Mentiras infantiles: aprendices de Pinocho
Categoría: FAMILIAS el día 2009-02-23 00:44:17
Pueden mentir por miedo a que los castiguen, para proteger a un amigo, porque se avergüenzan de algo… Básicamente, los niños mienten por las mismas razones que los adultos. Aunque no hay que ser condescendiente con ninguna de sus variedades, no todas las mentiras tienen la misma gravedad. Su frecuencia y el fin que persiguen es lo que marca la diferencia.

A Pinocho, uno de los más famosos personajes de la literatura infantil, le crecía la nariz cuando mentía. Incluso se ha hablado de “efecto Pinocho” para designar una ligera reacción fisiológica en el tejido nasal tras mentir. El picor y la hinchazón de la nariz, apenas perceptibles, se asocian al nerviosismo que produce la incómoda situación. Así pues, tal vez quede justificado el argumento esgrimido por muchos padres y madres a sus hijos de que, si no dejan de mentir, les crecerá la nariz. Al margen de este razonamiento, poco convincente para niños incrédulos, la psicología se apresta a conocer las causas y tipos de mentiras infantiles, así como las vías familiares impulsoras de sinceridad.















