Escribo para ti, escribes para mí

El abrazo de las palabras

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Para toda la vida

Categoría: Relatos 04 el día 2010-01-28 19:28:37

 

Para toda la vida
Como aquel día estaba muy nerviosa, entré en la cocina para prepararme una infusión de hierbas, me senté en una silla, cerré los ojos y traté de no pensar en nada pero era imposible. Empecé a recordar y mis recuerdos me llevaron a uno de los mejores momentos que he tenido en mi vida, cuando conocí a mi segunda y actual pareja, los dos trabajábamos en la misma fábrica, yo jamás había pensado en otro hombre tras mi anterior fracaso, pero es verdad que nunca se puede decir de este agua no beberé. Para empezar él era algo mayor, aunque yo tampoco era una jovencita, tenía hijos mayores pero también es verdad que me casé muy joven, demasiado joven. Pues bien, él empezó a invitarme a ir a bailar pero yo nunca le decía ni si ni no, en el fondo me gustaba que me lo pidiera pero ¡me daba tanto miedo volver a empezar!. Mis compañeras de trabajo intentaban animarme y me decían que saliese con él, que se veía buena persona, así que entre unos y otros me decidí y un sábado, por fin, fuimos juntos a bailar. Empezamos una relación un tanto extraña, algo no iba bien hasta que el día de mi cumpleaños pensé que todo había terminado porque me enteré que salía con otra chica pero ese día no rompimos. Una noche me quedé esperándole hasta la una de la madrugada, había quedado en que vendría a buscarme a mi casa, mis hijos no paraban de burlarse de mi y de repetirme que me había quedado compuesta y sin novio, pero al final él apareció y como en los cuentos de hadas para mí fue “mi príncipe azul”, como ya estaba arreglada nos fuimos a bailar pero allí, mientras bailábamos, entre sollozos me contó que había intentado romper con la otra chica con la que salía pero ella le había dicho que o me dejaba a mí o se cortaba las venas y él no sabía que hacer. Como me pareció que la cosa no estaba clara le pedí que me llevase a mi casa porque no quería que se repitiese la misma historia de mi anterior relación, yo mejor que nadie sabía lo que era sentirse engañada y sola, aunque yo me quedé con cinco hijos pero aún así me sentía sola, por eso y sintiéndolo mucho, porque yo le quería de verdad, le dije que me llevase a casa porque se había terminado nuestra relación.
El lunes cuando volvimos al trabajo , él iba de tarde y yo de noche, vino a buscarme y me dijo:
-         Dime si aún me quieres, si no quieres verme más, no volveré a molestarte pero nunca te olvidaré pase lo que pase.
Aquella noche el trabajo se me hizo insoportable, no sabía que hacer, al llegar a casa intenté dormir un poco pero el sonido del teléfono me hizo saltar de la cama, era él, me dijo que esperaba que me alegrase la noticia que iba a darme ya que había vuelto a hablar con la otra moza, que había sido sincero con ella, le había dicho que quería estar conmigo toda la vida.
Desde entonces han pasado once años, tengo una nieta maravillosa, dos nietos guapísimos, un cuarto en camino y sigo con él, para lo bueno y para lo malo, para toda la vida.
Mª José Guillamón Molina
Velilla de Jiloca


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Historias verdaderas que parecen mentira

Categoría: Relatos 04 el día 2010-01-28 19:26:52

 

