Primeras impresiones de Eva
Categoría: Primera impresión el día 2011-03-18 00:05:58
Creo que discutir la utilidad del uso de las TIC en el aula es algo simplemente “ridículo”. Más bien , el uso de las TIC para los docentes hoy en día es algo ineludible ( véase el currículo y lo referente a la competencia digital )Yo diría , como dicen los ingleses, que los ordenadores “are here to stay” y cuanto antes nos lo creamos , mejor.
Es cierto que si esto sigue discutiéndose o suponiendo cierto recelo es porque todavía no lo hemos asumido del todo. Y hacer que el docente lo asuma por ley o por obligación no es muy buena idea.
Es cierto también que cada vez es mayor el número de profesores que se acercan al mundo del PC y de todas sus posibles aplicaciones en el aula. Y también es cierto que muchos lo intentan y desisten por una razón de peso : nuestras aulas no están preparadas. Esta afirmación puede parecer un tanto radical, pero en muchos centros gran parte de las aulas no están dotadas de algo tan básico como un proyector, una pantalla y unos altavoces. La conexión a internet en la gran mayoría de los centros deja mucho que desear. La línea puede funcionar bien cuando hay pocos ordenadores en red , pero si se pretende que varias clases accedan a internet a la vez , la conexión es lentísima o la red se cae. Lo más común del mundo es ver a los compañeros que deciden usar mínimamente las nuevas tecnologías en sus clases , pasear con los carritos portadores de equipos informáticos por los pasillos del centro , apartando a los alumnos como pueden y sudando para llegar a tiempo a clase para comprobar que , en muchas ocasiones , su esfuerzo es baldío ya que no hay red o el proyector no funciona.
Con todo esto quiero decir que al docente se le tiene que dar la oportunidad de querer usar las TIC porque están perfectamente a su alcance : encima de su mesa en cada clase hay un ordenador perfectamente conectado que facilita su docencia. Es de esperar que con este proyecto de la Escuela 2.0 esto mejore.
En mi caso siempre me ha gustado mucho el mundo del ordenador y utilizar diferentes aplicaciones para mi labor docente. Hace años que uso blogs con los alumnos, que los chicos usan internet como fuente de información para algunas de sus tareas o que pido a los alumnos hacer presentaciones en clase su ayudándose del formato digital. También uso el mail y últimamente el aula virtual del centro para proporcionar material de todo tipo a los alumnos. Hace un tiempo que uso en clase formatos digitales facilitados por las editoriales. Pero tengo que reconocer que el uso de todo esto ha variado mi manera de afrontar mi docencia sólo hasta cierto punto : mis clases siguen teniendo en su gran mayoría al profesor como punto de referencia – sigo , supongo , todavía buscando .Tampoco he tenido nunca la oportunidad de que los alumnos puedan tener un PC a su disposición. Es más , casi nunca he podido acceder a las aulas de informática de manera regular bien debido a que ya estaban ocupadas o porque eran demasiado pequeñas para el elevado número de alumnos de mi clase. Pero es verdad que poco a poco voy buscando el hueco para que sean ellos los que vayan haciendo la clase. Y en esto estoy.
El proyecto de la escuela 2.0 supone un reto para los centros. Como proyecto de centro que es, debería hacer revisar nuestros proyectos educativos colectivos . En el plano individual y personal, no me asusta en absoluto el uso de la pizarra digital y su software : como todo lleva un tiempo acostumbrarse a su manejo , pero eso es una cuestión técnica fácil de solventar. Lo que más me preocupa es enfrentarme a una clase de 30 alumnos con su PC de manera más o menos regular. Porque soy consciente de que esto lleva consigo un planteamiento metodológico nuevo.
Espero que aunque me cree otras dificultades , esta nueva forma de trabajar proporcione un mejor tratamiento de la diversidad ( que , en el aula de idiomas , es indispensable ) o facilite trabajar un poco más el aprendizaje colaborativo. Seguro que me llevará tiempo ir explorando todas estas posibilidades , pero no me faltan ganas.


















