Artesanía desaparecida en Terrer
Categoría: Oficios el día 2010-02-21 10:56:13
En nuestro pueblo, Terrer, se realizaban una serie de trabajos artesanos que generaban una pequeña riqueza la cual no trascendía al exterior, pera construían el medio de vida y subsistencia de bastantes familias que vivían de ello. Intentamos memorizar, para describirlos de la manera más exacta.
El herrero era el artesano que forjaba a mano diversas piezas de pequeño y mediano tamaño. Desarrollaba su trabajo en pequeñas herrerías, con poca infraestructura y en el que, el fuego y el golpe del martillo daban forma a los aperos y herramientas de los arados al igual que calzaban a las caballerías, pues eran imprescindibles en los trabajos del campo.
Estos rústicos herreros han desaparecidos y, hoy día, sólo superviven hábiles forjadores capaces de ejecutar con maestría difíciles soldaduras y trabajos de conformación.
Los yeseros sacaban la piedra de las canteras y las llevaban a una especie de hornos en los que se quemaba durante varias horas y se ponía a enfriar. Una vez fría, se molía y se obtenía el yeso que se usaba para obrar. Generalmente era un trabajo familiar, que luego dio origen a una pequeña empresa.
Los molineros. Solamente hubo uno, también de carácter familiar como el anterior. Los agricultores llevaban sus cereales principalmente el trigo del cual extraían la harina, que llevaban a sus casas en las cuales amasaban sus propios panes para el consumo diario, ya que tenían sus propios hornos, que poco a poco, fueron desapareciendo y esta elaboración quedó en manos de mayor producción que abastecían a los vecinos.
Los panaderos. Los hornos, que como hemos dicho elaboraban pan para los vecinos fueron creciendo en producción y no sólo se limitaban al pan, sino que poco a poco crecieron y debido a la calidad y el modo de cocción, todo con leña, se dedicaron también al bizcocho que tenía buen mercado en varias capitales de España.
Los mimbreros. Durante mucho tiempo estuvo activa una fábrica azucarera, pues se producía bastante remolacha. Sus productos, azúcar y alcohol, constituyeron buena fuente de ingresos y de puestos de trabajo.
Hoy día en su lugar hay una cooperativa vinícola.
Una consideración final. Lo explicado en este relato, pertenece a un pasado que ya es historia, la de un pueblo que luchó y trabajó arduamente con los medios del momento, que ya sólo existen en el recuerdo de los mayores, pero que deben contarse a las generaciones presentes y futuras, porque no solo dieron vida a sus predecesores, sino que fueron y serán motores de presente y de futuro.
Aula de educación de adultos de Terrer














