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El Monte de las Ánimas

Categoría: Leyenda de Bécquer el día 2016-09-09 13:42:26

 El Monte de las Ánimas

 Hay una introducción que sirve de marco a la leyenda donde el narrador se presenta a sí mismo y explica las circunstancias en que decidió reconstruir la leyenda:

·         ¿Quién es el narrador?

·         ¿En qué persona escribe?

·         ¿En qué día se puso a escribir la historia?

·         ¿Para quién la escribe?

 Capítulo I

 ·         A partir del capítulo I el narrador cambia: ¿qué tipo de narrador se usa ahora?

·         Cuando comienza la historia, ¿dónde se hallan los protagonistas y por qué?

·         Alonso cuenta a su prima Beatriz la leyenda que circula en torno al Monte de las Ánimas y la Noche de Difuntos. Reconstrúyela.

 Capítulo II

 La conversación que mantienen Alonso y Beatriz a la luz del hogar nos revela algunos detalles de Beatriz:

·         ¿quién era?

·         ¿de dónde venía?

·         ¿Para qué había venido a Soria?

·         La misma conversación nos va dando muestras del carácter de Beatriz. Explica con tus palabras cómo era.

 Capítulo III

 En esta parte, Bécquer consigue recrear la tensión de la intriga con recursos literarios que contribuyen a marcar el ritmo. Ve señalándolos:

·         Repeticiones

·         Paralelismos

·         Agrupamientos de elementos de dos en dos y de tres en tres

·         Enumeraciones y series de elementos

 Capítulo IV

 Explica el contenido de esta última parte:

·         ¿Quiénes eran las dos figuras fantasmales que dijo haber visto ese cazador extraviado en el Monte de las Ánimas?

OPINIÓN PERSONAL

 ·         ¿Qué opinas del comportamiento de Beatriz?

·         ¿Te parece que Alonso hizo bien?

·         ¿Qué hubiera pasado si Alonso no hubiera ido a buscar la cinta?

·         El final, ¿te parece exagerado o verosímil?

·         ¿Crees que de verdad se puede morir de miedo?

·         ¿Crees que Alonso castigó a su prima volviendo a por ella después de la muerte?

·         ¿Se merecía un castigo tan duro?

 ·         La leyenda de El Monte de las Ánimas, ¿es romántica?

·         ¿Qué características propias del Romanticismo contiene?

 

Estudio:

-Resumen:

-Temas:

-Espacio y tiempo:

-Personajes:

-Características estéticas: 

                          .ambientación:

                         .escenografía:

                         .lenguaje:

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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Literatura 2ª mitad de siglo XX

Categoría: 2ª MITAD DEL SIGLO XX el día 2016-05-09 10:48:35

 LITERATURA. 2ª MITAD DEL SIGLO XX

 Contexto histórico.

  -Cuál era la situación del país durante el  Franquismo.  Realiza una caracterización de la sociedad española desde finales de la guerra civil (años 40 hasta la instauración de la democracia (años70); cómo se vivía etc..

 Años de una dictadura personalista; periodo que va desde el totalitarismo hasta la apertura de los 70: desarrollo económico y transformación política.

 A lo largo de los años 40,  España es un país destruido, un país que pasa hambre; sobrevive a la miseria con cartillas de racionamiento. El país sufre una enorme represión política con prohibiciones de todo tipo y censura. España es expulsada del concierto internacional. Barrera entre vencedores y vencidos. La Iglesia se hace cargo de la enseñanza. La mujer queda relegada al hogar (Sección femenina)

 En la década de los 50,  acaba el furor represor. España vive una tímida apertura hacia el exterior. Llegan los americanos. España entra en la ONU. Acuerdos con EEUU. Se inicia una tímida industrialización. La literatura reflejará la forma de vida de esta época.

Los años 60: etapa del desarrollismo y del turismo ; crecimiento económico; son los años del éxodo rural;  de la  emigración a Europa y América.  La modernidad entra en los hogares;  entran los primeros electrodomésticos.

En la década de los 70 surgen los movimientos progresistas en la universidad. La oposición salta a la  calle. Muere Franco. Se lleva a cabo la transición: el Rey y Adolfo Suarez.

-¿Cuál era  la situación de la cultura  y de la intelectualidad en España?

 La España franquista: cuatro décadas de logros artísticos y literarios, a pesar de la feroz represión cultural.

Arrasada la vida cultural con los mejores intelectuales desaparecidos  o en el exilio.

Unos 16.000 maestros fueron sancionados  o fusilados por el nuevo gobierno franquista al acabar la guerra civil. 1/3 de los profesores universitarios serán incapacitados. Se llevará a cabo una política de “borrón y cuenta nueva”

La Iglesia proporcionará una enseñanza mediocre y manipulada; educaba a los españoles bajo una férrea moral y un patriotismo entusiasta (Nacional Catolicismo)

   NARRATIVA:

 Narrativa de los años 40.

 -Surgen tres novelas muy innovadoras en el panorama narrativo español ¿Cuáles son? ¿qué situaciones reflejan estas obras?

-La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela

-Nada de Carmen Laforet

-La sombra del ciprés es alargada de  Miguel Delibes.

Estas novelas ofrecen una visión amarga de la vida cotidiana con problemas existenciales como la angustia, la soledad, la frustración, la muerte.

Los personajes son marginales y desarraigados.

 -Realiza una  breve presentación de los tres autores principales de esta  década: Camilo José Cela, Carmen Laforet y Miguel Delibes.

Cela recibe el Premio Nobel en 1989;  su novela La Colmena pertenece a una corriente llamada Tremendismo.

Carmen Laforet recibe el Premio Nadal; pone especial atención al retrato social en su novela.

Miguel Delibes es un firme defensor de la Naturaleza; desarrolla su novela en el medio rural  desde una visión crítica.

 Realismo social: años 50   (preocupación social y realismo comprometido)

 ¿A qué se llama novela social, qué pretenden estas novelas llamadas de realismo social?

Denuncian  la realidad del momento;  reflejan preocupaciones sociales, situaciones injustas y anhelan una sociedad más justa.

 -¿Qué técnicas narrativas utilizan estas novelas?

Narrador omnisciente, flasback o in media res, corto espacio de tiempo (un día o menos), personaje colectivo, mucho diálogo y poca descripción.

 -¿Qué novela inaugura esta corriente de “realismo social” Recoge el argumento o asunto de la misma.

La novela se llama La colmena de Camilo José Cela y es una despiadada visión de la sociedad madrileña de posguerra; se realiza una crítica social de los males del momento con total objetividad. El autor es como una cámara que lo capta todo y no interviene.

Otros autores serán: Miguel Delibes,  Rafael Sánchez Ferlosio, Carmen Martín Gaite, Gonzalo Torrente Ballester, Luís Goytisolo, Juan Marsé, Juan Benet, Ignacio Aldecoa.

 La renovación de la novela en los años 60 (años de renovación y experimentación)

 -Hubo un agotamiento del realismo social y se inició el experimentalismo. ¿En qué consiste esta nueva tendencia?

En la renovación de las técnicas narrativas y el papel activo del lector.

-Explica las características principales de esta novela estructural o experimental.

 Punto de vista múltiple: Hay varios narradores que plantean  más de un punto de vista.

 Monólogo interior: refleja el pensamiento de los personajes.

 Menor importancia del argumento: no importa qué se cuenta sino cómo se cuenta.

 Estructura compleja: Desorden cronológico y papel activo del lector.

 Estilo libre: ausencia de puntuación…

 Cita autores representativos de esta corriente y   cita  una obra de cada uno de ellos.

Luís Martín Santos, Tiempo de silencio.

Juan Marsé, Si te dicen que caí.

Juan Goytisolo, Juego de manos.

G. Torrente Ballester, La saga fuga de JB

Juan Benet, Volverás a Región.

Novela de los años 70-80.

Recuperación de los temas y formas tradicionales; vuelta a los recursos de la novela tradicional. Vuelven los problemas existenciales.

 Ejemplos: Eduardo Mendoza, Soledad Puértolas, Javier Marías, Pérez Reverte, Almudena  Grandes.

  Literatura hispanoamericana.

 En los años 50 se manifiesta “el realismo mágico” en Hispanoamérica. ¿En qué consiste? Enumera sus características.

 Aparecen elementos fantásticos  en una historia realista, donde dichos elementos sean tomados como naturales por los personajes.

Innovaciones técnicas como subjetivismo, monólogo interior, saltos cronológicos.

Lenguaje brillante y barroco.

 -Cita a los principales autores hispanoamericanos del realismo mágico y cita algunas de sus novelas más importantes.

Gabriel García Márquez, 100 años de soledad.

Carlos Onetti

José Lezama

Julio Cortázar

Ernesto Sábato.

Mario Vargas Llosa

Juan Rulfo..

Jorge Luís Borges

Isabel Allende

Pablo Neruda

Carlos Fuentes

Miguel Ángel Asturias.

 POESÍA.

 La poesía del destierro.

 -Explica los rasgos comunes que se encuentran en la poesía de los exiliados.

Los temas comunes son  la añoranza por la patria perdida y las preocupaciones existenciales del hombre.

Años 40.

