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LA ESPIGADORA

Categoría: En adultos el día 2010-02-19 10:43:54

LA ESPIGADORA

 

Te levantas muy temprano

te lavas, te peinas y coges el saco

que desde el día anterior ya te está esperando.

“¡Apúrate! te dicen, que está lejos el tajo”.

Después de andar dos horas

el sol ya está asomando,

te pones el pañuelo, el sombrero,

los manguitos y los calcetines de espigar,

ya estás preparada para empezar la labor.

El saco lo dejas en un rincón;

te pones el delantal, que es todo un bolsillo

y agachas el riñón

para coger las espigas una a una;

en la mano haces un manojo.

Les cortas las pajas,

les chafas las barbas y las metes al zurrón.

Cuando ya lo tienes lleno

vas en busca del rincón,

echas la carga al saco,

te mojas el garganchón

con un agua que está caldo

de tanto tomar el sol.

A media mañana sacas el tentempié

de un saquito de tela, hecho de algún retajo

que antes otra cosa fue.

Pan, torreznos y cebolla,

de postre una pequeña siesta

para recuperarse que hay que seguir espigando

hasta que caiga la noche.

MARÍA ARTIGAS.



Publicado por: José Ramón Olalla | Comentarios (0) Leer comentarios | Exportar PDF | Escuchar este post

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