Me llamo Pilar
Categoría: Presentación el día 2007-11-25 22:10:52
Este es mi segundo curso en el Colegio Ramón Sainz de Varanda de Zaragoza, exactamente a once minutos de mi casa. Si los hados no deciden otra cosa, en él me jubilaré.
Aunque nunca había temido a los ordenadores y poseía una larga experiencia en pelearme con los procesadores de texto, hace cinco años recalé en el Centro de Profesores y Recursos de Calatayud... y aquello, aquello era otra cosa. Aprendí mucho, ¡qué remedio me quedó!
Mi vuelta a clase coincidió con la llegada de los tablet a mi centro, por este motivo la directora (al comprobar que yo era la única nueva adquisición que había tenido un tablet en las manos) me ofreció la tutoría de un quinto de primaria y en él estaba, más contenta que unas pascuas.

Con la lengua fuera
Categoría: Aularagon el día 2007-11-25 21:58:16
Como siempre, con la lengua fuera, a dos días de entregar la "práctica" y luchando con los podcast. Este artículo -por si aún no se nota- es el de "valoración personal".
En cuanto a la dificultad,el módulo I me ha parecido accesible, igual porque hay herramientas y procedimientos muy similares a los de las publicaciones SPIP (algo que los profes deberían divulgar entre los alumnos de este curso), con las que estaba familiarizada.
Tengo una dificultad pendiente con las fotografías, ya que si la ubico, copiando y pegando la etiqueta en el texto, me aparecen dos idénticas. Una por defecto, entre el primer y el segundo párrafo, centrada, y la que yo he colocado (conscientemente). Se me ha ocurrido borrar la primera, pero no "la veo" en el articulo... seguro que es una tontada, pero no me he aclarado.

¿Un blog didáctico?
Categoría: Aularagon el día 2007-11-25 21:57:56
Los maestros (lo siento, profes de secundaria, sobre todo los maestros) somos capaces de encontrar uso didáctico a casi cualquier cosa. A veces me sorprendo recogiendo una rama caída en la calle, comprando un boniato en la verdulería o guardando unas instrucciones de cómo cambiar una rueda de repuesto para usarlas en el aula...
En este esfuerzo se puede tender a exigir al mundo exterior que "cambie" para adaptarse a la escuela. No puedo quitarme de la cabeza a un colega que pidió en público al director de un periódico que cambiara el formato de su diario para que "cupiera" en las mesas de los escolares. ¡En fin!
No se trata, pues, de adaptar los blogs a la dinámica escolar sino de potenciar aquellas características que pueden ayudarnos en el proceso de reinventar la escuela, algo que debemos hacer cada día.
Desde mi punto de vista, el blog es una herramienta excelente para el trabajo con distintos tipos de textos, la escritura creativa y la reflexión sobre la lengua, y esto por varias razones:
- El blog da un uso social a los textos de nuestros alumnos, que ya no "duermen" en el cuaderno de cada uno.
- El blog es inmediato y el trabajo de hoy se ve hoy, y mañana...
- El blog exige responsabilidad, corrección en los textos y un cierto mimo a la hora de recabar información y redactarla, después de todo la van a leer otras personas.
- El blog permite crear diferentes categorías que puedan responder a distintos tipos de texto: expositivos, argumentativos, informativos, literarios...
- El blog permite la ilustración de los textos, y ello exige la creación y/o elección de imágenes adecuadas que nos ayudan a mejorar nuestras producciones.
- Lo mismo podemos decir de la inclusión de sonidos.
- Por último (este punto siempre va al final, habrá que pensar porqué), el blog es una excelente herramienta de trabajo para afianzar las relaciones de las familias con la escuela.
Cómo trabajar en AColab y no morir en el intento...
Categoría: Aularagon el día 2007-11-25 21:57:32
Por estas fechas, casi un mes más tarde de lo previsible, puedo ponerme a hacer esta valoración sobre el módulo 2.
Vamos por partes: la herramienta AColab me ha parecido muy interesante. Tener en el mismo bloque la posibilidad de enlazar foros y chat, así como la biblioteca de borradores me parece fantástico y puede dar mucho juego en clase: colgamos un documento-guía y luego otros de consulta (word, journal, ppt, webs...) y hacemos que los alumnos trabajen en equipos con tareas definidas y usando las herramientas que ponemos a su alcance. Muy, muy interesante.
Problemas que he visto en la práctica: en primer lugar, es difícil arrancar cuando la gente no se "conoce" previamente. Creo que una presentación inicial, con fotico y todo, y unos datos comunes (horas para conectar por chat, herramientas que se manejan...) facilitan el trabajo en el caso de grupos que, como el nuestro (el Jiloca), no se habían constituido con anterioridad y cuyos miembros no se conocían de nada. Otra posibilidad es designar un coordinador durante un periodo corto de tiempo: por ejemplo, la primera semana o los primeros diez días, coordinador que pueda marcar un calendario, distribuir funciones, poner horario de chat... en fin, lo que sea, partiendo de las opiniones de todos. Creo que en mi grupo nadie quiso asumir ese papel desde el comienzo, y no por pereza sino por aquello de "van a decir/pensar que mando mucho, o que voy de lista"...