-Existe una poesía existencial con dos corrientes; poesía arraigada y poesía desarraigada. ¿En qué consiste esta poesía? Autores.

La poesía arraigada presenta una visión del mundo ordenada, coherente y serena (el amor, el paisaje, las cosas bellas, ) Leopoldo Panero, Dionisio l Ridruejo, Luís Rosales.

La poesía desarraigada presenta un mundo como caos, expresa angustia, desesperanza con un tono trágico (imprecaciones a Dios sobre el dolor humano)  Carlos Bousoño, Jose Luís Hidalgo…

Años 50: poesía social.

 -Explica las características de la poesía social.  Gabriel Celaya y Blas de Otero: son autores principales de esta poesía.

La poesía debe testificar y denunciar las injusticias  y la falta de libertad, es un medio para  cambiar la sociedad. La poesía debe tomar partido; el poeta se hace solidario abandonando la expresión de poemas íntimos y existenciales.

 Años 60

 -Explica el tipo de poesía que se desarrolla en esta década  y cita poetas.

Superan la poesía social. Se vuelve a la poesía de experiencia personal, retorno a lo íntimo. Aparecen temas como el fluir del tiempo, el amor, el erotismo, la amistad.

Autores son Ángel González, Gil de Biedma, Claudio Rodríguez, Caballero Bonald,

 Los novísimos.

 -¿Quiénes son los novísimos?

Son poetas nacidos después de la guerra y que comienzan a escribir en una sociedad de consumo.

-Características unificadoras y poetas que forman este grupo.

Conocen y admiran la poesía extranjera,  influencia de los medios de comunicación (tebeos, televisión, cine americano..), utilización de la escritura automática y el collage.

Son escépticos ante la idea de poder cambiar el mundo. Temática en torno a motivos personales y búsqueda de un nuevo lenguaje.

-Cita poetas que  forman los nueve novísimos.

Pere Gimferrer, Felix de Azua,  Luís Antonio de Villena, Luís Alberto de Cuenca.

 TEATRO.

 Teatro de posguerra.

 -El teatro realista de protesta y denuncia surge en la década de los 50. Habla de los tres autores más importantes con sus tres obras correspondientes.

Antonio Buero Vallejo, Historia de una escalera.

Miguel Mihura, Tres sombreros de pico

Alfredo Sastre, Escuadra hacia la muerte.

 Nuevas formas de expresión dramática.

En los años 60 surge un movimiento de renovación; es el teatro del absurdo, es un teatro independiente. Indica las características y novedades de este teatro.

Supone una ruptura con las convenciones escénicas: Creación colectiva, improvisación, tiene poca importancia el texto, sobresale el espectáulo (expresión corporal, danza, música…)

-Indica autores  y grupos representativos más importantes de este teatro.

Francisco Nieva, Fernando Arrabal. Como grupos destacan Els joglars, Los goliardos.

-Nuevas tendencias teatrales: Tipos de teatros.

Teatro rupturista, teatro del absurdo; la angustia ante el tiempo, la nada, la muerte….

  POESÍAS.

 Luís Rosales:

                          La última luz.

                                             Eres de cielo hacia la tarde, tienes

ya dorada la luz en las pupilas,

como un poco de nieve atardeciendo

que sabe que atardece.

                            Y yo querría

cegar del corazón, cegar de verte

cayendo hacia ti misma

como la tarde cae, como la noche

ciega la luz del bosque en que camina

de copa en copa cada vez más alta,

hasta la rama isleña, sonreída

por el último sol,

                       ¡y sé que avanzas

porque avanza la noche! y que iluminas

tres hojas solas en el bosque, y pienso

que la sombra te hará clara y distinta,

que todo el sol del mundo en ti descansa.

         en ti, la retrasada, la encendida

rama del corazón en la que aún tiembla

la luz sin sol donde se cumple el día.

 

            Dionisio Ridruejo.

 Nostalgia del primer amor.

 Tu soledad de nieve reclinada,
virginal y sencilla, en mi memoria,
como agua fiel de fatigada noria
viene a regar mi voz enamorada.

¡Cómo recrea el alma sosegada
la penumbra y dulzor de aquella historia
con resplandores de tardía gloria
entre abejas y frutos constelada!

¡Oh, delicada llama, ardor primero
velado en llanto y celestial mirada,
par del trino, la fuente y la azucena!

Mírame combatido y prisionero
volver a tu ilusión breve y tronchada
como un temblor en la desierta arena.


Eugenio Nora:

 ¡Seguid, seguid ese camino,
hermanos;
y a mí dejadme aquí
gritando!
¡Dejadme aquí! Sobre esta tierra seca,
mordido por el viento áspero
-campanario de Dios
frente al derrumbe rojo del ocaso-.
¡Dejadme aquí! Quiero gritar,
tan hondo en el dolor, tan alto,
que mi voz no se oiga sino lejos, muy lejos,
¡Dejadme aquí! Dejadme aquí,
gritando.

 Blas de Otero:

  A la inmensa mayoría.

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos su versos.

Así es, así fue. Salió una noche
echando espuma por los ojos, ebrio
de amor, huyendo sin saber adónde:
a donde el aire no apestase a muerto.

Tiendas de paz, brizados pabellones,
eran sus brazos, como llama al viento;
olas de sangre contra el pecho, enormes
olas de odio, ved, por todo el cuerpo.

¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces
en vuelo horizontal cruzan el cielo;
horribles peces de metal recorren
las espaldas del mar, de puerto a puerto.

Yo doy todos mis versos por un hombre
en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad.  Bilbao, a once
de abril, cincuenta y uno.


                 Ángel González.

   [Alga quisiera ser, alga enredada]

Alga quisiera ser, alga enredada,
en lo más suave de tu pantorrilla.
Soplo de brisa contra tu mejilla.
Arena leve bajo tu pisada.

Agua quisiera ser, agua salada
cuando corres desnuda hacia la orilla.
Sol recortando en sombra tu sencilla
silueta virgen de recién bañada.

Todo quisiera ser, indefinido,
en torno a ti: paisaje, luz, ambiente,
gaviota, cielo, nave, vela, viento…

Caracola que acercas a tu oído,
para poder reunir, tímidamente,
con el rumor del mar, mi sentimiento

 Gil de Biedma.

 Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde ­
como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos ­
envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

 

Pere  Gimferrer

Odio a los adolescentes.
Es fácil tenerles piedad.
Hay un clavel que se hiela en sus dientes
y cómo nos miran llorar.

Pero yo voy mucho más lejos.
En su mirada un jardín distingo.
La luz escupe en los azulejos
el arpa rota del instinto.

Violentamente me acorrala
esta pasión de soledad
que los cuerpos jóvenes tala
y quema luego en un solo haz.

¿Habré de ser, pues, como estos?
(La vida se detiene aquí.)
Llamea un sauce en el silencio.
Valía la pena ser feliz.

Luís Alberto de Cuenca:

 Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».

 Luís Antonio de Villena

Un arte de vida

Vivir sin hacer nada. Cuidar lo que no importa,

tu corbata de tarde, la carta que le escribes

a un amigo, la opinión sobre un lienzo, que dirás

en la charla, pero que no tendrás el torpe gusto

de pretender escrita. Beber, que es un placer efímero.

Amar el sol y desear veranos, y el invierno

lentísimo que invita a la nostalgia (¿de dónde

esa nostalgia?). Salir todas las noches, arreglarte

el foulard con cariño esmerado ante el espejo,

embriagarte en belleza cuanto puedas, perseguir

y anhelar jóvenes cuerpos, llanuras prodigiosas,

todo el mundo que cabe en tantas euritmia.

Dejar de amanecida tan fantásticos lechos,

y olerte las manos mientras buscas taxi, gozando

en la memoria, porque hablan de vellos y delicias

y escondidos lugares, y perfumes sin nombre,

dulces como los cuerpos. ¡Qué frío amanecer entonces,

qué triste es, qué bello! Las sábanas te acogerán

después, un tanto yermas, y esperarás el sueño.

Del día que vendrá no sabes nada. (No consultas

oráculos.) Te quemarán hastíos y emociones,

tertulias y bellezas, las rosas de un banquete

suntuario, y las viejas callejas, donde se siente

todo, en el verano, como un aroma intenso.

Vivir sin hacer nada. Cuidar lo que no importa.

Y si todo va mal, si al final todo es duro,como Verlaine, saber ser el rey de un palacio de invierno.

 


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LAS SINSOMBRERO

Categoría: Las mujeres de la Generación d el día 2016-05-07 18:10:22

         LAS SIN SOMBRERO, de Tánia Balló.

Por fín; un libro  para recordar y rescatar del olvido a todas estas mujeres que pertenecieron a la renombrada Generación del 27 y cuya obra, esfuerzo y talento nunca fue valorada como merecían. 

Esta Generación protagonizó el gran cambio hacia el progreso, la cultura y la defensa de  la libertad. Ellas y ellos formaron parte de ese proyecto común, colaborando juntos, compartiendo los mismos ideales, pero ellos fueron recuperados y ellas olvidadas.

Nosotros, los alumnos de Literatura de este instituto   nos unimos a  la recuperación de su memoria,  a pesar del olvido en nuestro libro oficial de texto. Contribuimos a que su memoria sea restituida también en las programaciones  educativas.       ¡¡¡Ya  va siendo hora!!!!

