ser aquel lector pasivo de antes.
- La simultaneidad del lenguaje. El autor utilizará un lenguaje variado que podría hacer denotar las distintas clases sociales, diversidad de lugares y regiones, que a la vez que son diferentes su lenguaje también lo es. Ya no se utilizará en exceso aquel lenguaje directo, literario. El argumento de la novela es borrado por el lenguaje de personas y narradores, que serán ahora “hablantes” simultáneos.
- La novela como ficción total. Ocurre una ruptura con la realidad circunstancial. Los nuevos escritores emprenden la ruta hacia la imaginación creadora y el realismo mágico con la invención de lugares, nombres y personajes. Un gran ejemplo sería Cien años de soledad. Sin embargo, a partir de Vargas Llosa y Gabriel García Márquez entre otros, la novela se convierte en un territorio imaginativo que totaliza la realidad en todos los planos.
- La nueva novela hispanoamericana no representa un modelo rígido, sino más bien una suma heterogénea de tendencias, cuyo rasgo distintivo es el desafío con respecto a lo que Cortázar llamaba “la pertinaz noción realista de la novela”.
- El principio de causa-efecto queda sustituido por una narración fragmentada gracias al uso de perspectivas múltiples, así como al empleo de técnicas cinematográficas, tramas entreveradas y acronológicas.
- Hay una coexistencia ambigua y conflictiva del orden real con lo sobrenatural (imaginación, fantasma, mito, magia, el llamado “realismo mágico”).
- Se produce una universalización de la temática latinoamericana gracias al empleo de ideas inspiradas por los grandes metadiscursos modernos (psicoanálisis, existencialismo, estructuralismo lingüístico y antropológico).
- Numerosas novelas descansan sobre la incorporación de los discursos de consumo masivo (la música popular, la radio, el cine, el folletín, el periodismo). La fascinación con los hallazgos cinematográficos es particularmente visible en algunas obras.
- La interpretación del lenguaje como refracción de la realidad incide en el ejercicio de la libertad lingüística por medio de la vertiginosa experimentación verbal. Además de neologismos, yuxtaposición de diversos registros del lenguaje, anacronismos y juegos de palabras, algunas novelas exploran la exuberancia barroca del vocabulario culto y de la sintaxis gongorina.
- Con más frecuencia que antes aparecen escenarios urbanos. La fascinación por la ciudad conlleva también una indagación sobre las relaciones entre lo urbano y lo rural, así como una reflexión sobre las relaciones de dependencia entre la cultura latinoamericana y la cultura popular de las grandes metrópolis postcoloniales.
Todo este proceso de renovación formal se pone al servicio de una literatura revolucionaria, muy comprometida con la realidad de una tierra sometida a violentos y traumáticos procesos históricos. Destaquemos algunos autores:
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ (1928) (+ Libro de texto –pág. 426-427)
Nació en Aracataca (Colombia). Estudió Derecho y trabajó de periodista durante algún tiempo en Méjico, Francia y España. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982.
Es el más influyente de los autores del "boom". Sus primeras novelas cortas (La hojarasca; El coronel no tiene quien le escriba; La mala hora; Los funerales de
Cien años de soledad es la historia de un pueblo, Macondo, y de una estirpe, los Buendía, pero también es una parábola del mundo y de la humanidad. El autor nos relata con una magistral exhibición de recursos expresivos, a través de multitud de registros y partiendo de una concepción circular del tiempo, la génesis de Macondo y su apocalíptica destrucción. La novela es un perfecto ejemplo de realismo mágico.
Otras obras destacables son la "novela de dictador" en El otoño del patriarca (1975), Crónica de una muerte anunciada (1981), una magistral novela corta, El amor en los tiempos del cólera (1981), Del amor y otros demonios (1994), Noticia de un secuestro (1996), la autobiografía Vivir para contarla (2002), Memoria de mis putas tristes (2004) y, la última, Yo no vengo a decir un discurso (2010) en donde recoge 22 textos, escritos originalmente para ser leídos por él mismo ante diferentes audiencias, y que prácticamente recorren toda su vida.
