Una canción, para empezar
Categoría: Presentación el día 2008-11-29 13:45:13
Un hombre es, en su mitad, lo que come y en la mitad restante, lo que lee. Y en el duelo de las dos mitades, con seguridad, la preeminencia está del lado del intelecto: somos lo que leemos. Lo decía ya Borges: debemos sentirnos enormemente reconfortados por lo que leemos (incluso más que por lo que escribimos). Naturalmente.
No encuentro mejor modo de presentar este blog que la lectura de una maravillosa canción de un canta-autor cubano, Silvio Rodríguez, titulada "Pequeña serenata diurna". Parece especialmente escrita para el propósito con que surge esta bitácora. Esta es la letra:
"Vivo en un país libre, cual solamente puede ser libre, en esta tierra y en este instante y soy feliz porque soy gigante.
Amo a una mujer clara que amo y me ama sin pedir nada -o casi nada, que no es lo mismo pero es igual-.
Y si esto fuera poco, tengo mis cantos que poco a poco muelo y rehago habitando el tiempo, como le cuadra a un hombre despierto.
Soy feliz, soy un hombre feliz, y quiero que me perdonen por este día los muertos de mi felicidad".
Puesto que alumnos y profesores no nos elegimos mutuamente y, en ocasiones, a lo largo del camino de un curso se producen tropiezos, resbalones y caídas, yo quisiera desearos a todos vosotros (como dice la canción) que viváis en un entorno libre, que siempre dispongáis de una entereza y un entusiasmo enormes, que encontréis un amor verdadero y que desarrolléis una ocupación que os haga estar y vivir en vuestro tiempo, como hombres activos. Que seáis, en definitiva, felices.
En ese caso, cualquiera se sentiría orgulloso de ser uno de los posibles muertos de vuestra felicidad.
Como presentación, ya vale.