-Mujeres transgresoras, originales e independientes, que supieron superar grandes prejuicios sociales, culturales, familiares…

Su olvido se debe, en parte,  a la misoginia de sus compañeros de Generación; olvidadas por ellos mismos.

Pertenecían a la clase media alta, pero todas ellas eran mujeres liberales y reivindicativas. Lucharon a favor de la República, de los derechos de la mujer..

La República les había otorgado cierta libertad que se verá totalmente anulada después de la guerra. La República estaba vinculada a la libertad de la mujer; a su defensa se entregan todas.

Ernestina de Champourcin escribe “Por qué no podemos ser nosotras, sencillamente, sin más? No tener nombre, ni tierra,   no ser de nada ni de nadie, ser nuestras, como son blancos los poemas o azules los lirios”.

Fueron valientes, arriesgadas, modernas, feministas.

Así habla Ernestina del matrimonio:

“..A mí tampoco me atrae el matrimonio ortodoxo y burgués…y por hoy ninguna otra clase de matrimonio. Esto es  lo que desespera a mi familia. El asegurar que no tengo novio y no me pienso casar  les parece de una inmoralidad exasperante. ¿Para qué engañarles?....”

Algunas de ellas desempeñaron cargos de gobierno en la 2ª República como Victoria Kent, María de Maeztu, ..

Fueron mujeres artistas, polifacéticas, emprendedoras, pioneras.

Fueron pintoras como Ángles Santos, Margarita Manso, Maruja Mallo,  o Marga Gil, también escultora,  filósofa como María Zambrano, escritoras como Concha Méndez; autora teatral  y editora también;  poetas y escritoras como  Rosa Chacel.. , Carmen Conde, Ernestina de Champourcin. Algunas de ellas tan polifacéticas como Maria Teresa León, ensayista, dramaturga, periodista, feminista activista o Josefina de la Torre que fue actriz, poeta, novelista, soprano, compositora…

Fueron mujeres, amigas, confidentes y artistas.

Pertenecieron a la Generación del 27, y destacaron en su época por la genialidad de sus obras, por su compromiso a favor de la República; a favor del papel activo de la mujer en la sociedad; pero después del exilio llegó el  olvido. Ni sus compañeros, amigos o amantes de Generación las recordaron en sus biografías, en sus memorias o en sus escritos; tampoco las recordó la Historia.

 Luís Buñuel  se olvidó hablar de Concha Méndez, quien fue su novia,  casada después con Manuel Altolaguirre.

Rafael Alberti renegó de su  historia de amor  con Maruja Mallo, gran amiga de  Salvador Dalí, García Lorca o Buñuel y Pablo Neruda antes de casarse con Maria Teresa León.

María Zambrano tuvo una estrecha amistad con Miguel Hernández.

 Ellos olvidaron sus relaciones sentimientales o emocionales con ellas, pero también  se olvidaron de recordar su faceta creativa,  sus obras y   su talento.

Tampoco lo hicieron los críticos,  no aparecen en las biografías, en los estudios, en las antologías….

El olvido sólo se explica por el hecho de ser mujeres.

 Unas fueron víctimas más que otras como Ángeles o Marga Gil; que fueron víctimas de su propio mundo interior desequilibrado y torturado.

SE comprometieron con la República a través de mítines, escritos, manifiestos…

Algunas como María Zambrano participan en las Misiones Pedagógicas. Así lo recuerda en la página 169 de este libro.

Otro ejemplo es Maria Teresa León, quien  es una mujer de las más combativas:

“Leer. Es urgente aprender a leer. Aprendizaje urgente. Hay que borrar el bochorno del analfabetismo español. Hay que afrentar así a las que aún piensan que la palabra escrita debe mirarse con desconfianza”.

Estalla la guerra

Fue ella,  junto con Rafael Alberti y  otros  quienes llevaron a cabo la tarea  de gestionar la protección de algunas de las obras más importantes del patrimonio español; obras del Museo del Prado como Las Meninas de Velazquez, obras de Tiziano o del Greco…

Algunas se comprometieron hasta arriesgar su vida  y se quedan a defender la República.

En Esta carta de María a Rosa  Chacel , María le reprocha su salida del país: Muchos de sus compañeros han ido partiendo hacia el exilio (1938)

“….No quiero discutir contigo. Pues el camino recorrido no me llevará a darte la razón…Pues ya veo que mi actitud sigue siendo extremadamente dispar con la tuya…Enemiga hasta la muerte de todos los que han vendido España, a quien jamás llamaré mía, porque soy yo de ella…No dudo  de tu amor a España, a la manera de Unamuno que no es la mía. Pero sí creo que en ti existe un extravío grande….Iría a verte si fuera a París, cosa que no tengo la menor perspectiva, veros a tanta gente, a tantos españoles que han ido –creo- de propaganda o van por otras partes del globo. Pues parece ser que ha llegado la diáspora. ¡Yo me quedo aquí!

          Sufrieron el exilio.  Las que se exiliaron a  Europa sufrieron el fascismo.; la deportación en algunos casos.  Los que corrieron mejor suerte en Méjico, Cuba, Argentina sufrieron el desarraigo, el dolor por los amigos muertos….la castración sentimental, intelectual.

Estas palabras doloridas son de Maria Teresa León, exiliada en Argentina junto a Alberti:

“Estoy cansada de no saber dónde moriré. ¿Qué tenemos nosotros que ver con los cementerios de los países donde vivimos?”

El exilio para ellos supuso la marginación y el silencio. Para ellas; exiliadas y mujeres supuso la inexistencia total. Maruja Mallo se queja de que nadie la recuerda cuando vuelve a España restaurada la Democracia. Josefina de la Torre sobrevivió a un exilio interior.

             Dámaso Alonso sí  recordó a sus compañeros de Generación:

“Cuando cierro los ojos los recuerdo a todos en bloque,  formando conjunto, como un sistema que el amor presidía, que religaban  las afinidades estéticas comunes, también las antipatías, en general, compartidas, aunque estas fueran, sobre poco más o menos, las mismas que había tenido la generación anterior: se odiaba todo lo que en arte representaba rutina, incomprensión y cerrilidad”

              Ellas, sin embargo,  sí se acordaron de sus compañeros y amigos.

En el libro de poemas “Medida del tiempo”; Josefina de la Torre recuerda a sus compañeros de generación de ese tiempo en esta elgía profundamente conmovedora y triste.

            MIS AMIGOS DE ENTONCES.

Mis amigos de entonces,
aquellos que leíais mis versos
y escuchabais mi música:
Luis, Jorge, Rafael,
Manuel, Gustavo...
¡y tantos otros ya perdidos!
Enrique, Pedro, Juan,
Emilio, Federico...,
¿por qué este hueco entre las dos mitades?
Vosotros ayudasteis
a la blandura del que fue mi nido.
Yo me formé al calor
que con vuestras palabras me envolvía.
Me hicisteis importante.
Con vuestro ejemplo,
me inventé una ambición
y tuve
vuelos insospechados de gaviota.
Gaviota, sí,
porque fue el mar mi espejo
y reflejó mi infancia, mis setiembres.
¡Amigos que de mí hicisteis nombre!
A la mitad vertiente de mi vida
hoy os llamo.
¡Tendedme vuestras manos!
Yo me sentí nacer,
para luego rozar de los cimientos
la certera caricia.
Pero de pronto,
un día me cubrió lo indefendible,
algo sin cuerpo, sin olor, sin música...,
y me sentí empujada,
cubierta de ceniza,
borrada con olvido. 
¿Dónde estabais vosotros, compañeros,
vuestras letras de molde, vuestro ingenio,
vuestra defensa
contra el desconocido ataque?
¡Oh, amigos!
Enrique, Pedro, Juan,
Emilio, Federico...,
nombres
que no responderán mi voz.
Manuel, Gustavo,
lejos...
Luis, Jorge, Rafael...
Que aunque el afán
vientos nos dé para encontrarnos,
ignoro en qué ciudad
y si llegará el día
en que vuelva a sentirme descubierta.

 

 Ojeamos algunos de sus libros de poemas y las colocamos junto a ellos, los poetas de su Generación, para realizar nuestra actividad.

Concha Méndez: Libros de poemas:

 Canciones de mar y tierra, De vida a vida, Niños y sombras, Surtidor.

Maria Teresa León:

Memorias de la melancolía, Cuentos para soñar, Cuentos de la España actual,

Rosa Chacel:

Barrio de Maravillas, Acrópolis y Ciencias Naturasles (trilogía de novelas) Estación ida y vuelta, A la orilla de un pozo (sonetos surrealistas)

Ernestina de Champourcin:

En silencio, Ahora, La voz en el viento,  ´Cántico inútil,  Presencias a oscuras,

Josefina de la Torre:

Versos y estampas, Poemas de la isla,  Marzo incompleto, Medida del tiempo.

 


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GUIÓN LITERATURA 1ª MITAD DE SIGLO XX

Categoría: 1ª MITAD DE SIGLO XX el día 2016-03-23 13:42:31

  LA LITERATURA DE LA   1ª MITAD DESIGLO XX

INTRODUCCIÓN.

2ª EDAD DE ORO.

Fue uno de los periodos irrepetibles de la historia de la literatura española.

Asistimos a cuatro generaciones activas:

-Generación del 98 y Modernismo; rebeldía y deseo de cambio.

-Novecentismo o Generación del 14: ensayistas como Ortega y Gasset, Eugenio D’Ors, Gabriel Miró, Joaquín Costa.

-Vanguardias y Generación del 27: visión revolucionaria y vanguardista del arte.

La guerra civil de 1936 acabó con todo esto; supuso un corte brutal : exilio, muerte…

LA CRISIS DE FIN DE SIGLO:

-Causas de esta crisis:

1898 fue la fecha de la pérdida de las últimas colonias en la guerra de Cuba; la humillación y la derrota se llamó Desastre del 98.

 Este hecho, unido a la enorme incapacidad  de los gobernantes para solucionar los graves problemas de España  hizo que intelectuales y políticos españoles tomaran conciencia de  esta enorme crisis: analfabetismo, pobreza, subdesarrollo,  desigualdad, dominio de la oligarquía y de los caciques..

-Consecuencias:

Un cambio de mentalidad que afectó a muy diversos campos durante el s. XX: se perdió la fe en el racionalismo y ganaron las  tendencias idealistas o irracionales como el psicoanálisis de Freud o el existencialismo de Sartre .

Surgen intelectuales disconformes “síntoma de la crisis de la conciencia burguesa”.La  primera manifestación fue la existencia de  “los jóvenes del 98”; hablan de la situación crítica del país y de la necesidad de llevar a cabo reformas.

-Nuevas corrientes:

De tipo inconformista o disidente; son hombres que nacen en el seno de la pequeña burguesía, pero se convierten en antiburgueses.

 MODERNISMO Y GENERACIÓN DEL 98.

-Aspectos comunes:

Son dos caras de una misma ruptura,  son manifestación de la misma crisis de valores.

Es un único movimiento con dos tendencias distintas. Sienten  el desánimo, la frustración y el fracaso; sienten los problemas de España.

-Aspectos diferenciadores:

 los modernistas  buscan la evasión en la belleza formal.

Los noventaiochistas  reflejan los problemas de España y expresan un deseo de cambio. Es una postura más comprometida.

-Características del Modernismo: temas y lenguaje.

Son jóvenes escritores animados por impulsos innovadores. Rechazan el mundo burgués. Rubén Darío dirá: “Yo detesto la vida y el tiempo en que me tocó vivir”;   encauzan su inconformismo hacia la búsqueda de la belleza, de lo raro, de lo exquisito (evasión). Se dan  actitudes inconformistas como la bohemia, el dandismo (conductas asociales)

Temas: desazón romántica, tedio, profunda tristeza, la pasión, lo irracional, lo fantástico, el sueño.

Evasión en el espacio (gusto por lo oriental) y en el tiempo ( Grecia, Roma, lo medieval..)

El amor y el erotismo; idealización del amor y de la mujer.

Lenguaje:  descripciones, gusto por el color, efectos plásticos, efectos sonoros. Recursos como las aliteraciones, las sinestesias, imágenes…Léxico como cultismos y voces exóticas…

-Componentes: Rubén Darío, Manuel Machado,  Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado y Valle Inclán; ambos en su primera etapa.

 -Características de la Generación del 98: temas y lenguaje.

Fuerte sentimiento de frustración, pesimismo y angustia vital.

Vuelven la vista a Castilla; en sus paisajes buscan las raíces del pueblo español. Les interesa la realidad de las gentes sencillas, los sentimientos de las personas humildes que con su trabajo cotidiano dan vida a los pueblos.

La religión fue una gran preocupación: critican la jerarquía de la iglesia, pero se dirigen a Dios, angustiados, preguntándose  por la vida y la muerte.

Preocupaciones existencialistas.

Lenguaje: estilo sobrio y sencillo.

-Componentes: Miguel de Unamuno, Pío Baroja,  González Ruiz “Azorín”, Ramiro de Maeztu , además de Antonio Machado y Ramón del Valle Inclán que empezaron siendo modernistas.

3. GENERACIÓN DEL 14 O NOVECENTISMO.

Fue una variante suavizada de la Generación del 98

-Quién integra esta generación: Ortega y Gasset, Eugenio D’ors, Gabriel Miró, Ramón Pérez de Ayala.

-Importancia de Juan Ramón Jiménez: fue el primer y verdadero maestro de  los poetas de la Generación de 27. Rompió con el Modernismo y llegó a la poesía pura; que es una poesía sencilla, simple y purificada, es una poesía de lo esencial.

 4. LITERATURA DE VANGUARDIA.

 - Qué son: son movimientos que surgen en Europa y se oponen a la estética anterior y que proponen concepciones nuevas del arte y las letras.

-Qué pretenden: los ismos pretenden romper con lo anterior; es la ruptura más radical que se ha producido en la historia de la literatura. Buscan la originalidad   a través de la experimentación.

-Principales movimientos vanguardistas europeos:

Futurismo: antirromántico, exalta la civilización mecánica y las conquistas de la técnica. Lenguaje: supresión de adjetivos, adverbios… destrucción de la sintaxis.

Cubismo: descomposición de la realidad en líneas geométricas; se trata de deshacer la realidad para recomponerla libremente. En literatura: disposición tipográfica, collage..

Surrealismo: pretende ser una revolución integral; liberación total del hombre, liberación de los impulsos reprimidos en el subconsciente. La verdadera vida está atrapada en el fondo de nuestras conciencias.

Como la razón está contaminada, deberán utilizarse diferentes técnicas para registrar, libremente y de forma incontrolada los estados de ánimo, los impulsos profundos. ¿qué aparecen? Asociaciones libres e inesperadas de palabras, metáforas insólitas, imágenes oníricas…el  lenguaje no se dirige a la razón.

-Qué escritor introduce las vanguardias en España: se iniciaron más tarde. Dos revistas sirvieron de plataforma para la difusión de las vanguardias (Revista de Occidente y la Gaceta Literaria). Fue Gomez de la Serna quien introdujo en España las vanguardias. Él inventó las greguerías.

-Principales vanguardias en España: son el creacionismo (Gerardo Diego) , el ultraísmo  y el surrealismo (Buñuel, Lorca, Dalí, Alberti…)

5. GENERACIÓN DEL 27

-Maestros de la generación:

Miguel de Unamuno, Antonio Machado, Rubén Darío y Juan Ramón Jiménez.

Ruptura entre los maestros y los jóvenes.; ruptura que tiene carácter histórico (la 1ª guerra Mundial) con secuelas de todo tipo. Las artes acusaron la experiencia traumática de la guerra.

-Integrantes: importancia de las revistas literarias y de la Residencia de Estudiantes.

Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, García Lorca, Vicente Alexandre, Emilio Prados, Rafael Alberti, Luís Cernuda, Manuel Altolaguirre.

-Rasgos comunes:

Conjugan las nuevas tendencias (los ismos) con un gran respeto por la tradición española, tanto culta como popular.

Fusionan lo culto (veneración a Góngora)  con lo popular (romances, coplas..), lo intelectual (poesía pura)  con lo sentimental,  lo universal (vanguardias) con lo nacional (poesía española).

Sólida formación intelectual (carreras universitarias..)

Dominan la técnica del verso; verso libre o prosa poética.

  1. ESTALLIDO DE LA GUERRA  CIVIL.

-Consecuencias:

Marcó el fin del 27 como generación. El grupo se rompió de forma trágica, aunque las relaciones de amistad se mantuvieron dentro de lo posible.

Se ha considerado como la segunda edad de oro por la existencia de tantas obras llenas de personalidad, talento y emoción.

NoTA: páginas del libro de texto: 70-77, 96-99, 118-123. Documentación: Blog de aula “toditos los días” Categoría: 1ª mitad s. XX (teoría modernismo y 98; poemas) y Enlaces: literatura: Vanguardismo/G.del 27 (teoría y poemas)

POEMAS  Y ACTIVIDADES  (LITERATURA 1ª MITAD S. XX)

 MODERNISMO.  RUBÉN DARÍO

 DIVAGACIÓN. 

 ¿Vienes? Me llega aquí, pues que suspiras,
un soplo de las mágicas fragancias
que hicieron los delirios de las liras
en las Grecias, las Romas y las Francias.

¡Suspira así! Revuelen las abejas,
al olor de la olímpica ambrosía,
en los perfumes que en el aire dejas;
y el dios de piedra se despierta y ría.

Y el dios de piedra se despierte y cante
la gloria de los tirsos florecientes
en el gesto ritual de la bacante
de rojos labios y nevados dientes:

En el gesto ritual que en las hermosas
Ninfalias guía a la divina hoguera,
hoguera que hace llamear las rosas
en las manchadas pieles de pantera.

Y pues amas reír, ríe, y la brisa
lleve el son de los líricos cristales
de tu reír, y haga temblar la risa
la barba de Términos joviales.

------

 Es  una poesía de los sentidos con sorprendentes imágenes..

 1.-¿Por qué  la primera estrofa expresa un sentimiento de evasión en el tiempo?

 2.-Señala los adjetivos de color.

 3.-Señala el vocabulario que se refiere a la mitología clásica.

 4.-Busca ejemplos de aliteración y sinestesia

 5.-Busca metáforas.

 Página 80 del libro de texto:  Sonatina de Rubén Darío. Comentario.

 LO FATAL. RUBÉN DARÍO

 Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente. 

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...

-----------

Es  un poema que presenta una desazón espiritual una angustia que viene de lo más hondo del alma. Corresponde a esa otra línea del Modernismo que nos conduce a la intimidad dolorida del poeta.

1.-Expresa   el sentimiento que quiere transmitir el poeta y cómo lo consigue.

 2.-Busca  la aliteración, polisíndeton y otras figuras.

 JUAN RAMÓN JIMÉNEZ.

 

 

 

               Tristeza dulce del campo

 

Tristeza dulce del campo. 
La tarde viene cayendo. 
De las praderas segadas 
llega un suave olor a heno. 

Los pinares se han dormido. 
Sobre la colina, el cielo 
es tiernamente violeta. 
Canta un ruiseñor despierto. 

Vengo detrás de una copla 
que había por el sendero, 
copla de llanto, aromada 
con el olor de este tiempo; 
copla que iba llorando 
no sé qué cariño muerto, 
de otras tardes de setiembre 
que olieron también a heno. 

 

-Expresa el sentimiento que el poeta quiere transmitir.:

-Subraya adjetivos de color y metáforas.



-Entra en el blog de aula: entra en Enlaces-literatura:Vanguardias/generación del 27.

3. Busca  en el grupo del 27 la poesía pura, pincha en Juan Ramón Jiménez; busca en antología y selecciona un poema; cópialo aquí.

 Poema:

 

LA GENERACIÓN DEL 98. ANTONIO MACHADO

 

El texto de Machado dirige el dedo acusador a un momento determinado de nuestra historia “el vacuo ayer dará un mañana huero” y hace referencia al conjunto nacional. Antonio Machado pinta un retrato que nos muestra una España atrasada y despreciable. El escritor señala una serie de características negativas de los españoles de esa época.

 EL MAÑANA EFÍMERO de ANTONIO MACHADO

 

                                            La España de charanga y pandereta, 

cerrado y sacristía, 

devota de Frascuelo y de María, 

de espíritu burlón y alma inquieta, 

ha de tener su mármol y su día, 

su infalible mañana y su poeta. 

En vano ayer engendrará un mañana 

vacío y por ventura pasajero. 

Será un joven lechuzo y tarambana, 

un sayón con hechuras de bolero, 

a la moda de Francia realista 

un poco al uso de París pagano 

y al estilo de España especialista 

en el vicio al alcance de la mano. 

Esa España inferior que ora y bosteza, 

vieja y tahúr, zaragatera y triste; 

esa España inferior que ora y embiste, 

cuando se digna usar la cabeza, 

aún tendrá luengo parto de varones 

amantes de sagradas tradiciones 

y de sagradas formas y maneras; 

florecerán las barbas apostólicas, 

y otras calvas en otras calaveras 

brillarán, venerables y católicas. 

El vano ayer engendrará un mañana 

vacío y ¡por ventura! pasajero, 

la sombra de un lechuzo tarambana, 

de un sayón con hechuras de bolero; 

el vacuo ayer dará un mañana huero. 

Como la náusea de un borracho ahíto 

de vino malo, un rojo sol corona 

de heces turbias las cumbres de granito; 

hay un mañana estomagante escrito 

en la tarde pragmática y dulzona. 

Mas otra España nace, 

la España del cincel y de la maza, 

con esa eterna juventud que se hace 

del pasado macizo de la raza. 

Una España implacable y redentora, 

España que alborea 

con un hacha en la mano vengadora, 

España de la rabia y de la idea.

 

Antonio Machado.

Efímero: pasajero; charanga: banda musical popular; cerrado:convento de clausura; Frascuelo:torero dela época; lechuzo:noctámbulo; sayón: cofrade de las procesiones semana santa; bolero:chaquetilla corta de los bailaores de flamenco; realista:monárquica; tahúr:jugador; zaragatera:buliciosa; luengo:largo; Huero: vacío; ahíto: harto; heces:posos; estomagante:fastidioso;  pragmática:utilitaria; España de la rabia y de la idea: España intelectual y revolucionaria.

1.-Resume el contenido de l texto

 

2.-¿Qué defectos o vicios denuncia Antonio Machado? Nombra con precisión cada  una de estas faltas y cita las frases que expresan ese defecto.

 3.-Indica qué versos del poema  de Antonio Machado auguran un futuro mejor ¿Crees que tienen connotaciones revolucionarias?

 HE ANDADO MUCHOS CAMINOS. ANTONIO MACHADO

 

He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares,
y atracado en cien riberas.

En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra,
y pedantones al paño que
miran,callan, y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

Mala gente que camina
y va apestando la tierra...

Y en todas partes he visto

gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.

Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan a dónde llegan.

Cuando caminan,
cabalgan a lomos de mula vieja,
y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.

Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca.

Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos,
descansan bajo la tierra.

4.-Cuál es el tema que Machado expresa en el poema.

 5.-Qué rasgos atribuye a la gente sencilla.

 6.-Cuál es la visión de la vida y la muerte….

 Para finalizar el tema del Modernismo y la Generación del 98 vas a escuchar un vídeo y después vas a contestar  a las siguientes preguntas;  se pone a prueba tu comprensión oral. (te daré  una hoja con las preguntas)

7.-Antonio Machado ha sido uno de los poetas más versionado por cantautores tan conocidos como Joan Manuel Serrat, Miguel Ríos y tantos otros.  Entra en el blog; ve a Enlaces:literatura: Antonio Machado en Soria. Escucha algunos poemas y elige uno que te haya gustado. Explica por qué.

8.-Como actividad voluntaria, puedes hacer lo mismo; elige un poema de Machado que te guste; elige una música  y recítalo;  puede quedar un vídeo chulo.

 VANGUARDIAS Y GENERACIÓN DEL 27

-Entra en el blog de aula: Enlaces:literatura; Generación del 27 y vanguardias.

FUTURISMO.  

Navacerrada, abril

 Los dos solos. ¡Qué bien aquí, en el puerto, altos! Vencido verde, triunfo de los dos, al venir queda un paisaje atrás: otro enfrente, esperándonos. Parar aquí un minuto. Sus tres banderas blancas -soledad, nieve, altura agita la mañana. Se rinde, se me rinde. Ya su silencio es mío: posesión de un minuto. Y de pronto mi mano que te oprime, y tú, yo, -aventura de arranque eléctrico-, rompemos el cristal de las doce, a correr por un mundo de asfalto y selva virgen. Alma mía en la tuya mecánica; mi fuerza, bien medida, la tuya, justa: doce caballos. Pedro Salinas.


Publicado por: Pilar Casasnovas | Comentarios (0) Leer comentarios | Exportar PDF | Escuchar este post

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Mi primera vez

Categoría: Mi primera vez el día 2016-03-17 16:40:49

 La primera vez que vi un muerto

WENDY GUERRA 28 JUL 2011

Archivado en:

 Los brazos llenos de muerte blanda / él no es más que uno de esos / cuerpos que el mar escupe de los esteros, / tronco de árbol, animal u hombre / y baila en una playa remota / una danza con el tiempo que transcurre / de las olas a la arena. / El cuerpo sin rostro enfrenta el infinito / y del cielo ni siquiera un gesto /

de bendecida amargura".

Albis Torres Los niños hablaban de la rigidez que no permite arrastrar los muertos, traerlos desde el río como trofeo de guerra, los adolescentes de las apariciones en los campamentos, y un novio me comentó del rictus de la muerte, ese gesto que aparece en la cara de quien la pelona lo está llamando.

En mi casa hablábamos con Erculano, el muerto que cuidaba la familia, venía en las noches, nos consultaba mes por mes. Sin su anuencia no podíamos operarnos, ni divorciarnos, ni dejar el país. Era un muerto invisible. Él lo predijo: cuando mi madre cumple 48 años, pierde la memoria. Olvidó las palabras, los nombres, escribir, fumar, llorar. Me olvidó y se olvidó a sí misma. Fue tachando asuntos en su mente hasta quedarse en blanco (in albis).

Albis Torres: su cuerpo era tan joven y bello, pero el vacío la venía habitando hasta sacarla de su vida. Dejó de pensar, caminar, tragar, y una mañana ya no supo inhalar-exhalar.

La primera vez que vi a un muerto fue a mi madre.

Pequeña, blanca, indefensa, parecía dormida. Toqué esa textura fría anodina que corta la piel y nos distancia de lo vivo.

Cuando un ser amado muere debes despedirte sin rituales, iniciar tu duelo, tragar en seco y no hacerte preguntas que la realidad responde a golpe limpio, nada ni nadie se detiene, tu mamá comienza a ser La fallecida.

Llegué a la funeraria para iniciar el papeleo del entierro, no quería exponerla en capilla. Ella odiaba el espectáculo necrológico, ese que tanto aprecia el cubano, mami siempre pidió "irse sin escalas", sin testigos.

Mientras "la preparaban" bajé a entregar la orden para sellar la caja y partir al cementerio.

