"Ética". José Luis L. Aranguren
Categoría: Ética el día 2010-01-23 09:08:56
El talante
"Talante y carácter son, pues, los dos polos de la vida ética, premoral el uno, auténticamente moral el otro. Pero importa mucho hacer notar que sólo por abstracción son separables. Se trata de dos conceptos-límite que no pretenden reproducir la realidad tal cual es, sino esquematizarla para su comprensión, separando idealmente lo que en realidad se da junto. No hay estados puramente sentimentales sin mezcla de inteligencia, puesto que inteligencia es "estar en realidad", y este estar en es anterior (lógicamente) al estar cómo (triste, alegre, desesperado, confiado). El hombre es "inteligencia sentiente", y nunca pueden presentarse separadas estas dos vertientes de su realidad. El hombre constituye una unidad radical que envuelve en sí sentimientos de inteligencia, naturaleza y moralidad, talante y carácter. Por eso cuando algunos moralistas predicaron una moral del carácter (por ejemplo, los estoicos, Calvino, Kant, Nietzsche en parte), y otros una moral del talante (por ejemplo, el Calicles de Platón, Lutero, Nietzsche en parte, Klages), si en vez de conformarse con pedir que predomine uno u otro, el dominio de sí mismo o, al revés, la espontaneidad, el entusiasmo y la vida apasionada, demandan un carácter que haya suprimido todo impulso natural o, al contrario, un talante puro, lo que en realidad piden es el absurdo de luchar sin fuerzas contra la fuerza del alma para lograr un modo de ser inanimado o el del regreso a la naturaleza animal (en la que ya ni siquiera cabría hablar de talante, puesto que éste hemos dicho que es la apertura inteligible al tono vital)".
