JUAN CARLOS ONETTI (1909-1994)
Novelista uruguayo, Onetti comenzó a escribir relativamente tarde. Publicó en 1939 su primera novela: El pozo. Trabajó en
La producción literaria de Onetti se caracteriza por una profunda temática existencial, donde aparecen personajes angustiados, sin esperanza y frustrados en un mundo absurdo y hostil. Su lenguaje es poco claro, denso e indirecto. Carlos Fuentes le ha considerado el iniciador de la novela contemporánea latinoamericana.
Otras obras suyas son Tierra de nadie (1942), La vida breve (1950), El astillero (1960), Jun-tacadáveres (1964). Muchas de sus novelas tienen como escenario la imaginaria ciudad de Santa María, ciudad rioplatense donde los habitantes tratan de sobrevivir a la mediocridad, al aburrimiento y a la incomunicación.
JOSÉ LEZAMA LIMA (1910-1976)
Nació en el campamento de Columbia, cerca de
Estudioso de Platón y otros filósofos gnósticos y también de Góngora, dedicó toda su vida a los libros. Su obra podría calificarse incluso de culterana porque está plagada de alegorías, enigmas, claves, alusiones y retoricismo. Es muy ambigua.
En 1966 publicó la novela Paradiso, donde confluye su trayectoria poética barroca y simbólica. En 1970 publicó su colección de ensayos La cantidad hechizada y en 1977 apareció póstumamente la novela inconclusa Oppiano Licario. Lezama Lima ha influido en muchos escritores hispanoamericanos y españoles.
ERNESTO SÁBATO (1911- 2011)
Nació en Rojas (Buenos Aires). Fue físico nuclear y trabajó como profesor en
De carácter fuertemente simbólico, su obra tiene un estilo brillante y sus novelas reflejan temas como la locura, la incomunicación, al tiempo que analiza problemas existenciales y las nociones del bien y del mal. Algunas de sus obras son El túnel (1948), en la que se desata una historia de amor y muerte que muestra la soledad del individuo en el mundo, y Sobre héroes y tumbas (1961), que fue considerada la mejor novela argentina del siglo XX y lo consagró como escritor universal. Es una mezcla de introspección autobiográfica y reflexiones sobre la historia argentina. Todo se va haciendo negativo a medida que avanza la novela. Del mismo modo, en Abaddón, el exterminador (1974) integra partes autobiográficas, aunque más pesimistas, y se presenta un mundo irremediablemente dominado por el mal.
Es autor de numerosos ensayos, donde se puede ver su compromiso civil en defensa de la democracia y del respeto a los derechos humanos. Destacan El rostro del peronismo y Torturas y libertad de prensa. También tiene otros ensayos que reflexionan sobre la literatura y, más concretamente, sobre la novela.
JULIO CORTÁZAR (1914-1984)
Hijo de argentinos, nació en Bruselas y vivió en Buenos Aires hasta 1951, fecha en que se trasladó a París. Estudió Magisterio y trabajó como profesor. A veces firmaba algunas de sus obras con el pseudónimo de Julio Denis.
Su primera obra importante fue Bestiario (1951), libro de relatos. A partir de entonces se estableció en París, donde escribió prácticamente toda su producción, pero nunca dejó de sentirse comprometido con las luchas sociales y políticas de América Latina.
Sus relatos, muy bien estructurados, se han editado en diferentes volúmenes: Final del juego (1956), Historias de cronopios y de famas (1962), Todos los fuegos el fuego (1966). En ellos se mezcla la fantasía, la realidad y el realismo mágico. Se evidencia en ellos su capacidad para incorporar lo incomprensible y lo imaginario como parte integrante de la realidad cotidiana.
