<< < 4 5 6 7 8 [9] 10 11 12 13 14 > >>
Categoría: Leyendas el día 2008-05-05 18:48:02
Muy cerca de Sabiñán, en dirección a El Frasno, hay una torre: la de las encantadas, que sirvió de encierro a las tres hijas de Abben Xumanda, señor de Sabiñán a finales del siglo XIV.
Cuentan que el padre las recluyó en la torre para ocultarlas de los amores que profesaban a tres cristianos que, además, carecían de hacienda. Una ventana colgada sobre un manantial era su único contacto con el exterior y esa ventana desveló su presencia reviviendo las relaciones entre los jóvenes.
Los encuentros furtivos duraron hasta la noche de San Juan cuando, descubierta la traición, el despechado padre envió a sus esbirros que dieron muerte a los amantes.
La tragedia da a la historia varios finales y un hecho mágico: unos dicen que las tres moricas se arrojaron por la ventana; otros, que murieron de amor; algunos, que se refugiaron en una gruta al pie del torreón y que allí volvieron, sin que su padre se enterara, para permanecer siempre encerradas con la sola compañía de tres palomas que mandaron traer.
En cualquier caso, Abben Xumanda, acudía a la torre todas las noches de San Juan a llorar su desgracia y veía, encarnadas en tres palomas blancas, revolotear el alma de sus hijas sobre el manantial. Desde entonces, en esa mágica noche y en recuerdo de la tragedia, el pequeño estanque recibe la visita de las tres aves que recobran su aspecto femenino y se bañan en el pequeño estanque. Más de uno las ha oído sus lamentos y alguno las ha visto.
Categoría: Puntos de vista el día 2008-05-01 11:26:09
Estefanía Barón
C.P. Ramón Saínz de Varanda (Zaragoza)
Esta mañana, al despertarme he ido al baño y me he dado cuenta de que todos los muebles eran muy grandes: el váter, el lavabo, la ducha… Mientras observaba asustada todo el cuarto pensé en mirarme al espejo.
¡Ahhh! Qué susto. Era un terrible piojo peludo con seis patas.
Cuando mi hermana se despertó aproveché para colarme en su cabeza. ¡Qué bien! Qué chula era mi nueva casa. Tardé un rato en acostumbrarme, sobre todo a mis patitas, porque no había sido un piojo antes, pero tampoco estaba tan mal.
Entonces, de repente, cayó una gran lluvia que se me llevaba por delante. Resbalaba sobre la cabeza de mi hermana y hube que agarrarme bien fuerte a uno de sus pelos. Después tuve que soportar unas bruscas sacudidas, jamás había sufrido un terremoto y pasé mucho miedo, pero mis problemas no habían hecho más que empezar.
Una gran nevada que olía espantosamente mal lo inundaba todo. Yo estaba muy asustada y empezaba a marearme.
Cuando se me cerraron los ojos resbalé y caí arrastrada por una enorme cascada que acababa en un gran agujero, el desagüe de la ducha.
Me sentía sola y desgraciada, pero enseguida me di cuenta de que no estaba sola, mis padres, convertidos también en piojos, estaban conmigo. Viviríamos felices en nuestra nueva casa (la alcantarilla).
Categoría: Finales y ... el día 2008-04-21 20:37:24
Entonces el tamborilero vio que el hechizo funcionaba y ya no tenía miedo a los bandidos. Quiso probar a ver si también funcionaba con los animales. Cuando de repente del bosque apareció una manada de jabalíes salvajes que le atacaron, tocó su tambor con todas sus fuerzas y todos los jabalíes comenzaron a bailar, tocó, tocó y tocó hasta que los jabalíes murieron de cansancio y como estaba cerca de su aldea fue a buscar un carro para recoger a los jabalíes en su aldea se celebró una gran fiesta pero él no tocó el tambor para que nadie conociera su secreto.
Lo escondió muy bien y guardó el secreto del tambor hechizado porque pensó que en caso de otra guerra no sería necesario que hubiera muertos porque él la ganaría con su tambor hechizado y colorín colorado este cuento se ha acabado.
Sergio Arguedas 5º de Ibdes
Categoría: Finales y ... el día 2008-04-21 20:32:06
Al cabo de un rato el tamborilero entró en un pueblecito, bebió agua de la fuente y allí se encontró con la abuelita del pueblo anterior, esta le dio dos monedas mágicas y le dijo:
Abuelita - Guárdalas bien pero tienes que saber una cosa… que son monedas mágicas.
Tamborilero - ¿Pe- pe- pe- pero tú no eres la abuelita del otro pueblo?
Abuelita- Sí pero te voy a decir que tengo brujería y hago milagros pero la gente de mi pueblo me toma por loca pero no lo soy. Tú me crees ¿verdad?
Tamborilero - Sí, yo te creo porque eres muy simpática y generosa. Si tú me cuidas y proteges de todo lo que me ocurra durante el camino yo te estaré muy agradecido y te regalaré mi tambor.
Abuelita - No hace falta que me des tu tambor yo lo hago de buena voluntad.
Tamborilero - Bueno tengo que continuar mi camino, adiós.
Abuelita - Adiós.
El tamborilero siguió su camino y se paró a descansar en el lago. Le apareció un loco y le dijo que o le daba las monedas o lo tiraba al lago. Pero él como sabía que le iba a defender la abuelita le dijo que no y entonces el loco probó a tirarle al lago pero en lugar de caer el tamborilero, cayó el loco y así el niño pudo escapar. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
Rubén Sinusía 6º Ibdes.
Categoría: Finales y ... el día 2008-04-21 20:29:57
El tamborilero llegó a su casa y todo el pueblo lo recibió muy contento. El tamborilero explicó el encantamiento del tambor y ese mismo día organizaron una fiesta. A partir de ese momento, todos los años celebrarían el día del tamborilero. Era considerado el mejor tamborilero del mundo porque tocaba muy bien. La gente aplaudía muy fuerte y el tamborilero se fue tan contento tan contento, que se fue a casa sin parar de tocar y bailar y colorín colorado este cuento se ha acabado.
Jose Manuel 5º Ibdes
Categoría: Finales y ... el día 2008-04-21 20:20:22
Un día por la mañana después de levantarse se encontró con un amigo que vivía en el pueblo donde vivía el llamado Manuel. Manuel al verlo le dijo que se había perdido entonces los dos juntos siguieron caminando. Cuando se hizo de noche buscaron un poco de comida y se fueron a dormir. Era una noche un poco fría así que se pusieron debajo de un árbol gigante y se taparon con las hojas que encontraron debajo del árbol. Al otro día se levantaron y empezaron a andar, llegaron a un pequeño pueblo, tenía las casas viejas, parecía que no hubiera nadie, entonces el tamborilero recordó que ese pueblecito estaba cerca de donde vivían él y su amigo así que empezaron a andar, tuvieron que descansar pero enseguida siguieron hasta llegar a su pueblo. La gente los recibió con mucho entusiasmo y el tamborilero empezó a tocar el tambor y la gente bailaba como loco y colorín colorado este cuento se ha acabado.
Isabel Lozano 5º curso de Ibdes
Página anterior Página siguiente 