[0]
El acoso y derribo al funcionario docente
Categoría: Reflexionélidas el día 2012-03-19 10:26:23
Hoy leía un interesante artículo sobre el preocupante y desproporcionado ataque a los funcionarios, y dentro de los funcionarios, a los docentes, que estamos viviendo en nuestros días.
Os recomiendo su lectura, es de Jordi Martí. En un post de su blog, XARXATIC.
Las reflexiones me surgen inconexas y desde la rabia y frustración. Os pongo el comentario que he hecho en su blog:
"El Director del Centro en el que actualmente cumplo con mi trabajo docente, desde la posición de “asesor docente”,en un Centro de Profesores y Recursos(que al 95% sabemos que va a desaparecer),comenta que “en mis(sus) más 40 años de profesión nunca ha vivido un momento de tal desmotivación, impotencia, y desorientación”
Yo no llevo 40, llevo 12, 4 como funcionario, pero desde luego el comienzo en esta etapa de mi vida no puede ser más descorazonador. Tras varios años deambulando por diversas interinidades, por toda la geografía aragonesa, que no es pequeña, llegando a perder dinero para poder trabajar y “puntuar”, estudiando como un burro con orejeras en todos los tiempos muertos de mi vida, que otros dedicarán a echar la siesta, o leer un libro, o ver el “Sálvame”,…, y alejándome de manera casi definitiva de las amistades de mi población de origen, y en buena parte del tiempo a poder pasar con mi familia,…, conseguí llegar a obtener el "Título de funcionario", como profesor de secundaria. Menudo “chollo”, me decían, “ahora a tocarte la tripa”, “no sabes la suerte que has tenido”,…
“El chollo”, me costó lo suyo. NO es de regalo, NO toca en una tómbola, NO me levanté una mañana y dije, “me voy a meter funcionario”. Primero tuve que luchar durante la educación secundaria por acceder a la carrera universitaria que deseaba y logré con esfuerzo. Segundo, tuve que hacer tal carrera, resulta que tampoco la regalan, no vale recomendación, ni tener un tío en ningún Ayuntamiento o Diputación... (6 años fuera de mi casa, en Vitoria, sufragados por mis padres y por una pequeña aportación de los trabajos basura que como estudiante podía llevar adelante)
La elección de estudiar y seguir en la brecha, me separaba de otros amigos o compañeros de infancia y estudios, que, por no poder, o por no querer, no siguieron ese camino, y optaron por empezar a trabajar. Muchos de ellos iban teniendo su casa, iban haciendo familia, incluso a algunos les iba bien y en vez de casa era chalé, con su TV de plasma, su AUDI en la puerta de casa, y su vida a nivel de directivo-ejecutivo…
Yo, elegí la vía de estudiar. Y acabada la carrera, como muchos otros locos, elegí lo tortuoso, un camino con inicio, pero quizá sin final. El de jugársela a la difícil tesitura de unas oposiciones. Es la vía elegida por muchos miles de funcionarios, y de más miles que buscan serlo.
Tras empezar a opositar, pasé los años comentados de penurias e incluso pérdidas económicas, para seguir y seguir opositando, y ganar el puesto, lo que supuso el abandono de mis amistades, el alejamiento de mi familia, y otro sinnúmero de sacrificios personales, como por ejemplo la imposibilidad de desarrollar cualquier actividad o hobbie que pudiera requerir continuidad(jugaba a fútbol en el equipo de mi pueblo, luego hice de entrenador,en varios sitios, tuve que terminar por dejarlo…)
“El chollo”, me hace actualmente, ya con la plaza, vivir a 300 km de mi casa, con mujer y dos hijos,esperando que la lotería del concurso me acerque a menos de una hora de viaje, para poder hacer el viaje en el día y vivir en mi casa. ¿Qué debe fallar en el sistema cuando gente interina, que no ha aprobado una oposición en su vida, se va a jubilar y ha trabajado toda la vida en la puerta de su casa…?(pero este es otro tema aunque vaya ligado) Mientras tanto, con un sueldo, que cada vez es menor, pago piso de alquiler, el otro piso que es mi casa, coche y gasolina para poder acercarme a casa los fines de semana, y por supuesto el vivir de las 4 personas que forman mi familia a día de hoy. “El chollo” se está convirtiendo en una vivencia cada vez menos recomendable. A la que es difícil adaptar la vida de una persona, menos aún con familia. A la que, una vez empezado, se ve difícil escapatoria, siquiera alternativa. Actualmente trabajo de asesor de formación. Es mi segundo año en un CPR, CPR que se va a cerrar, si un milagro no lo remedia. Un trabajo durísimo e ingrato que me ha permitido obtener una experiencia y un bagaje vital impresionante, pero que una vez más, parece una inversión en saco roto, un esfuerzo sin continuidad, sin reconocimiento, ni de los dirigentes del “cotarro”, y lo que es peor, ni de muchos compañeros docentes. Una experiencia desaprovechada y baldía, que tendrá sus frutos, seguro, en mi aportación individual futura al mundo docente, pero que deja casi todo el equipaje de recursos acumulados, por mi parte y por parte de decenas de asesores de formación, en la cuneta.