Pertenece a esta etapa del boom Rayuela (1963), su obra más compleja y elaborada. Tiene una estructura sorprendente: el lector puede ir combinando capítulos como quiera. La novela se divide en tres partes: “del lado de allá”, “del lado de acá” y “de otros lados”. La acción sucede en dos lugares geográficos: París y Buenos Aires. Todos los temas fundamentales de Cortázar se encuentran en esta obra: el sentimiento lúdico del lenguaje y de la existencia, la idea de insuficiencia del lenguaje, la lucha del hombre contra la costumbre, la autocrítica, etc.
La complejidad estilística de la novela es una de sus características esenciales, ya que el autor experimenta no solo con la estructura, sino también con el lenguaje.
Escribió además otras obras como El libro de Manuel, Los premios, 62, modelo para amar o La vuelta al día en ochenta mundos, así como cartas y ensayos.
Además de estos autores destacan:
- el mexicano Carlos Fuentes (La muerte de Artemio Cruz)
- el chileno José Donoso (El obsceno pájaro de la noche)
- el paraguayo Augusto Roa Bastos (Yo, el Supremo)
- el mexicano Juan Rulfo (Pedro Páramo)
- el peruano Alfredo Bryce Echenique (La vida exagerada de Martín Romaña) y
- el cubano Guillermo Cabrera Infante (Tres tristes tigres)
* [más información en el Libro de Texto, págs. 424-430)
Por supuesto, Mario Vargas Llosa ocupa un lugar importantísimo en este elenco de autotes.
4. ÚLTIMAS TENDENCIAS EN
La narrativa hispanoamericana desde 1940.
1. La evolución del cuento a partir de 1940. Julio Cortázar y Jorge Luis Borges.
Dentro de la narrativa, y como género paralelo a la novela, en Hispanoamérica se desarrolla el cuento o relato breve. El cuento de mediados del siglo XX se verá influido por el Modernismo a pesar de su lejanía en el tiempo. Tal influencia se aprecia en el gusto por los lugares exóticos y decadentes. El cuento en Hispanoamérica supone el vínculo de unión entre la literatura de vanguardia, de los años 20 y “boom” narrativo de los 60. En cuanto a sus características son las mismas que las del cuento europeo influenciado por el maestro del relato estadounidense Edgar Allan Poe: estructura rígida, brevedad y trama única.
A lo largo de su evolución, el cuento pasa por diferentes fases teniendo en cuenta las diferentes tendencias creativas. Hubo una fase realista, representada, entre otros, por el uruguayo afincado en España Mario Benedetti (1920-09), entre cuyas obras destacamos La tregua, situada en Montevideo, Uruguay. Tras el cuento realista, hay que mencionar el llamado cuento fantástico. Entre sus principales exponentes hay dos autores absolutamente destacables: Julio Cortázar y Jorge Luis Borges.
La primera de estas figuras, Julio Cortázar nació en Bélgica en 1914 y murió en París, en 1984. La razón para haber nacido en Europa hay que atribuirla a la condición de diplomático de su padre. Fue un luchador social activo que no dudó en donar parte de sus derechos de autor a favor de los presos políticos en diferentes países. Cortázar es uno de los mejores escritores argentinos de cuentos. Sus relatos son difícilmente superables por su forma de exponer y desarrollar el argumento. Escribe las colecciones de cuentos La otra orilla, Bestiario, Final del Juego, Las Armas Secretas (1945-59); Todos los fuegos el fuego, La vuelta al día en ochenta mundos, Deshoras (1960-82). Muchos de ellos están ambientados en París, ciudad en la que residió la mayor parte de su vida.
También destaca dentro de esta tendencia otro argentino: Jorge Luis Borges (1899-86). Su genialidad creativa la utiliza, en buena medida para defender la democracia frente a la amenaza del nazismo y el fascismo de su época. Trata temas como el misterio de la existencia, la dualidad (yo-otro), el tiempo (la sucesión y la simultaneidad), y el sentido del universo. Para ello utiliza símbolos como los laberintos, los sueños o las bibliotecas, recinto caóticos ordenados. En sus relatos mezcla realidad, fantasía y sátira. Borges publicó colecciones de relatos breves, como El Aleph, El Hacedor, Ficciones, El libro de arena, y La casa de Asterión, basado en el mito del minotauro Asterión y el héroe Teseo.