Allí estaba, tendida sobre una camilla metálica. Vestida con su camisero de algodón, el mismo de recoger los premios, el mismo de ir a las reuniones. Toqué sus manos y revisé sus uñas cortas y violáceas, estaba descalza, en realidad ella amaba andar descalza, la vi demasiado peinada, al intentar despeinarla y dejarla como era me di cuenta de algo horrible: la habían maquillado.

A la jipi, a la poetisa, a la culta y relajada mujer que no creía en perfumes ni abalorios, a quien nunca le gustó maquillarse le emborronaron la cara. Entonces supe lo que era un muerto y entendí su inmenso desamparo; agarré mi pañuelo y le borré el rojo de la boca, el azul y negro de los ojos, separé la pintura de su piel, transparenté el gesto que una vez le perteneció, y no permití que nadie le dibujara otro rostro.

 

MI PRIMERA VEZ | HOY, MANUEL RIVAS

La foto de familia

MANUEL RIVAS 28 AGO 2011

 En el álbum solo existe una foto de familia. La única en la que estamos los seis, mis padres con sus cuatro hijos, las dos chicas y los dos varones. Todos estamos serios. En ellos hay, además, una expresión de desconfianza. La cámara registró ese recelo sin disimulo. Todavía hoy se percibe en esa fotografía una vibración de impaciente hostilidad. Era, por decirlo así, una foto oficial. Una foto de familia numerosa. La necesitábamos para pedir becas de estudio. Llovía. Mi padre había hecho una escapada del trabajo y tenía prisa. Se alisó el cabello con las manos, hacia atrás. Es la única foto que tenemos juntos, ya lo dije. Sin embargo, no fue la primera.

La primera foto nos la habían tomado años antes. Una mañana de domingo, en verano, en los jardines del Relleno. Es un día festivo. Muy luminoso. Todo el mundo lleva algo de luz este domingo. Mi madre, por ejemplo, un pequeño sombrero con vuelo de tul. Es ella la que toma la iniciativa cuando aparece el fotógrafo. Sí, vamos a hacernos una fotografía. Por fin. Mi madre nos convoca. Nos urge a posar. Es una vergüenza no tener un retrato de toda la familia. Así que no solo es un acto reflejo de felicidad, sino de responsabilidad. Una cuenta pendiente con el destino. Nos coloca. Mira de refilón. El último toque. Ahora, sí. Atención.

Inmóviles, todos miramos al fotógrafo. Es un hombre grueso. Casi tan ancho como alto. Se pasa un pañuelo por la frente resinosa. Parece luchar a la vez con su cuerpo y con su vestimenta. Un traje desafecto, demasiado corto o largo, no se sabe. Forcejea con el nudo de la corbata. Por fin se dispone a disparar. Adelanta el pie derecho. Se inclina levemente. Esa posición le devuelve una cierta simetría al personaje. Sonrían, dice, ¡esto no es un entierro!

Anota su dirección en un pequeño bloc. Mi madre busca el monedero en el bolso. Luego lo abre y extrae el dinero. Son dos operaciones laboriosas, semisecretas. Mi padre permanece distante, con las manos en los bolsillos. Es domingo. La foto estará disponible el martes por la tarde, con seguridad. Así que estamos en la tarde del martes y acompañamos a mi madre. No, mi padre no va en la comitiva. Trabaja todo el día de albañil. Y algunas noches, de músico. Llegamos a un callejón, en el barrio de Santa Lucía. Mi madre comprueba el número en el papel y golpea la puerta. No hay respuesta. Nadie aparece. Golpea más fuerte. En la casa de enfrente, una vieja abre las contraventanas. ¿A quién busca? ¡Al fotógrafo, señora!

La vecina cerró la ventana, con un silencio enlutado.

Volvimos dos o tres días. No había fotógrafo, ni nadie. Los domingos, mi madre exploraba los jardines. Un día lo vio. O creyó verlo. Gritó. Lo persiguió. Pero el hombre grueso tenía la velocidad de la luz. A veces imagino que llega a su casa. Posa la cámara tullida. Abre un cuarto de revelado donde están los recuerdos áureos de todas las fotos que no hizo. Allí estamos nosotros, sonrientes, unidos como nunca.

Con rubén

CARME RIERA 13 AGO 2011

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 Quienes ya hemos doblado la esquina de la vida recordamos con más o menos nítida fidelidad muchas primeras veces. A menudo en brazos de la nostalgia -que no quiere decir otra cosa que dolor por el pasado-, nos sorprendemos bailando a su ritmo, valses, tangos o rocks and rolls, eso es lo de menos, que son valses, tangos o rocks and rolls de derrota.

Confieso que yo intento, eso sí, descansar de vez en cuando de tanto baile y contaminarme de presente e incluso -¿por qué no?- de futuro, no vaya ser que las fuertes manos de la melancolía acaben por estrangularme.

La añoranza, intrínseca a la condición humana, puede convertirse en un arma letal, una granada siempre a punto de explotar sobre el corazón, o en una herramienta extraordinariamente creadora... Tengo la seguridad de que inventamos la literatura para escribir sobre lo que hemos perdido. Mis principales pérdidas son humanas, esas que nos marcan para siempre con un hueco y nos obligan a cargar con el peso de la ausencia a donde quiera que vayamos.

Todavía, cuando regreso a Mallorca, me cuesta habituarme a que mi padre no me espere en el aeropuerto, feliz de poder compartir el verano conmigo y con sus nietos...

De mi padre guardo pocos recuerdos de infancia. Era un padre a la antigua, que jamás jugaba con sus hijos y que nunca nos llevó al cine ni nos contó un cuento. Pero le debo el descubrimiento de la literatura.

Al atardecer de un día de Navidad, cuando yo tenía siete u ocho años, me sentó sobre sus rodillas y me leyó por primera vez Sonatina, de Rubén Darío, que me dejó literalmente boquiabierta. Me pareció un cuento prodigioso. Incluso las palabras que no entendía "golgonda", "clave", "argentina", me sugerían significaciones mágicas. Eran las palabras y no el caballo del príncipe las que tenían alas que me permitían volar. Bastaba pronunciarlas para sentirme lejos, en el palacio encantado de la princesa descolorida y su bufón, que de repente se habían convertido en amigos míos.

Me entusiasmó tanto el poema que le pedí que volviera a leérmelo porque yo todavía no sabía leer. Las monjas estaban muy preocupadas con mi retraso y habían llamado a mi madre para hablarle del problema. Era incapaz de prestar atención, le dijeron, que andaba siempre en una especie de nube, ausente de cuanto explicaban en clase, que trataba de pasar desapercibida para que no se fijaran en mí y tenían razón. Como las clases me aburrían me contaba cuentos que inventaba pero no eran tan buenos como la Sonatina. De manera que, a partir de aquel día, decidí esforzarme para poder leerla por mí misma sin los auxilios de nadie. Y lo conseguí con bastante rapidez. Fue entonces cuando mi padre, para prevenirme de otros entusiasmos más peligrosos, imagino, cerró con llave la biblioteca. De una vez por todas me descubrió la literatura y al mismo tiempo me la prohibió. Creo que con estos hechos me inoculó para siempre el virus de la lectura.

 

          De cuando Eva encontró a 'Rita'

JUAN CRUZ 22 AGO 2011

La primera vez que vi a Rita, la perra, ya había despertado a toda la casa.

Estábamos estrenando casa en la playa, en El Médano, y Pilar cuidaba todos los detalles como si nos fuéramos a quedar aquí toda la vida. Yo estaba en un cuarto, escribiendo, precisamente, de algunos recuerdos que tengo de Dolly Onetti y de Onetti, cuya perra, La Biche, le mordía los tobillos al escritor. "Por eso no me levanto de la cama", decía Juan Carlos, "porque me muerde La Biche".

Eso estaba contando en mi escritura cuando se oyó la voz de Pilar, gritándole a Eva: "¡Pero adónde vas con esa perra!".

Entonces bajé a ver. No sólo estaba allí, echada, quizá hecha un manojo de nervios; es que ya tenía nombre. Se llamaba Rita, eso había decidido Eva mientras la traía de la playa, mojada aún, "una perra abandonada por unos belgas", entendí, uno de los numerosos perros que dejan en la costa la gente que se encapricha con ellos como si fueran juguetes que ya no quieren más.

Allí estaba, era Rita, ya sería Rita siempre. La madre se calmó pronto; la ocurrencia de Eva, traer la perra a la casa, solo desataba problemas administrativos, cómo la trasladas en el avión, cómo la vas a cuidar; pero Rita miraba mientras tanto, desde el rincón donde estaba, arruinada por la incertidumbre y el cansancio de un camino que ya parecía tener reposo en esta casa donde ahora la recibíamos todos como si fuera un mensaje.

Una perra en la casa. Era una perra cruzada de mil razas, seguramente, aunque la gente, que tiene ojos de veterinario, le buscó en seguida los más variados orígenes ciertos, hasta que alguno estableció la mezcla: es pastor alemán cruzado con podenco canario. Nosotros tuvimos, en mi infancia, una perra que llamamos La Perrucha, que era como La Bichede Onetti: le mordía a mi padre en las canillas, pues en Canarias decimos canillas cuando queremos decir tobillos, y canillas dicen también en Argentina.

