RECITAL POÉTICO
Categoría: Autores el día 2010-02-21 17:38:19
RECITAL POÉTICO
Hay pocos espacios para la poesía en esta ciudad, pero en diciembre hubo en esta ciudad un recital de poesía a cargo de Blanca Langa y Raúl Fernández, fue a las siete y media de la tarde aunque la asistencia de público fue muy escasa.
Comenzó el acto Raúl, leyendo una conocida poesía, que fue la que más me gustó pues además le dio mucho sentido, no a esa sino a todas las que leyó, y luego siguió Blanca.
Cada uno había llevado para leer poesías de otros poetas, aunque luego leyeron poesías escritas por ellos, pues aunque estaban escritas hace unos años, gustaron eran muy bonitas.
Blanca como siempre genial, al igual que Raúl. Blanca nos leyó en primicia un trabajo que ella escribió a raíz de una fotografía que vio en un periódico, en la que se veía a un prisionero de la espantosa guerra iraquí, que habían cogido prisionero, estaba sentado en el suelo vestido de blanco, con sandalias y con una capucha negra cubriéndole la cabeza, no se si esto lo hicieron para que no viera al que lo iba a torturar, o para hacerle más larga y angustiosa la espera. Y junto a él un pequeño que podía ser su hijo, también sentado en el suelo cerca de él y a su derecha. El pequeño iba descalzo, y vestido de oscuro, este le abrazaba por la cintura con su brazo derecho, y con la mano izquierda le sujetaba al pequeño la frente, el padre sin duda quería darle ánimo y cariño al pequeño y todo esto detrás de una espantosa y horrible alambrada.
El pequeño estaba descalzo y esto fue lo que más le impactó a la “buena” y sensible de Blanca, y cuando vio la fotografía empezó a escribir y lo hizo sin poder parar, para poder contar todo lo que su corazón sentía. Porque a Blanca aquella foto le impactó, tal vez por estar reciente el 11M, y se emocionó también cuando nos lo leía, y no sé si porque las emociones se juntaron o es que esa emoción nos la supo transmitir a todos, porque esas imagines aunque sean fotografías son reales, y eso afecta. Y creo que más de uno nos emocionamos con ella, o tal vez fue porque estaba tan bien contado, maravillosamente contado.
Y el acto termino con un merecido aplauso, la mejor y única manera de agradecer su presencia aquella tarde en el salón multiusos.
Géminis