También pertenecen a esta tendencia creativa del cuento fantástico Adolfo Bioy Casares, Felisberto Hernández, Juan José Arreola y Virgilio Piñera.
Cabe mencionar una tercera tendencia que es el realismo mágico. Sus autores unen la fantasía y la ficción como parte de un mismo mundo narrativo. Influye en estos autores el surrealismo y también la recuperación de las tradiciones culturales precolombinas. Algunos de sus principales representantes son Juan Rulfo, autor de la recopilación de cuentos El llano en llamas, Miguel Ángel Asturias y Gabriel García Márquez, que escribió en este género Doce cuentos peregrinos.
2. La nueva novela de la década de los 60: El fenómeno del “boom”. Características generales (el realismo mágico, la crítica política y social, los aspectos formales).
En los años sesenta del siglo XX la novela en Hispanoamérica alcanza el máximo esplendor. Así, se dio el llamado “boom” de la novela hispanoamericana. Fue llamado así llamó así por la gran difusión internacional y la explosión de éxito editorial de la narrativa surgida en
Los escritores de esta época no formaron una generación, sino que cada uno de ellos evolucionó por separado. Aún así, hay una serie de rasgos comunes en su narrativa, como la abundancia del subjetivismo; los escritores muestran la acción a través de un yo y así, el punto de vista del narrador adquiere una gran variedad de perspectivas.
En este periodo, además, la narrativa hispanoamericana abandona el regionalismo, incorporando elementos como la ampliación del contenido con temas urbanos. Los temas tratan problemas del hombre contemporáneo (narrativa metafísica y narrativa existencial), sus deseos y sentimientos; se incorporan las innovaciones de las vanguardias europea y norteamericana, recogiendo influencias de autores como Herman Hesse.
Ante todo, surge el realismo mágico, que mezcla realidad y fantasía; lo mítico y lo legendario con un tratamiento alegórico y poético de la acción, de los personajes y de los ambientes. El realismo mágico constituye una compleja representación del mundo, que persigue reflejar la identidad de América apoyándose sobre lo racional, lo fantástico y lo onírico. En este sentido, los escritores del “boom” de los años 60 recogían las nuevas formas que habían sido introducidas anteriormente en la narrativa por autores como Alejo Carpentier, su introductor, con Los pasos perdidos. Juan Carlos Onetti, Ernesto Sábato y, sobre todo, por Miguel Ángel Asturias, uno de los mejores exponentes del realismo mágico, con El Señor Presidente, cuyo rasgo predominante es la crueldad del dictador en un ambiente entre absurdo y grotesco.
Ante esta rica influencia de autores anteriores el realismo mágico influye profundamente en autores del “boom” como Julio Cortázar, con Rayuela; Augusto Roa Bastos, con Hijo del hombre, y Juan Rulfo, considerado como uno de los maestros del nuevo estilo como se refleja en su cuento Pedro Páramo. Se escriben obras tan notables como Cien años de soledad, de García Márquez, La muerte de Artemio Cruz, de Carlos Fuentes, La ciudad y los perros, de Vargas Llosa.
El realismo, en su vertiente social realiza una contundente tarea de crítica social como rasgo común de la mayor parte de los autores del “boom”. Este indudable compromiso social heredado de los europeos Zola, Clarín, Galdós y Balzac, aparece en autores como Mariano Azuela, Rómulo Gallegos, Horacio Quiroga.
La tradición de crítica social de autores como Carlos Fuentes, panameño, con su obra La muerte de Artemio Cruz es recogida por los escritores contemporáneos del “boom” hispanoamericano, que fueron clasificados como neorrealistas o neonaturalistas y tienen, por encima de todo, una perspectiva de la narrativa social con marcado carácter crítico. La mayoría de estos escritores crea narraciones con un espíritu muy activo ante la degradada situación social en
Se da una marcada preocupación por los aspectos formales. Hay un gran interés por la experimentación lingüística y se busca un lenguaje anticonvencional que huya de la frase hecha. Entre las técnicas narrativas más destacables del “boom” cabe destacar que se produce una ruptura del tiempo y el espacio. De esta manera, los acontecimientos no suceden en el orden en el que surgen, sino que se van alternando. El tiempo es anímico con saltos cronológicos y entrecruzamientos de tiempos diferentes.
