Dos restauradoras por la comarca
Categoría: Arte el día 2010-02-21 18:48:18
Dos restauradoras por la comarca
Os preguntaréis, ¿qué es lo que hacemos aquí?.
Nos confundimos con vuestras gentes, acudimos a vuestras clases, disfrutamos de vuestra hospitalidad, que no es poca, de vuestra gastronomía y fiestas y un sinfín de cosas que no podríamos enumerar en estas pocas líneas.
Nos ponemos a pensar y la historia se repite, y los Bilbilitanos seguís siendo hospitalarios, desde el siglo VIII, vuestras calles estuvieron llenas de musulmanes, que os dejaron un legajo sin precedentes, el arte mudéjar, estos conviven durante otros cinco siglos con los cristianos, y así sucesivamente con otras culturas y gentes que vamos llegando de otros puntos, y ahí seguís vosotros, acogiéndonos.
Hace unos tres años estuvimos restaurando la Iglesia fortaleza de Cervera de la Cañada (XIV), ahora estamos en Maluenda en la iglesia de las Santas Justa y Rufina, y esperamos seguir restaurando vuestro precioso patrimonio.
Seguramente pensaréis que la restauración es un oficio precioso y dedicarle nuestras horas es gratificante, pues así es, aunque poco nos diferenciamos de vuestros alfareros, herreros, ladrilleros, etc. Con bastante menos experiencia que ellos, ya que nos quedan muchos años por trabajar, pero os aseguro que pasamos el mismo frío, calor y calamidades, aún habiendo estudiado una carrera, todavía algunos lo seguimos considerando un oficio.
Cuando miramos la obra acabada, os podemos asegurar que es la misma satisfacción que sentía Mahoma Rami, el mejor maestro que tuvo Aragón, durante la época de Benedicto XIII durante los siglos XIII y XIV, y nos sentimos totalmente realizados.
Nuestro trabajo consiste principalmente en conservar y restaurar las iglesias, darle estructura a sus pilares si la han perdido, limpiar los yesos y maderas de sus muros o alfarjes, consolidar y reintegrar sus policromías, con una variedad interminable de productos, siempre utilizando técnicas que no dañen el material original, técnicas reversibles, que podamos eliminar en cualquier momento. En definitiva “aviamos” las iglesias, por lo que la mayoría de las veces o somos “aviadores” o “pintores”, pero los adjetivos nos parecen cariñosos y nos reímos con ellos.
El arte Mudéjar se caracteriza, sobre todo por su sencillez, delicadeza de sus muros, utilizan materiales pobres, como el yeso, para sus enlucidos interiores, ladrillo para sus exteriores, maderas para sus artesonados y cerámicas vidriadas.
Es la pervivencia del arte hispanomusulmán, tras la reconquista del Al-Andalus, un arte condicionado por la teología islámica “DIOS ES EL ÚNICO QUE PERMANECE, Y TODAS LAS COSAS PASAN, TODA COSA ES PERECEDERA, MENOS SU ROSTRO”, por lo que se utiliza un material humilde, pobre.
Así, queremos nosotras trasmitir, lo que queda de este arte, sin añadir, ni quitar ningún elemento, sólo lo que el tiempo haya querido robarnos.
Nos entristece muchísimo, cuando volvemos a las obras restauradas, el afán por añadir imágenes, cuadros y demás cortinajes, en paredes limpias, y sencillas, se entorpece el mensaje que nos querían dejar en sus muros, y como no, se mezclan las “churras” con las “merinas”, como dicen en mi pueblo.
Agradecer, en general que no se utilicen productos y otros condimentos caseros en limpiar las iglesias, imágenes etc.; Sabemos a ciencia cierta que se hace con total respeto y por un amor entrañable a vuestras imágenes, pero es por el afán de protegerlo, al igual que si fuese un hijo; Lo que provoca la mayoría de las veces un deterioro acelerado de la obra de arte.
Agradeceros de todo corazón, “maños”, vuestra hospitalidad, seguir cuidando vuestro patrimonio, y luchando por su reconocimiento.
Un saludo, entrañable.
Mónica y Pilar