Historias verdaderas que parecen mentira
 
Nací en la época de la guerra civil, en el año 36 y como mucha gente, viví la posguerra muy mal. En mi casa éramos siete hermanos, mi padre ganaba 15 pesetas y mi madre se volvía loca para darnos de comer. Matábamos un tocino que nos tenía que durar todo el año. Mi padre era un egoísta, poníamos en conserva todo lo de la matacía pero a mi madre no le dejaba empezar nada hasta que él lo decía, para asegurarse, colgaba los blancos y las espalderas en lo más alto de la escalera para que ella no llegase. Recuerdo que comíamos farinetas y judías con bolas y tocino, los jamones ni siquiera los probábamos ya que se vendían para pagar el tocino del año siguiente, se podía pagar durante un año.
En la época de verano se recogía la fruta para el año, como ya he contado, éramos siete hermanos y para entretener un poco el hambre mi madre llevaba una capaza de peras o de manzanas al horno del pueblo que nos duraban un suspiro.
También teníamos una cabra que para cenar nos daba la leche que se sacaba por la noche y para almorzar la de la por la mañana, claro que para estirarla un poco, mi madre ponía a cocer dos litros de agua y uno de leche y así al menos había para todos. También teníamos unas gallinas y a veces, si lograba reunir tres huevos iba a la tienda del “tío Castejonero” y los cambiaba por unas ruedas de pan de higos que nos daba para merendar, también algunas veces, nos asaba maíz en el hogar y nos hacía palomitas.
Como mi padre trabajaba para los ricos del pueblo, que yo creo que eran más pobres que nosotros, mi madre me mandaba siempre a mí a casa de la señora Petra a pedir un trozo de pan para almorzar, pues como era muy temprano cuando mi padre almorzaba, la mayoría de las veces todavía no había salido el pan del horno del pueblo y en casa nunca quedaba de un día para otro, además con el racionamiento, si nos retrasábamos en ir a por el nos podíamos quedar sin nada. No me extraña que fuesen ricos pues por ejemplo mi madre, y otros que trabajaban para ellos iban a cribar el trigo a la era a cambio de una ensalada de tomate con sardineta, toda la tarde trabajando como mulas a cambio de un plato de tomate, buen trato era ese.
Así más o menos pasó la historia de mi niñez, como mi madre iba a fregar a las casas yo tuve que dejar de ir a la escuela para cuidar de mis hermanos más pequeños hasta que tuve 15 años. Con esta edad me fui a servir a Zaragoza, aquí estuve un tiempo y después me fui a Barcelona donde estuve un año, estando allí me avisaron de que mi madre estaba enferma y quería verme, cual fue mi sorpresa cuando llegué a casa y me la encontré muerta.
Mi hermana mayor se quedó al cuidado de mis hermanos pero al año se casó y entonces, a mis 18 años, tuve que hacerme cargo yo de mis cinco hermanos y mi padre. Lo intenté hacer lo mejor posible pero la verdad era difícil, aún recuerdo como temblaba cuando tenía que pedirle a mi padre perras para comprar, todo le parecía caro. Me daba 10 duros cada día, prácticamente todo lo que ganaba como jornalero pero como seguíamos siendo muchos, no me alcanzaba.
Mis hermanos y yo sabíamos que mi padre guardaba todo el dinero en una maleta de cartón cerrada con una llave que llevaba siempre encima, así que llave que nos encontrábamos, llave que probábamos hasta que un día encontramos una llave que abría la maleta ¡que alegría nos dimos! pues a partir de ese día, siempre que necesitábamos dinero íbamos y se lo cogíamos, así no teníamos que discutir con él además, mi padre no sabía ni lo que tenía, por eso aunque le íbamos quitando, no lo echaba en falta.
Hace unos años, mi hija la encontró en el granero de casa y le hizo tanta gracia cuando le conté la historia de la maleta que la restauró y la guarda como un precioso tesoro en su casa.
Avelina García Montesinos
Velilla de Jiloca


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María

Categoría: Relatos 04 el día 2010-01-28 19:22:38

Esta es la historia de María, una mujer muy inocente a la que desgraciadamente la vida le ha hecho cambiar.

