L@S ZAGALIC@S DE TORRERO

1º infantil del C.P.I Domingo Miral

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LA CENICIENTA QUE NO QUERÍA COMER PERDICES

Categoría: BIBLIOTECA DE AULA el día 2014-01-10 17:29:02

 ==MI EXPERIENCIA Y OPINIÓN PERSONAL==

Mi experiencia personal con este libro es muy pero que muy buena. Acabo de leer el cuento y aún estoy impresionada. Así que, no descartaría que lo tuvieseis en el aula algún día.

Lo he conocido gracias a un par de opiniones que he leído en varias páginas de internet sobre él. Me gustan los cuentos para adultos, que se basan en metáforas con el objetivo de transmitir mensajes y valores; el método de las metáforas es un método más que poderoso para hacer ver muchas cosas que nuestros problemas nos impiden ver; de hecho, es un método que yo misma, como psicóloga, he usado en muchas ocasiones pues su efectividad es muy favorable, y no solo en niños sino también en adultos. De hecho, tengo escritos algunos, pero este es otro tema del que quizás os hable otro día.

A lo que iba: he leído varias opiniones que me han impulsado a leer el libro, y suerte la mía, lo he podido encontrar online, en archivo PDF, por lo que lo he leído completamente gratis (lo cual me ha puesto de muuuuyyyy buen humor, pues así tendrían que estar todos estos materiales; disponibles para absolutamente todo el mundo y evitar así que haya alguien en el mundo que no pueda acceder a él por falta de medios económicos, por ejemplo, como podría ser este caso. Claro que, por otra parte, también podemos encontrarlo a la venta en formato libro; quizás me lo compre).

Poco puedo decir después de leerlo; el libro me ha encantado. Era la primera vez que escuchaba los nombres de las autoras, pero creo que tras leerlo, les voy a seguir la pista seriamente. Por lo visto, una de ellas tiene más cuentos publicados, cuentos del estilo, para adultos. Y es que, aunque este sea un cuento, y esto pueda hacer pensar en un primer momento que se dirige a niños, me parece que no es así; este es un cuento dirigido a adultos, que, aunque eso no nos quita de poderselo contar a un niño, éste solo se quedará con la parte superficial de la historia y no comprenderá el mensaje de fondo que encontramos los adultos, simplemente por pura falta de evolución y de abstracción mental. Y no nos olvidemos que estos cuentos se crean como vehículo para transmitir valores y mensajes, no como cuentos en sí.


 :::::Leyendo entre líneas:::::

Me parece, cuanto menos, un cuento demasiado tierno como para dejarlo escapar. Pero no solo encuentro ternura en él sino muchos otros mensajes que subyacen a las líneas y a la pura historia.

Sin ir más lejos, habla de la dependencia que muchas mujeres desarrollan en su pareja y que arrastran años y años sin romperla, ni aun cuando están sufriendo cualquier tipo de maltrato en cualquiera de sus formas, y ni aún así son capaces de independizarse, al menos emocionalmente, de la otra figura. Esta dependencia supone una infravaloración de sí mismas, la creación de complejos negativos y por supuesto no adaptativos, que crea una incapacidad para pensar por nosotras mismas y para hacer lo que realmente queremos hacer por miedo al que dirá o peor aún, el qué hará.

Habla, además, del maltrato físico y psicológico, aunque en términos secundarios y no directamente; viene a decir que el hombre no tiene ningún permiso para ejercer un control sobre la otra persona; que debería estar agradecida de la subordinación que muchas veces sufren estas mujeres maltratadas; en definitiva, de ver el vaso medio lleno en vez de medio vacío y actuar con respeto ante cualquier problema que aparezca, que al fin y al cabo es nuestro pan del día a día. Habla de que no hace falta pegar para faltar al respeto, ni mucho menos, y que nadie es de propiedad de nadie por mucho que nos creamos príncipes o princesas.

Pero no se queda ahí; también critica la posición que muchas mujeres, frente a estas problemáticas, deciden adoptar; la posición de jugar a aguantar todo lo que puedan, de esconder lo evidente, de no mostrar ningún signo de debilidad y por supuesto, no llorar. En este sentido, defiende el lloro como un método de canalización que puede ayudarnos a sacar lo que nos hace sentir mal; un método para vaciar nuestro interior de sentimientos tóxicos y poder hacer espacio para guardar sentimientos adaptativos que son, al fin y al cabo, los que nos van a permitir vivir nuestra vida lo más felizmente posible. Sobre todo, limpia la imagen que tienen los lloros, pues lo único que pueden aportarnos es algo positivo; alivio. (Por cierto, me ha encantado el trozo que dice: “Y se sintió mejor que nunca… ¡VACÍA! Ahora solo tenía que llenarse de cosas bonitas…”)

Defiende que la sociedad necesita un cambio de pensamiento, un reciclaje, una modernización; ya que aún hoy, cuando el tema de la mujer parece que ha avanzado tanto, encontramos en boca de mujeres ideas machistas, que se resumen a complacer al marido, a realizar las tareas del hogar, a aguantar todo lo que se pueda y más (sin llorar, por supuesto). Defiende que la igualdad es tarea de todos y todas, en conjunto, y que no hay otra manera de potenciarla que creerlo, y más que creerlo, aplicarlo a la vida real. Lo vemos cuando la cenicienta del cuento decide contar su caso y solo encuentra que consuelo en casos peores, que otras ven como normales.

Y también habla del eterno mundo de la moda, y todo lo que conlleva en sus adentros; la belleza como medio para ser aceptado en la sociedad, lo que no hace más que castigar los defectos corporales y renunciar a ser una misma, llegando incluso a estar dispuesta a sacrificarse todo lo que haga falta para ser como la sociedad espera que seamos; por ello mismo, la cenicienta del cuento lleva sus zapatos de tacón; le hieren los pies, porque le están pequeños, pero se los pone porque es la talla que reina en las pasarelas de moda y por ello es la que debe de llevar. El cuento resalta la necesidad de aceptarse tal cual es una misma, pues en la aceptación está la belleza.

Encuentro también una crítica a los cuentos clásicos de siempre, referida más exclusivamente al papel que generalmente realizan las protagonistas de cuentos como Blancanieves, Cenicienta y demás; generalmente son papeles subordinados a otros, machistas al fin y al cabo. En el cuento, estos personajes se rebelan de este tipo de subordinaciones y deciden empezar un nuevo camino completamente libres sin influencia de otros que lo dominen.

Y, algo que transmite más la parte pictórica que la textual, es la igualdad no solo entre géneros sino también entre razas; no hay más que ver a la Blancanieves que sale, que no es más que una persona de color que, lejos de ser una condición que cause un distanciamiento entre ella y la sociedad, no es más que una característica sin importancia que no impide la socialización con los demás.

Este libro puede aportar la fuerza necesaria para no aguantar lo que no queremos aguantar, y en definitiva, de tener decisión propia; de no dejar que nadie decida por nosotros, y mucho menos, pretender que alguien lo haga; de vivir nuestra vida, tomar nuestras decisiones, con el riesgo y el derecho a equivocarse, lo cual no trae otra cosa que una oportunidad para aprender y mejorar; de vivir como una persona libre y propia, que al fin y al cabo es lo que nos creemos que somos.

El libro me ha encantado, tanto que le doy el 10, creo que debería ser de obligada lectura, tanto para mujeres como para hombres… a todos nos puede enseñar mucho por lo que merece la pena tenerlo en consideración.


Publicado por: Silvia Ainaga | Comentarios (0) Leer comentarios | Exportar PDF | Escuchar este post

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