Además, se manifiesta una evolución el tipo de narrador, combinando distintas perspectivas y personas narrativas. Así mismo, aparece el monólogo interior y el uso de la segunda persona narrativa.
Hay, también, una amplia variedad temática, como la esencia del ser humano, la soledad, la incomunicación, la sexualidad como acto de comunicación, y la muerte como tema central. Además, se mezcla lo mítico y lo real. Los mitos suelen ocupar un lugar importante en estas obras.
Por último, se busca la participación del lector invitándolo a permanecer activo y a imaginarse situaciones o sucesos.
3. Autores principales del “boom”: Gabriel García Márquez, Juan Carlos Onetti, José Lezama Lima, Ernesto Sábato, Julio Cortázar.
Gabriel García Márquez nació en Colombia en 1928 y ha vivido en diversos países antes de volver a su Colombia natal. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982. Es uno de los escritores más reconocidos de la literatura hispanoamericana. Sus primeros libros, como La hojarasca y El coronel no tiene quien le escriba son tentativas que culminarán en su obra célebre, Cien años de soledad (1967), su obr
GARCIA MARQUEZ
Categoría: 2ª MITAD DEL SIGLO XX el día 2014-04-18 12:40:12
HA MUERTO GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ.
HAY QUE SABER QUIÉN FUE
Bajo un aguacero extraviado, el 6 de marzo de 1927, nació Gabriel José García Márquez. Hoy, jueves 17 de abril de 2014, a la edad de 87 años, ha muerto en México DF el periodista colombiano y uno de los más grandes escritores de la literatura universal. Autor de obras clásicas como Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera, El coronel no tiene quien le escriba, El otoño del patriarcay Crónica de una muerte anunciada,fue el creador de un territorio eterno y maravilloso llamado Macondo.
Nació en la caribeña Aracataca, un poblado colombiano, un domingo novelable a partir del cual el niño viviría una infancia a la que volvió muchas veces. Entró a la literatura en 1947 con su cuento La tercera resignación; la gloria le llegó en 1967 con Cien años de soledad, y su confirmación en 1982 con el Nobel de Literatura. Ahora, el ahijado más prodigioso de Melquiades se ha ido, para quedarse entre nosotros un hombre que creó una nueva forma de narrar; un escritor que con un universo y un lenguaje propios corrió los linderos de la literatura; un periodista que amaba su profesión pero odiaba las preguntas; una persona que adoraba los silencios, y con un encanto que cautivó a intelectuales y políticos, y hechizó a millones de lectores en todo el mundo.
Condolencia de Mario Vargas Llosa
Nada más conocerse la noticia de la muerte de Gabriel García Márquez, el premio Nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa hizo esta declaración de condolencia a EL PAÍS:
“Ha muerto un gran escritor cuyas obras dieron gran difusión y prestigio a la literatura en lengua española en todos los países del mundo. Sus novelas sobrevivirán e irán ganando lectores por doquier. Envío mis condolencias a toda su familia”.
Gabriel no iba a ser su nombre. Debió llamarse Olegario. Acababan de sonar las campanas dominicales de la misa de nueve de la mañana cuando los gritos de la tía Francisca se abrieron paso, entre el aguacero, por el corredor de las begonias: “¡Varón! ¡Varón! ¡Ron, que se ahoga!”. Y nuevos alaridos enmarañaron la casa. Una vez liberado del cordón umbilical enredado en el cuello, las mujeres corrieron a bautizar al niño con agua bendita. Lo primero que se les vino a la cabeza fue ponerle Gabriel, por el padre, y José, por ser el patrono de Aracataca. Nadie se acordó del santoral. De lo contrario, se habría llamado Olegario García Márquez.