La Perrucha tenía el pelo blanco, de una blancura casi cegadora; cuando más ladró, y ladró hasta que mi madre dejó de llorar, fue cuando mi hermano Paco tuvo un accidente que no fue mortal solo porque un tío mío corrió más que nadie por aquellas carreteras polvorientas, hasta que puso el cuerpo del chico a disposición del cirujano don Alfonso Soriano, que lo salvó de milagro. Pero mientras eso ocurría, en mi casa solo se oían los llantos de mi madre y los ladridos de La Perrucha.

Así que Eva trajo otra perra a mi vida. Es curioso, otra perra, no un perro, no un lobo, un macho que ladre, sino una perra. Desde entonces,Rita creció como un ágil habitante de las casas; nos recibía a cada uno como si viniéramos de una distancia de siglos, y siempre se ha alegrado tanto de las compañías humanas que he llegado a pensar que si la generosidad de trato tiene un símbolo mayor este está en la mirada de los perros, pues no quieren nada, te lo dan todo, y se alegran dándotelo.

Por eso bendigo el día que Eva se encontró con Rita.

La suerte del principiante

IGNACIO MARTÍNEZ DE PISON 23 JUL 2011

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 La primera vez que hice una quiniela acerté trece resultados. Habrían sido catorce sí, a pocos minutos del final del único partido adelantado al sábado, Mendiguren no hubiera marcado el gol del empate del Athletic de Bilbao contra el Real Madrid. No sé cuánto dinero me habría llevado en ese caso, pero seguro que mucho. Lo que sí sé es que los resultados del domingo los acerté todos y que me pagaron más de doscientas mil pesetas, una auténtica fortuna. Había rellenado solo dos columnas, y el domingo por la tarde, cuando encendí la radio para saber cómo iba la jornada, no me sorprendió comprobar que en general mis predicciones habían sido correctas. Faltaba que dos equipos, creo recordar que uno de primera y el otro de segunda, metieran sendos goles, y en los escasos minutos que quedaban para el final de los partidos se marcaron precisamente esos dos goles, y solo esos dos. Tampoco eso me sorprendió. Tenía la sensación de que la realidad se estaba limitando a atenerse a un guion preescrito, y ese guion no era otro que mi boleto.

Qué fácil me pareció todo en ese momento. Y qué fácil iba a ser mi vida de entonces en adelante. Estaba seguro de que un simple vistazo a los partidos de cada jornada me bastaría para predecir los resultados con un mínimo margen de error. Si la mayoría de los quinielistas nunca acertaban, era sencillamente porque les faltaba un don que yo poseía: el don de ver el futuro como si ya fuera pasado, el de imaginar los partidos como si ya se hubieran jugado, recordándolos nada más...

Puede que de verdad tuviera ese don pero, de ser así, está claro que lo perdí enseguida. La semana siguiente acerté seis o siete resultados, y la otra me parece que incluso menos. Seguí haciendo quinielas hasta el final de la temporada y también durante las dos o tres temporadas siguientes pero, ¡ay!, ya nunca volví a obtener ningún premio. Para entonces, además, no me conformaba con hacer dos modestas columnas sino que cada vez rellenaba más boletos, con lo que el precio de la apuesta subía y subía... Cuando me harté de hacer quinielas, seguro que había devuelto con creces al Patronato de Apuestas Mutuas Deportivo-Benéficas (vaya nombrecito) las doscientas y pico mil pesetas del primer día.

Aún no he dicho lo que hice con ese dinero. Le di la mitad a mi mujer (que entonces era mi novia) y decidí gastarme la otra mitad en un viaje a una ciudad que no conociera: por ejemplo, Sevilla. Suele decirse que de una boda sale otra boda. Aquí ocurrió algo parecido: de la primera vez que hice una quiniela salió la primera vez que estuve en Sevilla. Era el otoño de 1988, yo aún no había cumplido los veintiocho años y estaba por tanto en la edad en la que todavía la mayoría de las cosas pasan por primera vez.

 

Sesión de polo de limón

JOSÉ MARÍA GUELBENZU 29 JUL 2011

 La primera vez que fui al cine yo tenía siete años. En aquel entonces el cine era algo extraño a la vida de un niño. Los niños no iban al cine. Los niños se dedicaban a jugar al clavo, al taco, a las tabas cuidadosamente pintadas de colores, a las canicas de barro o cristal, a las chapas preparadas y calibradas con jabón, plástico transparente y arandela cubriendo el rostro del ciclista o jugador favorito, pero no iban al cine; a lo sumo, a las fiestas del colegio o a las procesiones, como la del Corpus en Argüelles. El cine no pertenecía a la vida normal de un niño.

Pero un día, una de esas tías solteras que todos teníamos deciden ocuparse de ti e ingenuamente te ofrecen una liberación impensada y, por supuesto, indeseada, sin atisbar las impresionantes consecuencias que su acto de generosidad va a tener en tu vida. Por ejemplo, te regala tu primer libro de Guillermo inoculándote un sentido de la libertad que la horrorizaría si lo supiera, o te lleva al cine sin sospechar que va a hacer de ti un cinéfilo irredento. Cuando mi tía me anunció un día que me llevaba al cine a ver Los tres caballeros yo lo tomé de entrada con la misma conciencia que si me hubiese prometido un polo de limón.

No recuerdo el cine; era el Gran Vía o el Rialto. Lo que sí recuerdo es la impresión que me causó el descubrimiento de aquel suntuoso y reverencial espacio en el que desembocamos después de subir por las escaleras interiores. Yo nunca había visto antes semejante altura de techo, ni la platea rematada con barandilla de latón y volcada en el vacío al patio de butacas, ni tanta gente sentada, ni el impresionante escenario cubierto por una gigantesca cortina... en fin: lo más parecido a ese espacio que yo pudiera conocer era la iglesia del colegio, y quizá por ello la sensación que me invadió fue de unción religiosa. Y mientras me revolvía y miraba a todos lados y cambiaba nerviosas miradas con mi tía y me sentía conmovido por participar de aquel escenario grandioso, la luces se atenuaron hasta alcanzar la oscuridad, todo el espacio se concentró -y yo con él- en el lienzo blanco que descubrieron las cortinas, la luz lo iluminó y, ante mi asombro, la vida empezó en la pantalla.

Tiempo después, ya adolescente y cinéfilo perdido, viví una escena conmovedora en un cine de sesión continua: asistía a un pase deFanfan la Tulipe y de pronto, al aparecer por primera vez en pantalla, el público tributó una calurosa ovación a Gina Lollobrigida y reconocí en esa ingenua manifestación de entusiasmo la misma emoción que sentí cuando Los tres caballeros se desplegó ante mis ojos porque mi tía me quiso llevar a conocer la fábrica de sueños; desde entonces, cada vez que voy al cine sigo estando en aquella sala, la de la primera vez

 En torno a unos zapatos

Andrés Neuman.

 La primera vez que supe que sería mortal como mi padre, como aquellos zapatos negros en una bolsa de plástico, como el cubo de agua donde entraba y salía la fregona que restregaba el pasillo del hospital, yo tenía poco más de 20 años. Era joven, viejísimo. Por primera vez supe, mientras las estelas de claridad iban borrándose del suelo, que la salud es una película muy fina, un hilo de humedad que se evapora con el pasar de los pasos. Ninguno de esos pasos eran los de mi padre.

Mi padre siempre había caminado de manera extraña, muy veloz y al mismo tiempo torpe. Cuando iniciaba sus caminatas, uno nunca sabía si iba a tropezarse o echar a correr. A mí me gustaban esos andares. Sus pies planos y duros se parecían al suelo que pisaba, al suelo del que huía.

Los pies planos de mi padre ahora eran cuatro, se habían repartido en dos lugares distintos: en la camilla del quirófano (unidos por los talones, ligeramente abiertos, evocando una irónica V de victoria) y dentro de aquella bolsa de plástico (a modo de recuerdo en sus zapatos, imponiendo su molde al cuero). La enfermera me la entregó como se entregan unos desperdicios. Me quedé mirando el suelo con la bolsa entre las piernas, atendiendo al tablero cambiante de las baldosas, tratando de entender qué había que entender en todo eso.

Me quedé sentado ahí, frente a las puertas del quirófano, esperando noticias o temiendo las noticias, hasta que abrí la bolsa y saqué los zapatos de mi padre. Me levanté y los puse en el centro del pasillo, como un obstáculo o una frontera o un accidente geográfico. Los posé cuidadosamente, procurando no alterar sus bultos originales, la protuberancia de los huesos, su forma ausente. Al rato una enfermera apareció, atravesó el pasillo, eludió los zapatos y siguió de largo. El suelo resplandecía. Entonces la limpieza me dio miedo. Me pareció una enfermedad, una impecable bacteria. Me agaché. Avancé a gatas, sintiendo el roce, el daño en las rodillas. Y guardé los zapatos en la bolsa. Apreté el nudo lo más fuerte que pude.

Ese día mi padre se salvó por la punta de un dedo. Pero aquellos zapatos los conservo en casa y, de vez en cuando, me los pruebo. Cada día me quedan mejor.

