Hace un tiempo, me fui a examinar de máquina de tercer grado. El primer curso vale 25 euros, segundo curso 27 euros y el tercer curso 30 euros. Yo me examinado de primero, segundo y tercero. En primero saque un ocho notable y el segundo un 10 “MATRICULA DE HONOR” en tercero haun me han de entregar la nota. Bueno, yo creo que me ha ido muy bien porque la carta andes de tiempo el texto perfecto y las frases también genial.. Tenía estos ejercicios:
Linea Directa Aseguradora S.A
Juan Ramón Pedro
LLEIDA ETC…
Esto es un seguro de Quad y motos y esto es mucho mejor porque solamente me gusta que nuestros clientes etc…
Los antibióticos matan a las bacterias pero las más fuertes pueden sobrevivir.
Y el último ejercicio:
Cama de hierro mujer y hombre a la Luna con una caperuza.
Bueno pues Iluminada su abreviación”Ilu” (Que siempre la llamamos así) me dijo que a las 12:12 fuese a buscar las notas, pero como tenía tutoría fui después más o menos a la una. Llegue y Ilu me dijo:
-Muy mal Paula, me pensaba que iría mucho mejor, porque esto así no es. Te voy a llevar tirando de las orejas otra vez a segundo. Esto esta fatal no puede ser.
-Pero si me dijiste que aprobaría.
-Aprobado, as aprobado justa pero otra vez a segundo así es la vida.
-¿Ilu? Pero no quiero ir otra vez a segundo.
Ilu coje las notas súper enfada me dice:
-Estoy decepcionada Paula.
Yo ya casí llorando le dije que no quería ver mí. Entonces toda enfadada.
Me da nota y ponía escrito en ella esto:
Se le acredita este diploma a Paula Oriol Borbón por su excelente trabajo y su nota es un (Excelente) (10) “MATRICULA DE HONOR”
Yo me pongo a saltar a gritar y hacer de todo. Yo ya estaba contentísima. Pero me dijo que ahora quedaba tercero que a por tercero.
Pero mi maquina se estropeo porque le di un golpe sin querer y ahora esta para arreglar.
Al final antes de irme le digo a Ilu:
-Pero esque tu mientras hacías la broma, no te reias.
Y ella contesto:
-Esque yo voy para teatro.
Esto me lo hizo en segundo ya te contare si hace algo en tercero.
Un día en un pueblo llamado Lechero, había un gran grupo de niños y niñas que cuidaban a un gran numero de vacas. Tenían un total de 234 vacas, a su granja la llamaban “Adolescente”, porque todos tenían 12 años.
Todos los días uno del grupo tenía que ir a alimentarlas, mientras los demás sacaban a los toros a pastar.
Cuando fueron a recogerlos, uno de ellos se dio cuenta de que una de las manadas no estaba, todos juntos buscaron por el recinto, pero no encontraron a ninguna.
Al día siguiente cogieron a los caballos unos lazos y se fueron hacía el bosque, donde muchas vacas se escondían.
El mejor caballo que tenía “Joya” estaba suelto para que buscara sin riesgo de hacer daño a alguien. De pronto se oyó un grito, todos se dirigieron hacía la zona pero no encontraron nada.
Cuando llegó la hora de comer todos fueron hacía la granja para coger fuerzas para la tarde. Al alimentar a las otras vacas a una de las niñas se le ocurrió una idea. Podrían soltar a uno de los toros para que encontrara a las vacas mientras ellos lo seguían.
Entre todos eligieron a “Capuz” que era el toro más salvaje, porque los demás no hacían mucha cosa.
Mientras todos lo seguían volvieron a oír un grito, pero esta vez de más cerca. De pronto vieron a unos perros rodeando a una manada de vacas. Lo malo era que a una de las vacas le había hecho una gran herida.
Cuando vieron a los perros el toro se dirigió con ganas de venganza a uno de ellos y le dio una fuerte cornada, dándole una muerte rápida.
Al ver lo ocurrido los demás perros fueron hacía el toro con la boca abierta pero “Joya” aun seguía suelta y consiguió soltar a los demás toros y guiarlos hacía ellos. Cuando los perros vieron a los demás huyeron.
Antes de volver con las vacas en los lazos y los toros por detrás los niños fueron a buscar una lona y colocar a la vaca herida encima, para que los toros la llevaran hasta la granja donde le esperaba un veterinario.
Esta es una historia de un niño que siempre se aburría llamado Fernando Fernandito y tenía un apellido muy rarito.
Sus amigos, compañeros, de broma claro le llamaban “Fernie, el aburridor”.
Él era muy juguetón, pero la verdad esque siempre se aburría y cuando empezaba un juego, pensaba otro juego y al rato como era así, cambiaba de juego.
Un día el niño se quedó dormido, de estar tan aburrido, se quedó viendo su programa favorito “Las tortugas Ninja”, pero no lo estaba viendo en la tele, como lo tenía grabado, solo veía ese mismo episodio.
Cuando despertó vio que todo era divertido y estuvo todo el rato jugando y se dio cuenta que era un sueño que le parecía muy aburrido entonces se pellizcó y se despertó en el sofá.
De aquí para arriba es el fragmento.
Mientras, fue a la cocina y estaba su madre, le preguntó que podía hacer para no aburrirse y la madre dijo que fuese a comprar.
La madre le dio la lista y el dinero y se fue, tan contento que parecía que el sueño se estaba haciendo verdad.
Fue a comprar al “Mercadona” y al “Área de Guisona” y de paso fue a una tienda de chuches, donde es el paraíso de todo un niño.
De camino a casa se aburrió y se fue a un parque que esta al lado y dejó la compra en un banco y como casi siempre se la olvido.
Cuando esta jugando se encontró a 2 de sus amigos eran Ricardo y Carla.
Ricardo trajo su pelota roja como el fuego y empezaron a jugar al fútbol y a que no lo adivináis, Fernie iba con Carla entonces Ricardo se la quitó a Carla fue hacía la portería y estaba vacía.
Los dos niños se lo preguntaron muchas veces y nada, pero vieron que se había dejado la compra en el banco fueron a su casa y no estaba, solo estaba su madre.
Entonces ellos dos y su madre lo empezaron a buscar por todas partes y se lo encontraron en un banco dormido.
El niño estuvo castigado unos días sin hacer nada, vamos un castigo que no le afectaría y al final gracias al castigo el niño se le quitó la costumbre de nunca terminar los juegos.