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HOY ES UN GRAN DÍA . UN RELATO DE JAVIER GRACIA GIMENO

Categoría: CONCURSO LITERARIO el día 2010-05-04 11:58:03

Hoy es un gran día”, he susurrado esta mañana al despertarme, pero la sonrisa que hubiera deseado que esbozaran mis labios permanecía atrapada en un lóbrego interior…

 

Aquel domingo el despertador sonó antes de lo habitual. “Hoy es un gran día”, dijo Ray mientras abría los ojos. Convaleciente tras una mala noche,  permaneció un rato tumbado en la cama. Los nervios por lo que se avecinaba le habían impedido dormir, y cuando por fin lo había conseguido, un mal sueño había envenenado su mente. Un sueño que era incapaz de recordar, un sueño que tendría que haber sido horrible, pero entre los restos del veneno que seguía contaminándole, una imagen, que vislumbraba algo borrosa, se había quedado grabada en su memoria. Unos preciosos ojos  verdes, los más bonitos que jamás había visto, se proyectaban en su cabeza como si los estuviese viendo en ese mismo momento.

 

…Me perdí entonces en su profundidad, y sigo  perdido ahora. La dulzura y la vileza combinadas en la más bella perfección. El color esmeralda era puro, brillante a la luz de las estrellas, imposible para cualquier mortal. Pero solo tras el muro de esmeraldas se encontraba la luz, una luz que tan solo he contemplado durante unos instantes, pero que ha cautivado hasta el último poro de mi piel. Sin embargo, no puedo recordar mi sueño…

 

Ray ya estaba preparado, se sentó en el sofá y esperó en silencio. Este día cambiaría su vida para siempre y se había preparado a conciencia para ello. Sabía lo que tenía que hacer y, hasta el momento, todo había salido bien. Pero Ray estaba cada vez más nervioso. Intentaba pensar en el día que tenía por delante, pero era incapaz, aquellos profundos ojos verdes seguían todavía en su cabeza. Aunque le costó un gran esfuerzo, al final lo consiguió, relegó aquella tentadora imagen a un segundo plano  y se centró en lo que para él era más importante. Un simple sueño no podría arruinar su día. Por fin, con retraso como era habitual en él, llegó John, el mejor amigo de Ray. Juntos, salieron del pequeño apartamento y cruzaron la calle en busca de su coche.

-He pasado una noche horrible, no he podido dormir y, además, he tenido un sueño muy extraño- dijo Ray a su amigo. John rió a carcajadas.

-Tranquilo, es normal en tu situación, todo el mundo está nervioso en un momento así, ¡pero espero que ya te hayas serenado! Por cierto, ¿de qué iba ese sueño tan “extraño”?- John volvió a reír.

-Pues la verdad es que no me acuerdo, bueno, solo recuerdo haber visto unos profundos ojos verdes. La mujer del sueño que poseía esos ojos debía ser preciosa, pero no puedo recordarla.

-¡Eh!, hoy tienes terminadamente prohibido pensar en mujeres,-bromeó John- pero tranquilo, no le des importancia.

-Por supuesto que no le doy importancia, ¡nada puede estropear este día!

Ambos estaban a punto de montar cuando, sin previo aviso, un precioso gato negro salió corriendo  bajo el coche y cruzó delante de Ray.

-¡Eso sí que es una señal de mala suerte!- exclamó John entre carcajadas.

 

 

 


…Me limité a sonreír. Nunca he sido supersticioso y no lo iba a ser ahora. Un simple gato negro no puede arruinar este día. Pero aquellos profundos ojos verdes siguen todavía en mi cabeza, ¡ojala pudiera volver a verlos, recordar mi sueño, personificar su belleza! Siento la necesidad inevitable de volverlos a contemplar, pero ¿por qué? ¿Acaso tienen algún tipo de embrujo? No, eso es imposible. Lo único que pasa es que estoy nervioso, los nervios me han hecho obsesionarme, y como toda obsesión tengo que ser capaz de librarme de ella. Pero el deseo es demasiado fuerte, necesito recordar mi sueño.

 

Ray estaba en el altar rememorando su ajetreada mañana. Su futura mujer, Irma, todavía no había llegado y Ray estaba inquieto. Habían estado mucho tiempo saliendo y hoy por fin sellarían su amor. Ray había esperado impaciente este día. Irma era la única mujer a la que había amado. Ningún amigo le comprendía mejor que ella, con nadie más podía hablar durante tantas horas seguidas sin que la falta de temas de conversación fuese un problema. Estaba completamente enamorado y haría cualquier cosa por ella. Entonces pensó en el futuro, se comprarían una casa más grande y, con el tiempo, tendrían dos hijos, un niño y una niña, eso es lo que habían planeado en tantas ocasiones. Ray estaba ilusionado con el cambio de vida, pero como en todo cambio, los nervios y el miedo estaban presentes. Se tranquilizó cuando por fin, Irma, más bella que nunca, encaminó el largo pasillo hacia el altar. Una sonrisa iluminaba su cara. “¡Es preciosa!” pensó Ray. Recordó entonces la primera vez que la había visto, era verano y ambos tenían quince años, en ese momento supo que no podría dejarla marchar. Pero su recuerdo fue interrumpido por aquellos preciosos ojos verdes. “¿Qué me está pasando? ¡Me estoy volviendo loco!”. Su cara se desfiguró ante la impotencia y la frustración por no poder olvidarlos. Quería concentrarse en lo único importante, Irma. Intentó volver a la realidad y sus miradas se encontraron. Pero Irma no vio en él al Ray que conocía, su expresión era triste y desesperada. Ella se asustó, dio media vuelta y salió de la iglesia corriendo; Ray, incrédulo, corrió tras ella como si estuviese persiguiendo su propia vida después de habérsele sido arrebatada. Irma cruzó la carretera. Ray estaba a punto de alcanzarla. Ray miró a su izquierda,” ¡Dios mío, frena!”. Observó a Irma por última vez. En el suelo, delirante, vio a un precioso gato negro acercándose hacia él. “¡No puede ser verdad!”. Pero cuando el gato estaba a su lado, vio de nuevo aquellos preciosos ojos verdes. Entonces recordó su sueño.

“Hoy es un gran día”.

JAVIER GRACIA GIMENO

 


Publicado por: ISABEL DOMINGUEZ | Comentarios (2) Leer comentarios | Exportar PDF | Escuchar este post

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excelente!

Esos ojos verdes javi... Una historia muy buena, la parte de Irma lo mejor.

Publicado por: Ines el día 2010-05-29 12:48:38


Muy bueno

Oh, Javi Cómo te expresas, me ha gustado P.D: Javi guapo!

Publicado por: Luis el día 2010-05-12 23:41:59