CAZANDO EN LA AUTOVÍA
Categoría: Diario el día 2008-05-07 13:11:00
Una carretera puede verse como una estrecha y alargada superficie impermeable. El agua de las lluvias es desplazada hacia sus orillas y se absorbe en las cunetas.

Las cunetas y la mediana de una autovía, al ser esta más ancha, reciben más agua aún. El suelo es bastante más húmedo que el de su entorno. Por eso tienen plantas más tiernas y jugosas: funcionan como una alargada pradera
Los topillos y ratones necesitan terrenos que no sean labrados para poder construir sus madrigueras. Las praderas son los lugares perfectos ya que además les ofrecen abundante comida. Por eso en las cunetas abundan tanto estos pequeños roedores. Los vemos, sobre todo, por las noches cuando cruzan las carreteras.
El jueves por la tarde viajé desde Calamocha hacia Albarracín. Hacía calor y aún no había comenzado el momento de más actividad de los roedores, que es la noche. A lo largo del recorrido me llamó la atención un cernícalo que hizo un vuelo rasante junto a la carretera a la altura de Fuentes Claras; pocos kilómetros más adelante (Torrijo del Campo) otro hizo lo mismo; al pasar por Villafranca del Campo un voló muy cerca del coche y de forma muy atrevida otro cernícalo.
El comportamiento de esta pequeña ave rapaz me intrigó. ¿Qué explicación podía tener?
La respuesta me la dió el siguiente cernícalo que cruzó la carretera al pasar por Torrelacárcel. Llevaba un ratón entre las garras.
Cuatro ejemplares diferentes en treinta minutos de recorrido y sin fijarme mucho...
Aquí puedes ver un vídeo sobre esta pequeña rapaz grabado en Muel.