Apenas había dejado de ser una niña cuando se puso a festejar, ahí empezaron sus problemas ya que su novio se fue a la mili y ella no podía escribirle ni leer sus cartas porque para su desgracia nunca tuvo oportunidad de ir a la escuela. Su madre le dijo que la única posibilidad que tenía de cartearse con su novio era aprendiendo a leer y escribir. María llena de ilusión y con gran esfuerzo fue durante un tiempo a casa de una señora que le enseñó lo básico para poder defenderse, por fin podía leer las cartas de su novio y escribirle ella sin depender de nadie
Tuvo un noviazgo maravilloso, Luis la hacía realmente feliz. Pero con el paso del tiempo, su vida fue cambiando, sus padres no aceptaban a su novio, parecía que ya sabían lo que le iba a ocurrir después.
A los 14 meses de salir con él, se marcharon a vivir a una casita que con gran esfuerzo iban pagando pero cuando María se quedó embarazada todo cambió, su madre no le perdonaba que se hubiese marchado de casa y no quería darle sus pertenencias, pero cosas de la vida estando embarazada de 5 meses tuvieron que irse a vivir con los padres de María porque Luis no tenía trabajo y ellos se lo ofrecieron pero aquello fue una tortura, el padre de María les preguntaba a todas horas que cuando se iban a casar, le preocupaba que naciese la criatura y no tuviese apellidos. Decidieron casarse pero cuando Luis se lo fijo a su madre ella le aconsejó que no se casase porque era demasiado joven. Se casaron y en lugar de ser un día feliz fue muy triste porque ningún familiar de Luis acudió a la boda.
Transcurridos 7 meses nació su primera hija y de nuevo ningún familiar de Luis fue a conocerla, para tener la fiesta en paz Luis iba con frecuencia a visitarles y le llevaba a la niña así, aparentemente, todo estaba bien.
A los dos años Luis, por casualidades de la vida, enfermó de cólera, María se encontró sola, nadie de su familia la quiso ayudar y un día desesperada cogió a su marido y a su hijita y se marchó al hospital. A Luis lo ingresaron pero la niña no se podía quedar allí, María rota de dolor no sabía que hacer y se quedó allí en el pasillo del hospital con su hija en brazos llorando hasta que una mujer y un chico joven se acercaron a consolarla, María les contó su historia, les rogó que llevasen a su hijita a casa de su madre, ella no podía dejar solo a su marido en aquel estado. El chico joven, al que no preguntó ni siquiera su nombre anotó la dirección que María le dio y se montó en un taxi, María ni siquiera tenía dinero para darle pero el muchacho le dijo que no se preocupara. Luis se puso bien y María muchas veces se acordaba de aquel joven que tan desinteresadamente le había ayudado. Casualmente un día fue a visitar la tumba de su abuela con su madre, algo la hizo girarse y dio un grito de espanto cuando vio que el chico que aquella vez la había socorrido había fallecido.
El tiempo fue pasando y a los tres años se quedó embarazada de nuevo, a los 18 meses nació su tercera hija y de nuevo tuvieron problemas con la familia de María porque no se ponían de acuerdo con el nombre que le iban a poner a la pequeña. Estuvieron tres meses sin dirigirse la palabra, unos meses después su hija enfermo de meningitis y estuvo al borde de la muerte. La familia de María de nuevo no se hicieron cargo de nada solo la familia de Luis estuvieron con la criatura. Pasados cuatro meses y por motivos de trabajo se trasladaron a vivir a otra localidad, poco después María tuvo a su cuarto hijo, a los siete años tuvo al quinto. María con tan solo 32 años había parido ocho hijos, le vivían cinco pero también había sufrido tres abortos. Al poco tiempo falleció su padre, su marido tuvo un accidente de coche, operaron a su segundo hijo y el cuarto tuvo un gravísimo accidente. Al año falleció su madre y todo siguió de mal en peor, su marido empezó a maltratarla pero no solo a ella, también a sus hijos y esto si que fue un verdadero calvario pues para colmo de desgracias su marido tuvo un lío con otra mujer y se cegó tanto con ella que era un sin vivir para la familia.
Un día Luis le confesó que estaba enamorado de “la otra” y se marchó con ella y María de la noche a la mañana se encontró sola y con cinco hijos que mantener y desde entonces vive así, ahora tiene tres nietos y un cuarto que está en camino pero ella que nunca se derrumbó ante nada sigue de madre coraje mas feliz que nunca.
Mª José Guillamón Molina
Velilla de Jiloca


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Mi pueblo, por Criselinda González

Categoría: Moros el día 2010-01-20 18:24:32

  ¿Quién no está orgulloso de su pueblo? Y además para cada uno su pueblo es el mejor. Empezaré por deciros que Ángel Urzay hablando de nuestro pueblo dijo: " El casco urbano de Moros es el más interesante espectacular y homogéneo de toda la comunidad de Calatayud".

 Sólo con esto y lo que os voy a seguir contando os podéis hacer una idea de cómo es...
     Mi pueblo llamado Moros está en la provincia de Zaragoza aunque a pocos Km. de la provincia de Soria así que las temperaturas son bastantes bajas pues además desde muchas partes del pueblo se divisa el Moncayo así que el cierzo lo tenemos muy presente durante el invierno.
     Es un pueblo de lo más pintoresco que haya en esta provincia pues las casas están una encima de la otra y a la vez está construido en un sitio que está rodeado de montes y a la vez bordeado por el río Manubles que es afluente del Jalón.
     Lo de las casas una encima de otra parece muy raro pero esto quiere decir que para entrar en una vivienda se puede hacer por la calle de arriba y por la calle de más abajo.
    Este pueblo llegó a tener unos 1200 habitantes pero ahora somos unos 500, eso si, tenemos la gran alegría de ser el pueblo de más niños de toda la comarca, y eso es de lo que mejor podemos presumir.

             Siempre ha sido un pueblo de agricultores y ganadería, ahora además de esto también se trabaja en la construcción y otras personas en una cooperativa de fruta que se hizo por los jóvenes agricultores y otros almacenes con  frutas

        Eso si sobre la fruta también podemos presumir hay de toda, desde cereza hasta uva y además de muy buena calidad pues lleva fama de ser una de las mejores de la comarca.
 