Aquel domingo 6 de marzo de 1927,Aracataca celebró la llegada del primogénito de Luisa Santiaga y Gabriel Eligio. Fue el mayor de 11 hermanos, siete varones y cuatro mujeres. En realidad, para los cataqueros había nacido el nieto de Tranquilina Iguarán Cotes y el coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía, los abuelos maternos con quienes se crió hasta los diez años en una tierra de platanales bajo soles inmisericordes y vivencias fabulosas. Era unpelaíto en una casa-reino de mujeres, acorralado por el rosario de creencias de ultratumba de la abuela y los recuerdos de guerras del abuelo, el único hombre junto a él. ¡Ah! y un diccionario en el salón por el que entra y sale del mundo.
Diez años que le sirvieron para dar un gran fulgor a lo real maravilloso, al realismo mágico. Los cuentos fueron para él ese primer amor que nunca se olvida, el cine los amores desencontrados y las novelas el amor pleno y correspondido.De todos ellos, creía que la historia que no embolatará su nombre en el olvido es la de sus padres recreada en El amor en los tiempos del cólera.
Son las vísperas de su vida.
Donde todo empieza... Amor y amores deseados, esquivos y de toda estirpe en sus escritos.
García Márquez, que será conocido por sus amigos como Gabo, vive un segundo tiempo cuando a los 16 años, en 1944, sus padres lo envían a estudiar a la fría, helada, Zipaquirá, cerca de Bogotá. Descubre sus primeros escritores tutelares, Kafka, Woolf y Faulkner.
El zumbido de la literatura y el periodismo lo rondan.
Allí, en el frío del altiplano andino, lo sorprende el cambio de destino del país y el suyo. Estudia Derecho, cuando el 9 de abril de 1948 es asesinado el candidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán. Un suceso conocido como El bogotazo. Fue el antepenúltimo germen de un rosario de conflictos políticos y sociales, conocido como La violencia que habrán de germinar en sus obras.
Después de El bogotazo volvió a sus tierras costeñas con una mala noticia para sus padres: deja la carrera de Derecho. A cambio empieza en el periodismo. Primero en el periódico El Universal, de Cartagena, entre otras cosas como crítico de cine bajo el seudónimo de Séptimus; luego en El Heraldo, de Barranquilla, hasta volver a Bogotá, en 1954, aEl Espectador, el diario que en 1947 había publicado, un domingo, su primer cuento.
Además de crónicas y reportajes escribía para las páginas editoriales y la sección Día a Día, en la que se daba cuenta de los hechos más significativos de aquella Colombia donde la violencia corría en tropel. En 1955 escribe la serie sobre un suceso que terminará llamándose Relato de un náufrago.
Ryszard Kapuscinski aseguró que, aunque lo admiraba por sus novelas, consideraba que “la grandeza estriba en sus reportajes. Sus novelas provienen de sus textos periodísticos. Es un clásico del reportaje con dimensiones panorámicas que trata de mostrar y describir los grandes campos de la vida o los acontecimientos. Su gran mérito consiste en demostrar que el gran reportaje es también gran literatura”.
Libros inolvidables
García Márquez ha vendido más de 40 millones de ejemplares en más de 30 idiomas.
Novelas: La hojarasca (1955), El coronel no tiene quien le escriba (1957), La mala hora (1961),Cien años de soledad (1967), El otoño del patriarca (1975), Crónica de una muerte anunciada (1981), El amor en los tiempos del cólera (1985), El general en su laberinto (1989),Del amor y otros demonios (1994), Memorias de mis putas tristes (2004).
Grandes reportajes: Relato de un náufrago(1970), Noticia de un secuestro (1996), Obra periodística completa (1999). Primer tomo de sus memorias, Vivir para contarla (2002).
Cuentos: Ojos de perro azul (1955), Los funerales de la Mamá grande (1962), La irresistible y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1972), Doce cuentos peregrinos (1992).
Mientras trabaja como periodista escribe cuentos y no se desprende de una novela en marcha que lleva a todos lados, titulada La casa.