                         Vivir para contarla

MARTÍN CAPARROS 30 AGO 2011

 

No es, faltaba más, la primera vez que trato de contar mi primera vez. La primera vez fue al día siguiente: mi amigo Daniel no quería creerme pero yo no me atrevía a darle la prueba -la supuesta prueba- que él me había dado en su momento: dedos con ese olor que entonces era nuevo. Así que le dije que si no me creía era su problema y que él se lo perdía.

-¿Que yo me pierdo qué?

-Te perdés de saber, boludo.

-Me pierdo que me mientas.

-¿Y no te gusta que te mienta?

-¿Cómo me va a gustar?

Quizás entonces entendí -por primera vez- que el poder de cierta ficción consistía en parecer realidad; quizá ya lo sabía de antes. En todo caso, tardé un año en contar otra vez mi primera. Fue cuando Norita me dijo que no se iba a acostar conmigo porque era virgen.

-¿Virgen?

-Sí, se te nota que sos virgen.

Yo le juré y perjuré que no y ella me pidió, como prueba de mi veracidad, un recuento detallado del momento en que había dejado de serlo. Yo empecé pudoroso, eufemístico, pero ella me paró en seco:

-Si no me contás detalles es que es todo mentira. Y tenés que llamar a las cosas por su nombre.

Mi relación se fue haciendo escabrosa y, en un punto, noté que producía unos efectos que nunca le habría sospechado: entendí -por primera vez- que un relato podía conseguirme ciertas cosas. Y que, para eso, tenía que cumplir con ciertas condiciones. Quizá por eso, dos años más tarde, cuando Patricia me gustó como nunca pensé que pudiera gustarme otra persona, quise mejorar una noche que parecía inmejorable con el cuento de mi primera vez.

-¿Vos estás tratando de ponerme celosa?

-No, cómo se te ocurre.

-Entonces lo tuyo es pura chabacanería, pura estupidez...

Esa noche entendí -por primera vez- que un mismo relato puede tener efectos tan variados: que nunca hay que dar una lectura por supuesta. Y me asustó.

En los años siguientes hubo tres mojones más, tres momentos en que conté mi primera vez -y en cada uno de ellos pasó algo fuerte-. El relato se me había convertido en un talismán que me abría, cada vez, perspectivas nuevas, imprevistas. Me sentí poderoso y, por eso, me volví tacaño: dejé de contarlo para no despilfarrar ese poder.

Hasta hace poco, cuando conocí


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La renovación de la novela hispanoamericana

Categoría: Novela Hispanoamericana el día 2016-02-24 09:55:38

  LA RENOVACIÓN DE LA NARRATIVA    HISPANOAMERICANA                                                            

1.       Características de las nuevas formas narrativas

2.       Autores más significativos

3.       Otros autores


 

1.       Características de las nuevas formas narrativas

         El agotamiento de las formas realistas y la influencia de las vanguardias europeas supusieron el surgimiento de unas nuevas formas narrativas, cuyas características son:

 a) En el aspecto temático, la presencia de problemas existenciales junto a los problemas sociales y la irrupción del realismo mágico, denominación aplicada por el escritor cubano Alejo Carpentier al mundo americano bajo el concepto de lo real maravilloso (la magia y la fantasía se mezclan con la realidad). Lo real y lo fantástico están íntimamente unidos por medio de un tratamiento mítico y alegórico de ambientes, personajes y acciones.

 b) En el aspecto estético, se da la tendencia de una prosa muy cuidada y a unas estructuras muy elaboradas. Además se introducen elementos innovadores en cuanto a la técnica narrativa.

2.       Autores más significativos  

                  Los autores más significativos de esta renovación son:

·             Alejo Carpentier (cubano), que combina el realismo mágico con el barroquismo expresivo (El siglo de las luces, 1962).

·         Miguel Ángel Asturias (guatemalteco), con El señor presidente, 1946, donde retrata las dictaduras hispanoamericanas mediante elementos caricaturescos, irónicos y surrealistas, y con una presncia de los onírico y lo irreal.

·       Jorge Luis Borges (argentino), que escribe relatos cortos de increíble imaginación: Ficciones, 1944; El Aleph, 1949; El hacedor, 1960. Repite los temas del infinito frente al tiempo que pasa, expresado en un tiempo cíclico y circular (todo vuelve a un mismo punto); la presencia de laberintos que simbolizan el universo como un caos ordenado; las bibliotecas, que representan el conocimiento al que resulta imposible acceder; los espejos, como imagen del desdoblamiento en la personalidad del hombre; los ríos que simbolizan el tiempo que fluye; las loterías, que representan el azar del destino; la muerte, principio o final de ese mundo cíclico e ilusorio. En estas breves narraciones se interpolan los tres planos de la realidad, la fantasía y la sátira, con un tono filosófico e irónico.

·         Juan Rulfo (mexicano), con Pedro Páramo, 1955, donde expone los resultados de la revolución por medio de la alegoría de un pueblo llamado Comala. Los aportes técnicos son:

   -desarrollo no lineal de la narración (el recurso del pasado fluye cons

  -confluencia de dos tiempos que no guardan relación: el de la ficción y el de narra

  -combinación de varias perspectivas (la primera persona, la tercera persona y el monólogo inte

-mezcla del lenguaje culto con el popular.

·         Mario Vargas Llosa (peruano): La ciudad y los perros, 1962; La casa verde, 1965, ambientada en un modesto prostíbulo que marcó su adolescencia; Conversación en la catedral, 1970; Pantaleón y las visitadoras, 1973; La tía Julia y el escribidor, 1977; La guerra del fin del mundo, 1981; ¿Quién mató a Palomino Molero? (1986)...

      La producción de este autor, que recoge los temas de su vida y del Perú, responde a tres aspectos básicos: al autobiografismo proyectado en una tercera persona; la novela totalizadora que refleje la realidad; y la novela neorrealista para convertir la realidad en materia poética. Para ello, emplea una técnica muy compleja, aunque ordenada y clara: confusión de tiempos narrativos, barroquismo estructural, mezcla de acciones, innovaciones léxicas...

acciones, innovaciones léxicas...

·         Julio Cortázar (argentino), escribe abundantes cuentos muy borgianos que son verdaderos juegos de ingenio y de imaginación: Bestiario, 1951; Las armas secretas, 1958; Historias de cronopios y de famas, 1962; La vuelta al día en ochenta mundos, 1967.

          Entre las novelas sobresale Rayuela, 1963, obra maestra, que es un libro dentro de otro libro, ya que se organiza a modo de rompecabezas. En la lectura se puede hacer una lectura lineal (las dos primeras partes, 56 capítulos) y otra lectura en la que se necesita la colaboración del lector, puesto que se sigue un orden determinado por la dirección que marca el autor antes del texto de la obra (tercera parte, 99 capítulos).

         Independientemente de la lectura que se realice, el objetivo de Cortázar es conducirnos al caos y al desorden para describir el absurdo de la realidad que percibimos y la angustia del hombre que no consigue aquello por lo que lucha. El final siempre es una vuelta al principio. Para ello, se apoya en recursos narrativos tales como el fragmentarismo, la despreocupación por la ortografía, el simbolismo y la mezcla de formas de expresión de un modo periódico Gabriel

García Márquez (colombiano), el más popular de los autores hispanoamericanos (Premio Nobel de Literatura, 1982). Su obra cumbre es Cien años de soledad, 1967, que culmina el realismo mágico iniciado en otras novelas como La hojarasca, 1955; El coronel no tiene quien le escriba, 1958; Los funerales de la Mamá Grande y La mala hora, 1962. En Cien años de soledad se nos presenta la historia de siete generaciones que avanzan marcadas por una negra profecía: el último de los Buendía será un hombre con rabo de cerdo. Macondo, pueblo mítico situado fuera del tiempo y del espacio, es el lugar en el que se sucede la saga cíclica. Márquez introduce la violencia de los hombres, la naturaleza salvaje, las guerras y la explotación junto a las supersticiones, las hechicerías y los milagros con el fin de crear un marco mágico y humano para el tema de la obra: el destino del hombre. A ello se han de unir los recursos de repetición de nombres, la narración desde una perspectiva histórica y la estructura circular.

        Otros títulos son: Crónica de una muerte anunciada, 1981; El amor en los tiempos del cólera, 1985; Del amor y otros demonios, 1994.   

3. Otros autores y obras relevantes de la novela hispanoamericana:

 

·         Carlos Fuentes (mexicano): La región más transparente, 1958; La muerte de Artemio Cruz, 1962.

·         Ernesto Sábato (argentino): Sobre héroes y tumbas, 1961; El túnel.

·         Juan Carlos Onetti (uruguayo): El astillero, 1961; Juntacadáveres, 1964.

·         José Donoso (chileno): El obsceno pájaro de la noche, 1970.

·         Augusto Roa Bastos (paraguayo): Yo el Supremo, 1974.

·         José Lezama Lima (cubano): Paradiso, 1966.

·         Guillermo Cabrera Infante (cubano): Tres tristes tigres, 1967.

·         Manuel Múgica Laínez (argentino): Bomarzo, 1962.

·         Manuel Puig (argentino): Boquitas pintadas, 1969.

·         Alfredo Bryce Echenique (argentino): Un mundo para Julius, 1970.

  



 

 




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