Relato la muerte al volante
Categoría: Pluma, tintero y papel. el día 2009-06-11 12:30:00
LA MUERTE AL VOLANTE
Un día llegué al parking de mi piso a las 10 de la noche. Aparqué mi coche en mi plaza, como todos los días. No había ningún coche en todo el parking exterior. Me extrañó bastante. Entonces vi un vehículo extraño al final del parking. Tenía los faros de color rojo y era enorme. Me acerqué lentamente hasta el coche. Había una persona con una capa negra y una guadaña. Al principio pensé que era una broma. Bajó la ventanilla y le dije:
- ¿Qué haces vestido así?
Él me respondió que era su ropa de siempre.
Yo, entonces, me enfadé. Aquel tipo pretendía asustarme y yo sabía que no era posible que fuera la Muerte. Fui a mi coche y me marché lejos de ese ser lo más rápido posible. Bajé a la planta subterránea y ahí estaba otra vez. Me extrañó.
Le pregunté:
-¿Por qué me sigues?
Esta vez me respondió: ¡Si eres tú el que me sigues!
Me iba a ir a casa cuando me di cuenta de que la puerta estaba cerrada y no se podía abrir. Estaba ahí, solo con ese extraño hombre. Intenté escaparme de él, pero no lo conseguí. Estaba encerrado.
Creí que había llegado mi hora. Entonces lo vi bajándose del coche. Se quitó la capa lentamente y vi que era Don Corleone, el mafioso más poderoso de Sicilia, dominaba todo el país. Cualquiera que lo provocara, acababa mal. Él era lo más temido de toda Sicilia.
Sin embargo, quizás yo soy el único que no tiene nada que temer porque es mi empleado; aunque últimamente está trabajando por su cuenta y eso me molesta.
¡Es muy peligroso desobedecerme! ¡Es muy peligroso desobedecer a la Muerte!