Ese mismo año aparece su primera novela, La hojarasca. Después viaja a Europa como corresponsal del diario bogotano y recorre el continente, e incluso los países de la “cortina de hierro”. En 1958 vuelve y se casa con Mercedes Barcha. Hasta que se instala en México DF, en 1961, donde hace vida con sus amigos, las parejas Álvaro Mutis-Carmen Miracle y Jomí García Ascot-María Luisa Elío (dos españoles exiliados de la guerra). Un día Mutis le da dos libros y le dice: “Léase esa vaina para que aprenda cómo se escribe”. Eran Pedro Páramoy El llano en llamas, de Juan Rulfo. Ese año publica El coronel no tiene quién le escriba.
—“¿Fue tu abuela la que te permitió descubrir que ibas a ser escritor?”, le preguntó en los años setenta su amigo y colega Plinio Apuleyo Mendoza.
—“No, fue Kafka, que, en alemán, contaba las cosas de la misma manera que mi abuela. Cuando yo leí a los 17 años La metamorfosis,descubrí que iba a ser escritor. Al ver que Gregorio Samsa podía despertarse una mañana convertido en un gigantesco escarabajo, me dije: ‘Yo no sabía que esto era posible hacerlo. Pero si es así, escribir me interesa”.
La escritura no le da para comer y trabaja en cine y publicidad. Llega 1965. Pronto terminarán cuatro años de sequía literaria. El embrión esLa casa. Páginas que no terminan de coger forma. Hasta que un día, mientras viaja en un Opel blanco con su esposa Mercedes y sus dos hijos de vacaciones a Acapulco, ve clara la manera en que debe escribirla: sucedería en un pueblo remoto, y descubre el tono: el de su abuela que contaba cosas prodigiosas con cara de palo, y la llenaría de historias: las contadas por su abuelo en la Guerra de los Mil Días de Colombia. Y el comienzo de la novela: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.
Ha sido el soplo divino de Kafka, Faulkner, Sherezada, Rulfo, Verne, Woolf, Hemingway, Homero… y sus abuelos Tranquilina y Nicolás.
Da media vuelta y regresa en el Opel blanco a su casa de San Ángel Inn, en México DF.
Una vez llega, coge sus ahorros, 5.000 dólares, y se los entrega a su esposa para el mantenimiento del hogar mientras se dedica a escribir. La Cueva de la Mafia es la habitación de su casa donde esa primavera se exilia con la enciclopedia británica, libros de toda índole, papel y una máquina Olivetti. Vive y disfruta ese rapto de inspiración al escribir hasta las ocho y media de la noche al ritmo de los Preludios de Debussy y Qué noche la de aquel día de los Beatles.
En otoño el dinero se acaba y las deudas acechan. García Márquez coge, entonces, el Opel y sube al Monte de Piedad a empeñarlo. Es una nueva tranquilidad para seguir escribiendo, aumentada por las visitas de sus amigos que les llevan mercaditos.
Al llegar el invierno de 1965-1966 pone un punto y aparte, y llora, llora como ni siquiera en sus novelas está escrito. Tenía 39 años Gabriel García Márquez cuando, esa mañana de 1966, salió de La Cueva de la Mafia, atravesó la casa y se derrumbó en lágrimas sobre la cama matrimonial como un niño huérfano. Su esposa, al verlo tan desamparado, supo de qué se trataba: el coronel Aureliano Buendía acababa de morir. Era el personaje inspirado en su abuelo Nicolás.
Muere orinando mientras trata de encontrar el recuerdo de un circo, después de una vida en la que se salvó de un pelotón de fusilamiento, participó en 32 guerras, tuvo 17 hijos con 17 mujeres y terminó sus días haciendo pescaditos de oro.
Un duelo perpetuo para el escritor que, el 5 de junio de 1967, ve recompensado al saber que esa historia comandada por el coronel, bajo el título de Cien años de soledad, inicia su universal parranda literaria en la editorial Sudamericana, de Francisco Porrúa, en Buenos Aires. Todos quieren conocer la saga de los Buendía.
