Navega sin miedo
Categoría: TIC el día 2009-11-11 20:17:30
Navega sin miedo... pero con cuidad
Departamento de Ciencia, Tecnología y Universidad del Gobierno de Aragón.
A través de esta publicación el Departamento, con la inestimable colaboración del Justicia de Aragón, pretende transmitir un mensaje claro de que el uso de Internet y, en general, de cualquier herramienta basada en las tecnologías de la información y la comunicación, es un elemento de progreso en nuestra sociedad, que aporta beneficios inmediatos en todos los aspectos de nuestra vida; pero, como ocurre con cualquier otra herramienta, hay que conocer los principios básicos para una utilización segura. Estas elementales normas de precaución son útiles tanto para la necesaria supervisión de padres, tutores y profesores, como para la tranquilidad de uso por parte de nuestros niños y jóvenes.
El importante desarrollo de la tecnología de la información y de la comunicación, y, particularmente, la enorme potencialidad de Internet para transmitir información, intercambiar contenidos y establecer contactos con otras personas, ha supuesto un enorme cambio en nuestro modelo social, al permitir a cualquier persona, el acceso a los contenidos de la Red.
Los menores, como parte activa de la sociedad, son también usuarios asiduos de Internet, a la que acuden, tanto para jugar y comunicarse con otras personas, como con la finalidad de obtener una fuente de conocimiento en su proceso de aprendizaje. Ello encierra la posibilidad de que los menores estén expuestos, de forma accidental o consciente, a materiales inadecuados, bien porque vulneren su dignidad, o porque supongan un ataque a los Derechos del Niño.
La presencia de pornografía infantil en la Red, la violencia extrema o gratuita, la incitación al odio y la discriminación y los posibles contactos con personas que pueden engañar al menor entablando relaciones de abuso, han motivado la reacción de la sociedad para proteger los derechos de los menores.
Resulta prioritario el compromiso de todos los agentes sociales en la defensa de estos derechos, desde las familias, que deben enseñar buenas prácticas del uso de Internet a sus hijos, acompañándoles en su aprendizaje, hasta los poderes públicos y los Gobiernos, que vienen obligados a divulgar el conocimiento de esas buenas prácticas y deben liminar las posibles perturbaciones que determinados contenidos de la Red pueden causar en los derechos y en la dignidad de los menores.
















