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Hemos leido "Dibujos animados" de Felix Romeo

Categoría: LIBROS RECOMENDADOS el día 2017-01-19 15:26:09

EL AUTOR

Félix Romeo nació el 12 de enero de 1968 en Zaragoza, se matriculó en el Instituto de Bachillerato mixto 14 (hoy, Instituto de Educación Secundaria Francisco Grande Covián) en 1985.

Colaboró como crítico literario en distintas publicaciones como el periódico El Día, Diario 16, El Periódico de Aragón, Heraldo de Aragón, ABC y Letras Libres. Romeo fue, ante todo, un devorador y divulgador de cultura; de cualquier artefacto cultural. Además de sus aportaciones en prensa, fue también colaborador de los programas En la nube (Radio 3) y La transversal (RNE), así como conductor durante cinco años del espacio cultural televisivo La Mandrágora (La 2). Ejerció asimismo como traductor (del italiano y del portugués) y como polemista, siempre apasionado, impulsivo en la defensa de sus argumentos. Incluso habrá quien, en fin, recordará su precoz y abortada tentativa de convertirse en poeta: había publicado algunos versos aquí y allá, e incluso fue becado por la Residencia de Estudiantes de Madrid para poder culminar un poemario que nunca vio la luz, como recuerda su amigo y también escritor Antón Castro en uno de los textos del volumen colectivo ¡Viva Félix Romeo!.

En tanto que incansable consumidor de cultura, Romeo ejerció una notable influencia en numerosos grupos de creadores, muchos de ellos zaragozanos. Creció en el barrio de Las Fuentes y, pese a sus estancias en Barcelona y Madrid, estuvo siempre vinculado a su ciudad natal. Como recuerda uno de sus innumerables amigos, el escritor Ignacio Martínez de Pisón, le gustaba publicar en el Heraldo de Aragón porque era el periódico que leían sus padres. Entre sus más íntimos estaban su compañera, la artista Lina Vila, o el guionista y director de cine Jonás Trueba.

Precisamente la familia Trueba cultivó una relación especial con Félix Romeo. Fue la editorial Plot, dirigida por Jesús Trueba, la encargada de publicar Amarillo, mientras que Fernando Trueba inmortalizó la salida de Romeo de la cárcel de Torrero (Zaragoza) en una pieza para el largometraje colectivo Lumière et compagnie (1995), en el que también tomaron parte, entre muchos otros, Wim Wenders, Michael Haneke, Theo Angelopoulos, Costa-Gavras o Zhang Yimou. Como otros tantos jóvenes, el escritor zaragozano se había declarado insumiso al servicio militar obligatorio, y la condena impuesta por un juez con pocas dotes para la escritura –el propio Félix bromeaba sobre el estilo con que estaba redactada la sentencia– hizo que tuviera que pasar año y medio entre rejas. Insumiso no solamente a las armas, sino también, como recordara David Trueba, “al abandono del conocimiento y la cultura”.

 

En vida publicó tres novelas: Dibujos animados (1994) es una novela fragmentaria, inspirada en Perec, que retrata su infancia en el barrio zaragozano de las Fuentes. Discothèque (2001) es un relato polifónico que mezcla la experiencia en la cárcel del autor con alusiones literarias y humor, donde caben tanto el imaginario del cine y la literatura norteamericana como el iluminado Miguel de Molinos y el futbolista del Real Zaragoza Nayim. Amarillo (2008) es un mensaje para Chusé Izuel, un gran amigo suyo que se suicidó en Barcelona en 1992 y testimonio de las heridas y culpas que dejó su hecho. Poco antes de morir había terminado un nuevo libro, Noche de los enamorados, reflexión sobre el crimen, la justicia y la libertad donde investigaba el caso de un compañero de celda en la prisión de Torrero.

Falleció de un paro cardíaco a la edad de 43 años. De forma póstuma aparecieron sus mejores cuentos en Todos los besos del mundo (2012) y una selección de artículos y textos diversos en Por qué escribo (2013).

LA NOVELA

El autor consigue recrear con acierto la España de Transición Democrática a través de iconos tan reconocibles como el CineExin, el Seat 127 o las primeras televisiones en color. Un malabarismo de escenas que consiguen evocar aquella época con una precisión difícil de igualar.   

 

 

A través de los ojos de un preadolescente (aunque pudiera ser algo mayor pues es bastante difícil determinar la edad exacta del protagonista/narrador a partir de las referencias que aparecen en la novela) Félix Romeo reconstruye con acierto y precisión la vida de finales de los setenta y principios de los ochenta en España.

Dibujos Animados no sigue un relato lineal sino que la narración avanza o retrocede varios meses de golpe sin llegar a conocer con claridad en que momento se encuentra cada escena.

Con la vida de una familia de clase media como hilo conductor el autor va desgranando con precisión la forma de pensar, actuar y hablar propias de aquella época. Un retrato crudo y desgarrado de una España rural e inculta teñido de trivialidad gracias al excelente trato de la palabra que realiza Félix Romeo. Los capítulos son sumamente pequeños (cuatro o cinco líneas en ocasiones) y constituyen pequeñas píldoras que se van introduciendo en la memoria del lector para ir formando un todo compacto y bien acabado que acaba encajando perfectamente en nuestra cabeza.

La novela fue publicada por primera vez en 1995 y rezuma realismo, vida cotidiana y verdad en cada una de sus páginas sin dejar de lado una prosa bellísima (en ocasiones cercana a la poesía) que no hace sino acrecentar aún más el enorme valor de esta obra.      

 

Nos vemos leyendo.  



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