          Es un pueblo que tiene mucha extensión por eso hay mucho termino de regadío y mucho más de secano donde se cultiva almendros, cerezos viña ect. Luego también mucho pinar que es precioso para caminar y también para buscar rebollón cuando es el tiempo
Luego para el verano también presumimos de muestra piscina es preciosa y además la tenemos muy bien acondicionada y junto a ella la barbacoa donde hacemos todas las semanas un día los hombres y otro día las mujeres, nuestras buenas cenas y a la vez buenas juergas.
         De sus gentes pues como en casi todos los pueblos cada uno en sus casas, pero si algo bueno o malo pasa todos nos volcamos para estar juntos.
        Bueno de mi pueblo ya vale pues si no seria muy largo.
 
 
   Del centro de adultos os digo que siempre hemos estado muy bien, pero este año nos han hecho una aula preciosa con muchos más ordenadores y una blibioteca mucho más grande que la que teníamos. Así que da gusto el estar allí.
 
         Yo personalmente ya llevo muchos años que voy a toda las clases que puedo pues estuve unos años enferma y ahora parece que al verme en clase lo atenta que estoy y el interés que pongo en todo, cuando las cosas me salen bien, siento que me da vida y me siento feliz; así que esto para mi con los años que tengo le doy mucha importancia.
 
 
         De los profesores os diré que gracias a Dios me he llevado muy bien con todos ellos pues el primero que estuvo, fue Jorge
maravilloso para todo. Después Maria José, de esta un encanto, Marta bien. Sara que voy a decir que fue mi primera profesora de ordenador y yo no sabia lo que era un ratón, y en ese curso termine con la sangría francesa que ya es decir.
 
           Luego Elena una buena chica. El año pasado, fue el peor pues por cosas que no sé, vinieron dos y se marcharon. Ya al final la de este año no voy a decir mucho pues me dirá pelota pero solo os digo que es encantadora como profesora y como persona.
               Para finalizar os diré que para mi unas de las mejores cosas que se han hecho para los mayores son” las aulas de adultos”. Ya que nosotros no tuvimos la oportunidad de aprender que ahora se tiene.
                  Y me despido diciendo lo inteligente que era el que dijo.
         EL APRENDER NO OCUPA LUGAR
 
                                                                            Criselinda González

moros02


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Publicado por: Dori Robisco | Comentarios (0) Leer comentarios | Exportar PDF | Escuchar este post

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Portada

Categoría: Relatos 03 el día 2010-01-08 13:58:34

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Publicado por: José Ramón Olalla | Comentarios (0) Leer comentarios | Exportar PDF | Escuchar este post

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Presentación y agradecimientos

Categoría: Relatos 03 el día 2010-01-08 13:55:52

Esta modesta publicación recoge un conjunto de relatos presentados a las dos primeras convocatorias de un Certamen Literario que resurge  con vocación de continuidad.
En cursos ya lejanos tuvieron lugar convocatorias aisladas, monotemáticas, dirigidas al alumnado de Calatayud. En esta nueva etapa, el Centro Público de Educación de Personas Adultas de la Comunidad de Calatayud inicia el Certamen con periodicidad anual y ampliando la participación al ámbito de actuación del Centro, al ámbito comarcal.
De la primera convocatoria, en 2.002, de los 42 relatos presentados, publicamos los galardonados; de la segunda, en 2.003, la totalidad de los presentados, otros 42. En ambos destaca en número la participación de Calatayud, Morata y Velilla de Jiloca.
Para la valoración de los mismos, el Centro ha contado con un jurado de lujo, formado por personas estrechamente relacionadas con el mundo literario y a la vez con el educativo: Ana Fuertes y José Ramón Olalla, asesores del Centro de Profesores y Recursos y escritora la primera; María Jesús Gaceo y Blanca Langa, profesoras del Instituto de Educación Secundaria “Primo de Rivera” y escritora la última, grandes lectores los cuatro.
Ha de verse esta publicación, pues, como respuesta obtenida en convocatorias de libre participación, en la que cada autor o autora ha sido capaz de vencer a ese censor que toda persona lleva dentro, lo cual es ya un acto meritorio. Nos referimos no sólo a afrontar cuestiones de estilo, formales; sino más bien a delatar esa reserva, ese recato que supone el hecho de escribir una historia en la que inevitablemente se reflejan puntos de vista y opiniones que a veces no se desea dejar traslucir, si bien son dignas de ser expuestas.
En cualquier caso, este ejercicio de creatividad es loable y, en la mayoría de los casos, está ligado al hábito lector de las autorías. Es lo que se pretende.

El centro agradece a Ana Fuertes,  José Ramón Olalla, María Jesús Gaceo y Blanca Langa su dedicación a la lectura y valoración de estos relatos.
Asimismo, agradece al Área de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Calatayud,  a la Comunidad de Calatayud y al Centro de Estudios Bilbilitanos la colaboración prestada.


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