MADERA MUERTA EN LOS RÍOS
Categoría: Diario el día 2009-06-27 07:59:00
Los ríos son cursos por los que de forma natural y, más o menos, contínua circula el agua, los sedimentos, la vida silvestre y los nutrientes.

Hasta hace poco los ríos eran intensamente aprovechados para extraer agua, gravas, madera, pasto e incluso suelo...
En nuestros pueblos, afectados por inviernos largos y fríos, toda la madera muerta de las riberas (y buena parte de la verde) era recogida por los vecinos para ser empleada como combustible en las estufas y chimeneas.

El ganado entraba por las márgenes para comer la fresca y abundante hierba que crece en las márgenes de los ríos. Los árboles, generalmente chopos cabeceros o sabimbres, producían vigas para las casas o leña.
El aprovechamiento humano de las riberas ha disminuido. Las ramas de los grandes árboles, si no se podan, acaban desgajándose y caen quedando sobre el suelo. En unos años, los insectos y los hongos la habrán transformado en serrín que se integrara, como humus, en el suelo. Las piezas grandes, troncos o cabezas de chopo, además crean refugios para la fauna.

Los que caen sobre el río, muchas veces se entierran bajo los sedimentos y modifican la sedimentación de las arenas o gravas, creando pequeñas presas naturales. Esto favorece la oxigenación de las aguas y diversifica el trazado.
Pero en las crecidas, también pueden ser movilizados y transportados. Esto siempre ha sido así y debe continuar ocurriendo. Es la propia naturaleza de un río.

Los propios troncos hacen de obstáculo para la corriente enfurecida de la avenida. Y son capaces de retener parte de los leños transportados. Son depósitos temporales en los que tienen lugar los procesos de descomposición, así como el desarrollo de un buen número de formas de vida acuática.

Todo esto es importante en estos ecosistemas. Si la madera se retira, estos procesos naturales desaparecen y el conjunto se empobrece.














