Los fósiles son restos o huellas de organismos, de un animal o vegetal incluidos en las capas terrestres y que hayan vivido antes de la época actual, llegando a nosotros. La ciencia que estudia a los fósiles es la paleontología, los paleontólogos consiguen la mayoría de la información mediante el estudio de los depósitos de rocas sedimentarias que forman estratos y que se han ido sucediendo durante millones de años.
El proceso de fosilización consiste en la transformación del resto orgánico, tanto por acciones químicas como mecánicas, que es la sustitución de las estructuras orgánicas por especies minerales que a su vez sufren sustituciones (silicación, piritacion y fosfatación) con el tiempo. Todo comienza con el deposito del cadáver de un animal o los restos de una planta en una zona donde se produce sedimentación, los restos han de ser cubiertos de forma rápida por los sedimentos para evitar su dispersión y su daño. Al cabo de un tiempo se empieza a producir la latificación del sedimento, los restos se mineralizan, se conservan así, los huesos, las partes duras y en muchos casos el molde de las partes blandas del cuerpo. Es un proceso complejo.
Existen varios tipos de fósiles:
1.- Restos de partes duras, son muy comunes (dientes, huesos...)
2.- Moldes corporales, internos y externos (huella del cuerpo de un ser vivo.
3.- Huellas de actividad, que son un conjunto variado de fósiles que muestran evidencias de actividad biológica (pisadas, excrementos...)
Un ejemplo de conservación excepcional es la que se produce con el ámbar. El ámbar es resina fósil, a veces esta engloba a un insecto u a otro pequeño animal que llega hasta nuestros días perfectamente preservado.
Existen diferentes métodos de datar un fósil. Esta el método del C14, este data muestras de 50 mil años.
Otro método sería por potasio argón 40, que data muestras de hace 5 millones de años.
El último por uranio-tasio 40, estos serían medios de datacion absoluta, existen otros que llamamos de datación relativa que serian por ejemplo estratificaciones, comparación con el fósil guía, etc.
En resumen, los fósiles tienen un gran valor intrínseco:
- Paleológico: pues permiten estudiar múltiples aspectos, biología, evolución, paleoecología... y también aportan datos para establecer en detalle el ambiente de sedimentación.
PABLO AYEZCUREN 4ºA