La novela impulsa la universalización del boom de la literatura latinoamericana. “Verdaderamente fue a partir del triunfo escandalosamente sin precedentes de Cien años de soledad”, afirmaría José Donoso en Historia personal del boom.
En medio de la algarabía, García Márquez se va a vivir a Barcelonadonde afianza su amistad con autores como Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y Julio Cortázar. El éxito es rotundo y trasciende a otros idiomas. Luego empieza a escribir El otoño del patriarca (1975) como un ejercicio para quitarse de encima la sombra de su obra maestra. Para entonces ya es muy activo con la causa cubana y está más presente en Colombia. En 1981 publica Crónica de una muerte anunciada.
La noticia del Nobel lo sorprende en México en 1982. En la frontera del amanecer del 10 de octubre el teléfono lo despierta. Con 55 años se convierte en uno de los escritores más jóvenes en recibir el máximo galardón de la literatura. En diciembre rompe con la tradición al recibir el premio vestido con un liquiliqui, una manera de rendir homenaje a su tierra costeña y compartirlo con su abuelo Nicolás que usaba trajes así en el ejército. Una ausencia que acompañó al escritor desde los 10 años, cuando este murió, y convirtió en incompletas todas sus alegrías futuras, por el hecho de que el abuelo no las sabía, escribe Dasso Saldívar en la biografía Viaje a la semilla.
Tres años después culmina la historia de sus padres: El amor en los tiempos del cólera. Siguen El general en su laberinto (1989) y Del amor y otros demonios (1994).
Hace realidad uno de sus sueños, en Cartagena de Indias: la creación de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano y se une a otros proyectos informativos. Son los años de su vuelta al periodismo. Al principio de todo.
En 1999 le detectan un cáncer linfático. Todo ello mientras termina de escribir sus memorias, Vivir para contarla, a las que cuando puso punto final se topó con la muerte de su madre, Luisa Santiaga Márquez Iguarán. Un domingo lo trajo ella al mundo; y un domingo lo dejó ella. Fue la noche del 9 de junio de 2002. Dos años más tarde escribe su última creación: Memoria de mis putas tristes.
Sus recuerdos empiezan su peregrinación.
Hasta que se han ido del todo al encuentro de los Buendía.
Y de no haber sido escritor, lo que realmente hubiera querido ser Gabriel García Márquez también tiene que ver con el amor, presente en todas sus obras. Lo supo hace muchos en Zúrich cuando una tormenta de nieve tolstiana lo llevó a refugiarse en un bar. Su hermano Eligio recordaría cómo él se lo contó:
—“Todo estaba en penumbra, un hombre tocaba piano en la sombra, y los pocos clientes que había eran parejas de enamorados. Esa tarde supe que si no fuera escritor, hubiera querido ser el hombre que tocaba el piano sin que nadie le viera la cara, solo para que los enamorados se quisieran más”.
Entre realidades, deseos, sueños, alegrías, agradecimientos, imaginaciones y, sobre todo, por el paraíso irrepetible de su lectura, Gabriel García Márquez está ahora en el mismo lugar donde él llevó a Esteban en su inolvidable cuento El ahogado más hermoso del mundo,después de que a la gente del pueblo “se le abrieran las primeras grietas de lágrimas en el corazón”… Porque una vez comprobado que había muerto “no tuvieron necesidad de mirarse los unos a los otros para darse cuenta de que ya no estaban completos, ni volverían a estarlo jamás”… El rumor del mar trae la voz del capitán de aquel barco, que en 14 idiomas, dice señalando al mundo, por encima del promontorio de rosas amarillas en el horizonte del Caribe: “Miren allá, donde el viento es ahora tan manso que se queda a dormir debajo de las camas; allá, donde el sol brilla tanto que no saben hacia donde girar los girasoles; sí, allá, es el pueblo” de Gabriel García Márquez.
FRASES DE GARCÍA MÁRQUEZ
La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
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