SPIP, el periódico digital
Categoría: Aularagon el día 2007-11-25 21:57:13
SPIP es una herramienta eficaz para escribir en el aula. Escribir, eso tan fácil y tan complejo a la vez. Una vez que hemos conseguido que los niños traduzcan los signos a sonidos y grafiquen con un poco de habilidad consideramos que ya saben escribir y nuestra mayor preocupación es que sigan los dictados y que respeten las normas de ortografía. De escribir, con mayúsculas, nos olvidamos.
Años después nos sorprendemos de que no puedan hilar sus pensamientos y transformarlos en oraciones simples (sujeto-predicado), que parezcan incapaces de utilizar los nexos más básicos o los signos de puntuación, que no sepan comenzar ni terminar distintos tipos de textos... Es que no les hemos enseñado, no han practicado. Estábamos tan pendientes de las bes y las uves, de los diptongos y los hiatos, los determinantes, los sinónimos... hemos hecho tantos ejercicios que no nos ha dado tiempo de escribir.
Los procesadores de textos hacen maravillas en manos de los niños. Les permiten escribir a la misma velocidad que piensan y sin preocuparse del orden, facilitan que una lluvia de ideas se transforme, poco a poco, en un texto ordenado en párrafos, y que éstos suban o bajen dependiendo de qué estructura final den a su producción. Les permite quitar y poner, añadir y cambiar, sin tachar, sin utilizar borradores y sin hacer esquemas previos. El procesador de textos les da libertad y les permite, además, ilustrar sus producciones con imágenes propias o sacadas de internet.
Todos los procesadores de textos ofrecen estas (y otras) posibilidades. ¿Qué aporta SPIP? La posibilidad de que estos textos sean leídos y comentados, que no mueran en el cuaderno escolar. ¿Qué hay más inútil que una carta encerrada en las páginas de una libreta?
Cuando los niños y niñas ven sus textos publicados, cuando sus padres y otros familiares y amigos se asoman a sus textos, éstos recuperan la función social que nunca debieron perder. Los niños, orgullosos de sus producciones, las miman, y los profesores ven cómo sus alumnos buscan la mejor forma de redactar un pensamiento complejo o atienden sus explicaciones acerca de dónde va mejor esa coma.
El proceso de corrección de un texto en la pantalla electrónica es más sencillo que en un cuaderno porque los cambios se ven inmediatamente y las mejoras pueden realizarse sin necesidad de recopiar el texto original.
Una pizarra sin tiza
Categoría: Aularagon el día 2007-11-25 21:56:44
Hace ya un tiempo que presenté a nuestros profes mi relato sobre el uso de la pizarra digital en clase. Se titulaba "Rectas y Ángulos" y era una unidad didáctica de introducción a la geometría en quinto de primaria. En ella había utilizado recursos extraídos del CATEDU y de los CPR de Calatayud y Zaragoza I y una presentación en power point de creación propia.
Ahora me toca hacer la valoración personal. A estas alturas del curso, "rellenar" una lección del libro -la que toca- con recursos TIC externos y hacer alguna cosita ad hoc no me resulta complicado. Lo difícil será, en un futuro próximo, que no sea el libro el que marque la programación de mi aula, que, definitivamente, éste se convierta en un elemento de apoyo, como los diccionarios o los atlas.
Mientras tanto la dificultad es conjugar esos recursos informáticos con un modelo de trabajo que nos sirva para superar la relación profesor-alumno que se da en la escuela: El alumno sólo puede aprender del libro y del profesor y, siempre, de manera individual, en un rol pasivo en el que contesta (casi nunca pregunta) y sigue las orientaciones del profesor.
Mi pizarra digital, además de no manchar de tiza, tiene unas ventajas estupendas. Cuando usamos el ordenador del profesor, la pantalla es un imán para la vista y la atención de los alumnos. Es fácil que los chicos y chicas vayan de su puesto escolar a la mesa del profe a completar ejercicios o a la pantalla para señalar o explicar algo delante de ella. La posibilidad de buscar en internet en el acto cualquier ilustración o explicación añadida, es maravillosa.
Cuando lo que usamos son los tablet para desarrollar trabajo individual, la cosa también funciona. Los chicos y chicas se aprestan a trabajar con más ganas, los niveles son más individualizados, el trabajo nunca se acaba, la clase está en calma (si hay demasiada calma, siempre puedes usar el programa espía Vnc para echar un ojo en las pantallas adecuadas)... Mi problema es el trabajo en equipo.