“El chollo”, si pierdo este puesto de asesor, me lleva a mi centro de destino.
No es ningún drama ir a mi centro, como a algunos de mis compañeros docentes les gusta afirmar, entre fanfarroneos y risas falsas. Al contrario, laboralmente seguro que estoy más cómodo, es el medio al que ya estaba adaptado. Es un medio en el cual es cómodo y gratificante evolucionar desde el compromiso y el trabajo diarios, y que además, me gusta.
Lo que sí es un drama es que en la actualidad esté cobrando casi 300 euros menos al mes de lo que me correspondería según las cifras que se manejaban cuando me hice funcionario, hace 4 años. No sólo nos han "congelado", sino que nos quieren romper en añicos, cual cubito de hielo para el mojito. Los sueldos bajan, la sátira lleva a decir que hemos de trabajar en julio, para “prestigiar nuestra labor”. Las condiciones de vida son cada vez peores, ayer pagué a 1.49 el litro de 95, y una autopista por la que paso habitualmente, que ya está amortizada, a su máximo desde que se abrió al público. Los recibos de comunidad de mi vivienda habitual son desorbitantes, como un chalé de lujo, gracias a los 6 o 7 morosos de miles de euros acumulados,…,que están denunciados desde hace más de dos año, pero la justicia tampoco avanza, tampoco hay medios, se amontonan los papeles.
Los funcionarios, que casta.
¿Conclusión? Al igual que Jordi me pierdo en divagaciones, la tensión la llevo a flor de piel. Como gran parte de mis compañeros, aunque a veces no se luce. Son años de emociones acumuladas, lloros, nervios, tensiones. Te dejas una porción de vida por luchar en algo en lo que crees, y en algo, porqué no, que da estabilidad, y con lo que no te harás rico pero no debes de pasar agonías. Son años de preparación, estudios(como todo funcionario que se precie, sigo estudiando, en mi caso he empezado otra carrera, he sacado un máster, 4 títulos de Técnico superior,cursos de la EOI,cientos de horas de formación…),y seguiré, ese es el camino elegido. Aunque quiten de ese “camino”, las farolas, aunque no asfalten, aunque el peaje pueda llegar a hacerse imposible de pagar. Me pregunto muchas veces cual será el curriculum y la trayectoria de muchos de los iluminados que están decidiendo nuestro futuro, y nos están vilipendiando de forma monstruosa. Lo que veo en algunos de ellos es que ni saben inglés, ni “echar cuentas”, ni siquiera en algunos casos, hablar y dirigirse con corrección, educación y respeto, a su público, a los que les han votado, y qué decir a los que no.
Mientras tanto la actitud de nuestro colectivo es de risa. Maricón el último y “¿qué hay de lo mío?”,…
Pero la cuerda se está tensando, y va a haber un momento en el cual no haya sillón para acomodarse, lugar donde esconderse, excusa para seguir adelante adaptándonos a un infierno que se va a hacer insoportable. Espero que llegue ese momento porque ya es hora. Como funcionario, orgulloso, como docente, más, espero que llegue ese momento. ¿No valemos? ¿Somos una especie a extinguir? Vamos a ver que ocurre si se paraliza la educación, los bomberos no apagan fuegos, los médicos no sanan enfermos, la policía se queda en su casa, etc. etc. Qué casta la de los funcionarios. Ya es hora de que creamos en nosotros. Nuestro trabajo nos ha costado y nos cuesta, y en muchos casos, desde la convicción en hacer las cosas bien, en pensar que aportamos, desde el conocimiento, la experiencia, y la profesionalidad.
Y no cobramos tanto… ayer leía en prensa que el sueldo medio en Aragón es de más de 2000 euros. A ver que funcionario cobra más de 2000 euros. Pocos."
Etiquetas: reflexionélidas , acoso , derribo , funcionario , docente , asesor ,
Agregar a marcadores:





