CANTORRODADOS EN LA PARIDERA
Categoría: Diario el día 2009-02-06 16:51:00
La vida de nuestros antepasados en los pueblos del Jiloca no ha sido fácil.
No había mucho dinero para adquirir los materiales y servicios que necesitaban y por eso procuraban apañarse con lo que cada cual podía conseguirse y hacerse.
Esto se aprecia muy bien en la arquitectura popular. Los materiales eran obtenidos de los que proporcionaba el entorno y si había que comprar algo, era lo mínimo y se conseguía de los pueblos próximos.
La cría de ganado ovino ha sido muy importante desde hace siglos. Primero para la producción de lana y después para la de carne, productos ambos de gran calidad. Para ello hacían falta disponer de pastos pero también construir edificios donde guardar al rebaño: las parideras.
¿Y con qué materiales construirlas?
Esta imagen de una paridera de Nueros puede ayudarnos a resolverlo.

En lugar de bloques de cemento se emplearon trozos de las rocas que abundan en la zona. En la sierra de Pelarda (y los montes de Fonfría, Godos y Torrecilla del Rebollar) los materiales geológicos más comunes son unas arenas rojizas ricas en sílice entre las que aparecen cantos y bloques redondeados de cuarcita.
Esta roca está formada por pequeños cristales de cuarzo. Es bastante densa. Algunas son grises, otras rosadas y algunas de color morado. Es una roca muy dura, como el mineral que la forma (su dureza es 7 en la escala de Mohs).

Para unir los bloques de piedra se ponía una pasta de yeso, posiblemente obtenido de Navarrete. Había que asentarlos muy bien para que se mantuvieran en equilibrio ya que tienen los bordes redondeados y conseguir así que no cayeran las paredes.
Las tejas eran de arcilla cocida y las vigas eran ramas de chopo cabecero de la zona.














