María Moliner
Infantil-Primaria
Excursión a la nieve
Categoría: Taller de escritura el día 2011-03-22 09:37:43
El día 13 de marzo algunos niños y padres del colegio María Moliner, entre ellos, mi familia y yo, fuimos a una excursión, organizada por el AMPA, a Candanchú. Este fue mi primer año.
Me tuve que levantar a las 6 de la mañana para llegar a tiempo a las 7 a la parada de autobús, que está enfrente de nuestro colegio. Aunque mi familia y yo nos retrasamos un poco porque nos costó bastante ponernos los trajes y desayunar, es decir, que llegamos con prisas al autobús y encima, los últimos. Había dos autobuses, nos subimos en el segundo donde nos esperaban: Marta, Javier y Ana, con sus padres, guardándonos sitio. Fue un viaje largo, tuvimos que parar. Yo, como siempre, me puse mala y… ya sabéis lo que pasó con mi desayuno, se quedó en unas cuantas bolsas. A mitad de camino, como he dicho antes, paramos para almorzar, aunque yo no tomé nada. Al bajar, nos encontramos con mis amigos: Paúl, Andra, Melissa y Estefanía, que iban en el primer autobús.
Seguimos con el viaje. Como nos aburríamos y estábamos tan cansados, porque nos habíamos levantado tan pronto, nos quedamos dormidos y… a nuestras madres, no se les ocurrió nada mejor que hacernos fotos.
¡Por fin llegamos! ¡Que bonito era! Se veía toda la nieve blanca y a gente esquiando, deslizándose con sus trineos, lanzándose bolas…
Tuvimos que andar un poquillo para ir a la pista, pero mereció la pena. Fuimos corriendo y nos tiramos en la nieve, después hicimos una guerra de bolas, mientras alquilaban los trineos; cuando los tuvimos, nos tiramos una y otra vez. Subimos muy alto e hicimos una carrera, Paúl y Javi en un trineo, Ana sola y en otro Marta y yo, que fuimos las ganadoras porque íbamos a toda velocidad, casi nos damos un buen tortazo. Probamos hacer un muñeco de nieve, hicimos una bola gigante e intentamos tirarla por la cuesta para que ocurriera lo mismo que en los dibujos animados y funcionó un poquillo. También fue divertido ver y montarme en el trineo con mis padres y mi hermano. Más tarde, ya cansados de tanto subir las cuestas, nos acercamos a un puesto en el que daban gratis productos de Milka: gorros con cuernos y manchas, chocolatinas, estuches…
Se hizo la hora de comer y desde Candanchú bajamos a Jaca donde paramos para comer en un restaurante llamado La Abuela II. Marta, Javier y yo comimos en un jardín que había en frente. Terminamos de comer, mucho antes, que los que entraron al restaurante, y como hasta las 4 y media no abrían las pistas de patinaje practicamos un poco de marcha, nos hicimos muchas fotos y jugamos por los bancos hasta que los demás acabaron de comer. Como nos sobraba mucho tiempo fuimos a La Ciudadela a ver a los ciervos. Estaban protegidos por un foso al que no podíamos bajar porque estaba prohibido. Eran muy bonitos y majos. Me daba miedo la gente que se acercaba al precipicio porque parecía que se iban a caer.
Finalmente, sobre las tres y media o las cuatro, partimos hacia las pistas de patinaje. Llegamos los últimos porque perdimos mucho tiempo haciéndonos fotos. Tardaron un poco en abrir. Mientras, nos repartieron las entradas. Yo entré sin mi familia, que no patinaron. Las pistas eran mucho más grandes de lo que yo me imaginaba. Había dos, una para profesionales y otra para visitantes, yo no había patinado nunca, aun así no me caí ni una sola vez. Me lo pasé en grande, agarré de la mano a mis amigas, patinamos juntas, hicimos carreras…
Pasamos una o dos horas allí, me dio mucha pena tener que salir. Me quité los patines y tuve dolor de pies. Finalmente salimos fuera donde estaban los padres y… ¡De vuelta a casa!
En el autobús estábamos cansados y hambrientos así que, a escondidas, empezamos a comer patatas y galletas. También nos pusieron una película, aunque yo no la vi, porque me empezaba a marear, después se me pasó porque dormí un poco. Pillamos un atasco y como nos aburríamos tanto nos inventamos canciones.
Una de ellas era así:
Soy una goma, un lapicero, un sacapuntas y un boli bic.
Soy un estuche, una libreta, un cuadernillo, rotulador.
Nos reímos bastante y no se como, se nos pasó rapidísimo el tiempo. Que bien porque no me mareé.
Por fin llegamos a Zaragoza, estábamos my cansados, nos despedimos los unos de los otros y volvimos a nuestras casas.
Esta ha sido una de mis excursiones favoritas, me lo he pasado muy bien, ha sido la primera vez que he visto tanta nieve junta y también ha sido interesante el patinaje. Me gustaría mucho repetirlo, ha sido genial.
Paula García Izuel 6ºA














