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Las fábulas Samaniego
Categoría: Ser tutor /Aterrizando que es gerundio el día 2011-12-13 10:17:56
Si quieres trabajar desde la tutoría a través de las fábulas te recomiendo que te bajes el documento que está enlazado en la bombilla 
Frases clásicas sobre educación
Categoría: Ser tutor /El placer de leer el día 2011-12-13 10:05:59
Haz clic sobre la bombilla y podrás descargarte una amplica colección de frases clásicas sobre educación.
El oso
Categoría: Ser tutor /El reto el día 2011-12-13 09:58:02
Juego de estrategia: El oso
Para realizar este juego se necesita un papel cuadriculado y un boligrafo.
Por turnos cada jugador puede escribir una O o una S en uno de los cuadrados. El objetivo es formar la palabra OSO: el jugador que forma más veces la palabra OSO gana.
- Poner las letras lo más separadamente posible sobre el recuadro de juego, sobre todo al principio, para que el oponente no forme palabras.
- Poniendo muchas eses o muchas oes juntas se corre menos peligro de cometer errores y se pueden bloquear areas.
- Colocando varias eses en línea se forma una cadena de palabras consecutivas si el rival comete un error.
- Poniendo letras con una separación de 2 cuadritos tanto en línea como en L de las demás letras no se corre peligro, pero progresivamente el tablero se va convirtiendo en un campo minado.
A pesar de su aparente sencillez el juego del oso es un juego abstracto de estrategia que tiene una estructura matemática. Según la teoría de juegos puede clasificarse como un juego simétrico, secuencial, de suma cero y de información perfecta.
Tomás Blanco. (2003). Para jugar como jugábamos. Ed. John Wiley & sons.
El folio
Categoría: Ser tutor /El reto el día 2011-12-13 09:56:30
¿Cómo pueden permanecer dos personas en pie sobre una hoja de periódico a un mismo tiempo, sin que puedan tocarse, aunque quisieran?
Naturalmente, no se puede pisar fuera del periódico
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El corazón de Anita: Un corto para hablar de dilemas morales
Categoría: Ser tutor /La clave el día 2011-12-13 09:39:48
El pensamiento causal
Categoría: Ser tutor /Aterrizando que es gerundio el día 2011-11-24 16:50:43
Pensamiento causal es saber definir bien el problema y atribuirlo a sus causas verdaderas. Para diagnosticar bien, lo fundamental es la información.
El pensamiento causal, o capacidad para diagnosticar bien un problema interpersonal, tarda un poco en aprenderse, porque requiere madurez y objetividad. Si hay un alboroto en el patio de un colegio, las explicaciones de los niños pequeños, sobre lo que ha pasado, suelen ser poco fiables. Confunden lo real con lo imaginario, se fijan en un detalle y olvidan otros, tienden a echar la culpa a sus "enemigos" y a exculpar a sus amigos. No son objetivos. Tenemos que entrenarnos, primero nosotros y luego entrenarlos a ellos, en distinguir muy bien lo que es un hecho de lo que es una opinión, o una imaginación, o un deseo, o un temor. En una época como la nuestra, inundada de revistas del corazón y programas televisivos de "chismes", hay que aprender a no dar crédito a las habladurías. Hay que aprender a no creer nada, ni bueno ni malo, de los famosos, de los políticos o de los deportistas, hasta que no se demuestre que es verdad o lo reconozcan ellos. No se puede hacer caso del "se dice", del "ha salido en el periódico", del "se rumorea", del "gente bien informada afirma". Hay que saber buscar la información en fuentes fiables, hay que enterarse bien de los detalles, hay que poner las palabras en su contexto.
Para aprender este pensamiento causal, podemos jugar con nuestros hijos y alumnos al juego de exponer un hecho (por ejemplo, que una señora que atiende un bar da un grito, al volverse para servir a un cliente) y pedirles todas las explicaciones posibles que se les ocurran. Pueden ser: que el cliente tiene sangre en la cara, que es muy feo, que es un cantante famoso, que es un exhibicionista, que se ha desmayado, que es alguien a quien la mujer creía muerto, que reconoce a quien la violó hace tiempo, que es el marido desaparecido hace dos años, que tiene una pistola en la mano, que se rompe el vaso en la mano de la señora, que atropellan a alguien en la calle por detrás del cliente, etc. Luego, el que dirige el juego, piensa interiormente una explicación del grito, como la única verdadera, por ejemplo, que la mujer grita porque el cliente tenía hipo y ella quería darle un susto para que se le pasara. Entonces el padre o profesor pide a sus hijos o alumnos que pregunten cuanto quieran y él responderá sólo "sí" o "no", hasta que lleguen a encontrar la explicación auténtica del grito. Así se les va enseñando que la explicación de cualquier sentimiento nuestro o cualquier conducta de los demás, no es la primera que se me ocurre, sino la que responda a los hechos. Hay que entrenarse para ser objetivo. Hay que prestar mucha atención a los detalles, a las palabras que me dicen, al tono con que me las dicen, a la cara que ponen cuando me las dicen. Necesitamos información y saber "leerla" con objetividad.
Apuntes extraídos del libro “Enseñar a convivir no es tan difícil” de Manuel Segura (Editorial Desclée de Brouwer)
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