MIL SOLES ESPLÉNDIDOS
Categoría: Mis preferidos el día 2010-02-23 17:39:49
MIL SOLES ESPLÉNDIDOS por KHALED HOSSEINI
2ª Edición. Diciembre 2007
Publicaciones y Ediciones Salamandra S A
Khaled Hosseini nació en Kabul en 1965, hijo de un diplomático y de una profesora. En 1980 obtuvo asilo político en Estados Unidos. Estudió medicina en California y, mientras trabajaba como médico, escribió su primera novela “Cometas en el cielo”, éxito de ventas en todo el mundo. En 2006 Hosseini fue nombrado enviado especial en

“Mil soles espléndidos” es su segunda novela. En esta novela Khaled Hosseini nos narra, de forma asombrosa y conmovedora la historia de dos mujeres afganas, Laila y Marian, de orígenes muy distintos, que por azar del destino sus vidas se entrelazan, en un país, Afganistán, que durante las tres últimas décadas, sufre guerra, hambre, anarquía y opresión, obligando a miles de personas a abandonar sus hogares y huir del país; como es el caso de Varig y su familia en esta novela.
Estas dos mujeres, pese a su diferencia de edad y las experiencias que las rodean, tanto de puertas adentro como en la calle, donde la violación política asola el país, crean un vínculo que les da la fuerza necesaria para superar el miedo y dar cabida a la esperanza.
Estas pocas líneas son un retazo de la novela: “Mil soles esplendidos”
“Rashid la llevo un día a su zapatería. En la calle, él caminaba a su lado, sujetándola por el codo. Para Laila, salir a la calle se había convertido en un mero ejercicio destinado a evitar daños. Sus ojos aún no se habían adaptado a la limitada visión que le permitía el burka, y sus pies seguían tropezando con el dobladillo. Caminaba con el miedo constante de dar un traspié y caer, o de romperse un tobillo al meter el pie en un hueco. Aun así el anonimato del burka le proporcionaba cierto consuelo. De esta manera, nadie la reconocería aunque se tropezase con algún viejo conocido. No tendría que ver la sorpresa reflejada en sus ojos, ni la compasión, ni la alegría por lo bajo que había caído, por cómo habían sido aplastadas sus grandes aspiraciones”
Náyade














